Mentoras para animar a las mujeres con las matemáticas

El programa MatEsElla pone en contacto a directivas y universitarias

La iniciativa trata de acercar a las jóvenes a las ramas STEM y potenciar su promoción en las empresas

Mentoras para animar a las mujeres con las matemáticas

Hace cuatro meses, en su último informe mundial sobre materia educativa, la OCDE alertó de la brecha de género que se vive en España en las carreras científicas y técnicas. Las ramas STEM (ciencia, tecnología, ingenierías y matemáticas, por sus siglas en inglés) tienen la balanza más descompensada de todo el panorama educativo, con una proporción de alumnas muy inferior a la de hombres, que se reduce incluso al 12% en áreas como las tecnologías de la información y la comunicación, siete puntos porcentuales menos que el promedio de los países de la citada organización.

Esta diferencia también se hace palpable en otros ámbitos del sector educativo y laboral. Por ejemplo, el que atañe a la retribución: según el Instituto Nacional de Estadística (INE), mientras que el salario medio bruto de ellos es de 2.075 euros mensuales, el de ellas se reduce a 1.661 euros. Además, el número de mujeres que ganan menos de 1.000 euros es el doble que el de los varones. Por no hablar de la situación de los puestos de alta responsabilidad de las empresas de la Unión Europea, en los que se sienta una mujer únicamente en el 35% de los casos, según datos de Eurostat.

Hasta aquí el contexto. A partir de aquí las soluciones. Así, en la intersección entre varias de estas problemáticas es donde la Real Sociedad Matemática Española (RSME) y Eje&Con (Asociación de Ejecutiv@s y Consejer@s) se han unido para intentar revertir la situación, o al menos contribuir a que la balanza vaya equilibrándose poquito a poco. La idea elegida ha sido lanzar el programa de liderazgo MatEsElla, “un plan diseñado para impulsar la carrera científica o empresarial entre las estudiantes de grado y máster en Matemáticas. Todo mediante acciones de mentoring, coaching y visibilidad de mujeres de referencia, con una sólida trayectoria profesional”, explica la presidenta de Eje&Con, Nerea Torres.

De esta forma, ya son 54 las mentoras de la organización que se han sumado al programa, procedentes de 37 empresas de varios sectores como el financiero, el tecnológico o el de consultoría. Y son 13 el total de centros educativos que, por el momento, participarán en la iniciativa, entre universidades, como la Complutense de Madrid (UCM), y otras escuelas. “Nos dirigimos a estas zonas de conocimiento porque tienen mucha relevancia e importancia en el mercado, y nos encontramos con unos porcentajes muy reducidos en lo relativo a la presencia de mujeres. Lo mejor para que esto cambie es actuar en edades tempranas, incluso mucho más jóvenes que la etapa universitaria”, cuenta Isabel Alonso Matey, directiva en Banco Mare Nostrum y una de las mentoras que participará en el proyecto, que cuenta además con formación en Matemáticas.

Ya son 54 las mentoras y 13 las universidades y centros que se han unido al programa

El objetivo principal es que las mujeres empiecen a tener mucho más protagonismo en todos los cambios que están aconteciéndose en el panorama innovador actual, en el que todos los conocimientos derivados de la formación STEM tienen un papel capital. “Cuando hay transformaciones importantes, como ocurre en el momento actual, es peligroso dejar fuera de ellas a la mitad de la población. Por eso preocupa la escasez de mujeres en el sector”, alega Alonso Matey. A esto se le añade, señala, la satisfacción que supone ayudar a una persona joven a orientar su carrera, aconsejarla y ayudarle también en su crecimiento personal, además del profesional.

La mentorizada de esta directiva será Laura Soria, de 24 años, graduada en Matemáticas por la Universidad de La Rioja y cursante del Máster en Ingeniería Matemática de la UCM, quien ve con buenos ojos este tipo de iniciativas. “La sociedad necesita de ese cambio cultural para que los espacios que compartimos hombres y mujeres sean los mismos. Tenemos que liberarnos de esos estereotipos tan antiguos y arraigados, porque parece que si eres mujer tu sitio no está en este tipo de carreras”.

Más aún desde que las ramas STEM tienen tanto peso en la sociedad y en el sistema empresarial. “Cuando yo estudié, las Matemáticas en concreto eran mucho más paritarias, pero desde que se han asimilado al resto de carreras técnicas, por razones lógicas del mercado, se han masculinizado, ya que las ingenierías tradicionalmente han estado copadas por hombres”, prosigue la mentora. Por poner un ejemplo, recuerda Laura Soria, echando la vista atrás, aunque la balanza de alumnos y alumnas estaba bastante igualada en su promoción, “a lo mejor he tenido como mucho tres profesoras en toda la carrera. El resto han sido hombres”, ilustra. Es en esto en lo que es necesario ahondar, como ya se está haciendo. “Estamos avanzando mucho. En este último curso han entrado a la facultad más mujeres que hombres. Ellas han sido 126 y ellos 112”, señala el recién nombrado decano de la Facultad de Matemáticas de la UCM, Antonio Bru.

Esta iniciativa ayuda a perder el miedo a entrar en un mundo en el que parece que tu voz es más bajita

Laura Soria, estudiante de Matemáticas

La presencia femenina en este sector, que tal y como recuerda el rector de la UCM, Carlos Andradas, va a generar unos 1.250 millones de empleos en todo el mundo durante los próximos años, es vital. Sin embargo, no es menos importante que el hecho de potenciar que las mujeres que han decidido entrar, lo hagan suyo y se sientan cómodas. Como recuerda Alonso Matey, “a la poca presencia en estas carreras se le añade una mayor tasa de abandono, y eso ocurre porque en muchas ocasiones se cuestiona su presencia, como si este no fuera su sitio”. Por eso, el objetivo del programa MatEsElla también está dirigido a abrir nuevos horizontes, “y acercar a las jóvenes al mundo de la empresa y al de la investigación. A las universitarias se les pone, así, frente al mercado, para que vean lo que hay en las empresas una vez que salen del campus”, continúa Mercedes Siles, vicepresidenta de la RSME.

Y es que, si el paso por la universidad no siempre es un camino de rosas, mucho menos lo es el mercado laboral tecnológico, donde la mujer tiene mucho más complicado optar a puestos de alta responsabilidad. “Por eso, mentora y mentorizada nos ponemos a hablar de los intereses y de posibles salidas y opciones laborales. También tocamos otras capacidades como la comunicación, el liderazgo o el trabajo en equipo, normalmente olvidadas en las ramas STEM debido al volumen de información y carga de trabajo que se manejan en estos círculos”, cuenta Isabel Alonso Matey. Esto sirve, reconoce Laura Soria, para conocer la experiencia de alguien que ha llegado al lugar al que a ella le gustaría optar, así como a perder el miedo a entrar en un mundo de hombres, “donde parece que tu voz es más bajita”. En opinión de Francisco Marcellán, presidente de la RMSE, organización con 107 años de historia, este programa contribuirá a “romper la brecha de género, ayudar a las mujeres a alcanzar puestos de responsabilidad y facilitar su acceso al entorno empresarial, en el que los matemáticos son cada vez más valorados”

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