La revalorización de las pensiones enfría una reforma de todo el sistema

El Pacto de Toledo retomará la próxima semana la discusión sobre el alza de las prestaciones

La oposición quiere forzar a que Rajoy anuncie medidas en el pleno monográfico

pensiones
Varios centenares de jubilados se manifiestan en Zaragoza delante de la dirección provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social.

Cada día que pasa está más claro que el Gobierno actual no será el que reforme el sistema de pensiones. El propio presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy, se había propuesto como principal objetivo de su mandato reformar la Seguridad Social para sacarla del déficit estructural en el que está sumida, con unos números rojos superiores a 18.800 millones en 2017 por segundo año consecutivo.

Por ello, nada más arrancar la legislatura el Parlamento se apresuró a convocar la Comisión del Pacto de Toledo para reformar de forma consensuada entre todas las fuerzas políticas y al margen de presiones electorales el sistema de Seguridad Social. Sin embargo, a fecha de hoy, tras un año y medio de trabajos de esta Comisión se podría decir que está en el minuto 0, sin haber avanzado nada, pese a las decenas de expertos que han comparecido y las decenas de reuniones que han tenido sus diputados.

Es más, las últimas manifestaciones de jubilados en toda España reclamando que sus prestaciones se revaloricen con el IPC y no con el índice de revalorización aprobado en 2013, que aconseja al Gobierno un aumento mínimo del 0,25% mientras el sistema esté en déficit han precipitado los acontecimientos. Pero, en lugar de servir de presión para que el Pacto de Toledo proponga sus recomendaciones de reforma al Gobierno, han propiciado todo lo contrario: que esta comisión parlamentaria diluya una reforma en profundidad del sistema y centre todos sus esfuerzos a forzar al Gobierno a esta revalorización de las pensiones.

Así lo indican dos hechos ocurridos esta mañana. Por un lado, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha anunciado la celebración de un pleno monográfico sobre pensiones, que se celebrará previsiblemente en dos semanas. El PSOE ha propuesto que en ese pleno todos los grupos puedan presentar sus propuestas de resolución y que éstas se voten. Con ello, queda claramente desdibujado el papel de la comisión del Pacto de Toledo.

Pero además, los portavoces de esta comisión han tenido una tensa reunión a puerta cerrada, que no ha evitado que se escuchase desde fuera a la presidenta del Pacto de Toledo, la popular Celia Villalobos, notablemente enfadada con los diputados de la oposición. El motivo no era otro que la propuesta del PSOE y Unidos Podemos, fundamentalmente, de no hablar hoy de la contributividad del sistema de Seguridad Social y, en su lugar, retomar la recomendación número 2 del Pacto, que se refiere a la revalorización de las pensiones.

Las negociaciones sobre esta recomendación habían sido aplazadas tras tres semanas de discusiones infructuosas en las que no lograron sellar un acuerdo. La mayoría de los partidos, salvo PP y Ciudadanos, habían intentado que se eliminara el actual índice de revalorización y volver a la actualización de las pensiones con el IPC, que es lo que reclaman las manifestaciones de pensionistas, pero al no lograr el consenso aplazaron la discusión.

Ahora, en la reunión de esta mañana, la oposición ha logrado que en la reunión que tendrá el Pacto de Toledo la próxima semana se retome la negociación sobre la revalorización de las pensiones, aparcando el resto de elementos a reformar del sistema. “Hasta que no haya algo cerrado (en materia de revalorización) no nos podemos levantar de la silla”, ha dicho Merce Perea, la portavoz del PSOE en esta Comisión.

La intención de la mayoría de los partidos de la oposición es acorralar al PP en esta reunión presentándole como el único partido que no quiere revalorizar las pensiones con el IPC para evitar que los pensionistas pierdan poder adquisitivo. Y quieren hacerlo antes de que Rajoy acuda al pleno monográfico del Congreso, para presionar también al Gobierno. PSOE y Unidos Podemos se han mostrado confiados hoy en que incluso Ciudadanos se sume a esta estrategia, después de que su presidente Albert Rivera se haya declarado hoy dispuesto a hablar de dicha revalorización.

De hecho, en el PSOE y Unidos Podemos confían en que Rajoy pueda verse obligado en dicho pleno a anunciar una subida de las pensiones por encima del 0,25% anunciado y aconsejado por el actual índice de revalorización.

Tras esta batalla, la oposición persigue forzar, de igual forma, que el Gobierno rectifique el índice de sostenibilidad de las pensiones que entrará en vigor el próximo 1 de enero de 2019 y que recortará la cuantía inicial de las nuevas pensiones de jubilación alrededor del 0,5% anual acumulado durante los siguientes cinco años.

Dicho todo esto, la posibilidad de que el Pacto de Toledo adopte por consenso recomendaciones para garantizar la suficiencia y el equilibrio futuros del sistema y llevar a cabo una reforma en profundidad de las pensiones en esta legislatura se diluye notablemente. Y así se le escapó a la propia portavoz socialista al referirse al “Gobierno futuro que acabe haciendo la reforma de las pensiones”.

 

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