Las reticencias de Nadal y el precio complican la compra de Hispasat por REE

Frente a los 950 millones pactados con Abertis, se fija ahora un valor de 1.138 millones

No se descarta la venta a otros candidatos

hispasat
Álvaro Nadal, ministro de Energía.

La nueva valoración de Hispasat que los accionistas en ciernes de Abertis (ACS, Hochtief y Atlantia) han plasmado en el folleto de su opa, ha supuesto un jarro de agua fría para REE. La compañía eléctrica que, el año pasado, en el marco de la oferta en solitario de Atlantia, acordó adquirir el grupo español de satélites por 950 millones de euros, se ha encontrado con una valoración que encarece el precio pactado en casi 200 millones de euros (en total, 1.138 millones de euros).

 Una nueva traba que se suma a las reticencias que los responsables de REE vienen percibiendo cada vez más claramente por parte de Energía, según fuentes políticas. Ya el año pasado, el departamento que dirige Álvaro Nadal les obligó a firmar un memorándum en el que se comprometían a mantener una separación férrea entre los negocios regulados (la operación del sistema eléctrico y el transporte en alta tensión) de la compañía. Algo que, por otro lado, impone la ley.

El acuerdo de REE con Abertis, según el cual, aquella le compraría su participación del 57% en Hispasat por 656 millones y el 33% en manos de Eutelsat, por otros 302 millones, excluía cualquier plusvalía. En este último caso, se trataba de una subrogación del paquete del grupo francés, que se encontraba a la espera del permiso del Gobierno español para ejercer una opción de venta.

Mientras la operación se enredó (con la opa competidora de ACS) y se desenredó (con el reciente acuerdo de este grupo con los italianos para compartir la concesionaria controlada por La Caixa), REE esperó pacientemente una solución. Ya en una primer contacto con responsables de ACS, estos advirtieron que Hispasat costaba, al menos, 80 millones de euros más.

Y aunque en la junta de Abertis del pasado 13 de marzo se sometió a aprobación la venta de Hispasat a REE por el precio pactado un año antes, fuentes de la constructora recuerdan que se especificó que “era un precio mínimo”. Por otro lado, la oferta de REE nunca fue vinculante, según recuerda la parte contraria. Esta compañía sigue considerando válido este acuerdo (salvo el punto de la subrogación del paquete de Eutelsat, que ha vendido a Abertis un 32,66% de Hispasat tras el permito gubernamental), aunque ve cada vez más complicada la compra de esta compañía.

Y no solo por el encarecimiento del precio inicial (menor porque no incluía plusvalías), sino por la resistencia del titular de Energía. El ministerio es partidario de que la venta de Hispase cierre cuando termine la opa, “para que luego los propietarios decidan qué hacer”, asegura un portavoz.

Tambien los nuevos accionistas han dado señales claras de su deseo de partir de cero, al asegurar en el propio folleto que van a revisar “las opciones estratégicas en relación con Hispasat, sin perjuicio de la posible venta a Red Eléctrica Corporación antes de que se liquide la opa”. Una medida, esta última, que el ministro no desea.

Ciertos rumores apuntan a que los nuevos dueños de Abertis, con el apoyo de Nadal, estarían buscando otros candidatos, como Indra o Telefónica, si bien, la primera es más pequeña que REE y la segunda ya salió de Hispasat. Otra alternativa es que Atlantia-ACS no vendieran finalmente, aunque sería difícil de justificar tras el rechazo del Gobierno a los italianos y pese a la españolidad que pueda imprimir ACS.

Un empeño de la eléctrica

De momento, REE no puede pedir autorización para una compra cuyo acuerdo parece pender de un hilo. Bien distinta fue la situación de ACS y Atlantia que se vieron obligadas a pedir los permisos a Enegía y Fomento, que consideran que en Abertis confluyen dos actividades estratégicas: la concesión de autopistas y los satélites, que desempeñan un papel esencial en Defensa.

Pese a la creencia de que la compra de Hispasat por parte de REE, empresa participada en un 20% por el sector público, fue auspiciada por el ministro de Energía, para preservar el control de los satélites, el tiempo está demostrando que fue idea de la compañía. Esta insiste en que se trata de un negocio complementario y una opción lógica.

Hispasat ha sido, no obstante, el mango de la sartén que ha permitido a Energía intervenir en una opa que se ha solventado con una vía intermedia.

Normas