Azora capta 800 millones para su fondo residencial tras aplazar la salida a Bolsa

La gestora estadounidense CBRE GI entra como principal socio en Lazora

Saldrán Sabadell, BBVA, Telefónica, Manuel Jove y Blackstone

Fernando Gumuzio y Concha Osácar, el pasado abril.
Fernando Gumuzio y Concha Osácar, el pasado abril.

La gestora de fondos y activos inmobiliarios Azora se va a resarcir del fiasco de tener que aplazar su salida a Bolsa. La compañía de Fernando Gumuzio y Concha Osácar ha conseguido levantar alrededor de 800 millones de euros para su histórico fondo residencial Lazora, que permitirá la rotación de los actuales accionistas. Entrará como partícipe principal el gestor estadounidense CBRE Global Investors, según confirman fuentes cercanas al proceso, aún sin cerrar.

Con los 800 millones, Azora consigue reemplazar la mayor parte de los actuales accionistas, entre los que se encuentran BBVA, Sabadell, Fonditel (Telefónica), el empresario Manuel Jove o el fondo Blackstone (que entró tras adquirir unas carteras inmobiliarias a Bankia). Inicialmente se espera que todos estos grandes nombres salgan de Lazora, según fuentes de mercado.

 Azora es un gestor de fondos y activos inmobiliarios. Su principal cliente es la socimi Hispania, sobre la que Blackstone ha presentado una opa de 1.900 millones y que tendrá como consecuencia la pérdida del contrato de gestión. También puso en marcha Lazora y gestiona Témpore (socimi de Sareb) y otras sociedades para inversores como Goldman Sachs y el fondo de pensiones holandés APG.

Esta operación llega tras el aplazamiento de la salida a Bolsa de Azora, el pasado 9 de mayo, cuando quedaban menos de dos días para el toque de campana. La empresa comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que suspendía la OPV (oferta pública de venta) y la OPS (ampliación de capital) con las que buscaba captar cerca de 500 millones debido a que la opa de Blackstone sobre Hispania afectaba al debut bursátil. Ya sea por esta causa o por otras dudas de los inversores, lo cierto es que Azora no consiguió cubrir la demanda suficiente, como corroboran fuentes financieras y adelantó Cinco Días.

Azora fue la gestora que creó el primer fondo de vivienda destinada al alquiler en España. En 2004 lanzó Lazora I y en 2007 hizo lo propio con Lazora II. En 2012 fusionó ambas firmas y la convirtió en una sociedad de inversión inmobiliaria o SII, bajo la regulación de la CNMV.

 Por su parte, la firma CBRE GI, con sede central en Los Ángeles (EE UU), es una de las grandes gestoras del mundo, con más de 104.000 millones de dólares en activos bajo gestión. En España, controla inmuebles por más de 3.000 millones en oficinas, logístico y retail. Por ejemplo, el pasado año compró la histórica sede de Barclays en la plaza de Colón de Madrid. Además, también en 2017 llegó a un acuerdo para realizar una de las mayores operaciones del año, al adquirir junto a Axa las residencias de estudiantes de Resa por 400 millones. La compró precisamente a Azora y a Corporación Financiera Alba (familia March).

Actualmente, tras un proceso de desinversión de algún paquete de viviendas el pasado año, Lazora cuenta con alrededor de 6.500 casas para alquiler con un valor bruto de 868 millones, tal como se refleja en el folleto de la frustrada incorporación a Bolsa de Azora. En ese documento ya se explicitaba que la gestora estaba buscando para Lazora un proceso de “sustitución de los actuales accionistas”, además de un futuro intento de levantar otros 250 millones de capital para invertir en nuevos activos en los próximos dos o tres años una suma que alcance 400 millones (sumando financiación bancaria).

En el folleto también se detalla que Azora es partícipe minoritario de Lazora, ya que controla el 1,38% del fondo. El 70% de las viviendas del fondo se encuentran en Madrid.

Desde el sector se reconoce el trabajo de Azora por ser los primeros en apostar por el residencial en alquiler y mantener con éxito estos fondos incluso en época de crisis. Una tarea fructífera que le ha servido después para ganar la gestión de otros activos, como en el caso de la socimi Témpore.

Esta operación también permitirá la salida de la mayor parte de los accionistas de Lazora, ya que según se explica desde el sector, algunos de ellos han considerado las comisiones cobradas por Azora demasiado elevadas y así se lo habrían hecho saber a los gestores. Se desconoce si el nuevo socio, CBRE GI, negociará los términos del contrato de gestión antes de cerrar la inversión.

Los beneficios antes de impuestos de Lazora el pasado año llegaron a los 77 millones y la gestora cobró 10,5 millones en comisiones, según se recoge en el documento de incorporación a Bolsa de Azora. Esos honorarios suponen un 13,5% de los ingresos totales de la gestora.

Si la opa de Blackstone sobre Hispania tiene éxito, la empresa de Gumuzio y Osácar perderá ese contrato de gestión de la inmobiliaria especializada en hoteles, que en la actualidad es su mayor fuente de ingresos (20,2 millones el pasado año), aunque recibirá una compensación de 173 millones.

En ese caso, Lazora se convertirá en la mayor fuente de ingresos, por delante de las comisiones de gestión obtenidas de otros vehículos como Colón Viviendas, Encasa Cibeles (Goldman Sachs) y Carey (de hoteles).

La opa sobre Hispania

Hoteles. El otro gran vehículo levantado con éxito y gestionado por Azora es la socimi Hispania, que se ha especializado en hoteles. Precisamente la opa de Blackstone sobre Hispania, por 1.900 millones de euros, tiene como objetivo crear una gran plataforma hotelera en España, al unir esa cartera con la adquirida a Sabadell.

Inversor. George Soros, que fue inversor ancla desde la fundación de Hispania en 2014, vendió su participación del 16,7% a Blackstone antes de que la gestora de EE UU anunciara la opa.

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