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Los diez grandes riesgos a los que se enfrenta el mercado

El camino hacia la normalización monetaria y las negociaciones sobre el ‘brexit’ generan intranquilidad y auguran más volatilidad

Las tensiones geopolíticas y el asunto del independentismo en Cataluña seguirán siendo un frente de presión en 2018

2018 será un año de continuidad y cambios al mismo tiempo”. “Abordaremos 2018 de manera constructiva pero con cautela”. “Un paso en falso puede perjudicar la recuperación económica”. Son frases de analistas y gestores que podrían resumir el sentimiento de cara al próximo año, en el que los riesgos políticos perderán fuerza pero se deberán monitorizar más de cerca otros desafíos, como la actuación de los bancos centrales en su camino hacia la normalización monetaria, que arroja sombras en unos mercados hipersensibles a los mensajes de las autoridades monetarias. También estarán en el foco Corea del Norte, China, el bitcoin y la segunda fase de las negociaciones sobre el brexit.

Bancos centrales. Después de diez años de políticas monetarias expansivas, en 2017 los bancos centrales iniciaron la transición hacia la normalización, aunque “sin grandes contratiempos, de momento, pese a los temores de que la retirada de liquidez pudiese poner de manifiesto debilidades en los mercados”, sostiene Mitul Patel, responsable de tipos de interés de Janus Henderson. Pero los ajustes que vienen en 2018 generan intranquilidad entre los inversores, que deberán afrontar una mayor reducción en las compras de deuda en Europa y subidas de tipos en EE UU, que se teme puedan acelerarse si la inflación repunta más de lo previsto. La Fed apuntó que elevaría las tasas tres veces más en 2018, pero firmas como Black Rock o UBS prevén hasta cuatro. “El comportamiento de los bancos centrales podría desencadenar un escenario más adverso si las tasas suben más de lo esperado”, exponen en Amundi AM. En la zona euro, el incremento de tipos no se espera hasta bien entrado 2019.

Por otro lado, el próximo 3 de febrero Jerome Powell sustituye a Janet Yellen al frente de la Fed y algunos analistas creen que no ha sido del todo claro en sus ideas. “Será importante que Powell se pronuncie para no sorprender al mercado en las reuniones de la Fed, que siempre hace una política previsible que ha hecho que la volatilidad haya sido mínima en 2017”, asegura Sergio Ávila, de IG Markets. Asimismo, Moody’s señala que los cambios inesperados en la política monetaria son un riesgo, aunque esperan movimientos graduales. Y Credit Suisse prevé que los responsables monetarios “procedan con prudencia” y apuntalen así la tendencia favorable de los mercados financieros, “aunque la retirada de estímulos podría generar nichos de volatilidad en el mercado de divisas, así como en el de renta variable y el de deuda corporativa”.

Brexit. Natixis lo deja claro: el brexit no solo afectará a la economía británica, sino también a algunos sectores empresariales en Europa, como la aviación, la banca y la industria automotriz. Es por eso que medio mundo está pendiente de las negociaciones entre el Reino Unido y la UE, que han entrado en una nueva fase tras un acuerdo provisional. De acuerdo con Léon Cornelissen, economista jefe de Robeco, “la prioridad de la UE es evitar un brexit duro’. A su juicio, la atención se centra ahora en el futuro acuerdo comercial, pero “el periodo de transición propuesto es ilusorio y nadie sabe cuándo terminará la partida”. Y Moody’s advierte del ‘alto’ riesgo de que las conversaciones vuelvan a bloquearse.

La Fed y el BCE tienen la tarea de actuar con prudencia para no arruinar la tendencia positiva del mercado

Donald Trump. La política estadounidense con Donald Trump como presidente es toda una caja de sorpesas, según Goldman Sachs AM, que opina que las expectativas de su capacidad para implementar sus políticas son “muy bajas”. Su ambiciosa reforma fiscal parece haber superado los escollos, pero, a juicio de Victoria Torre, de SelfBank, Trump “necesita recuperar la credibilidad del mercado y que sus medidas tengan su efecto en la economía real, algo que está por llegar”.

Tensiones geopolíticas. Oriente Medio, Corea del Norte, Rusia, Venezuela... coparán los riesgos geopolíticos. Santander AM menciona que “los riesgos financieros, omnipresentes hace cinco años, se han desvanecido para dejar un protagonismo casi absoluto a los riesgos políticos y geopolíticos, sobre todo en el terreno internacional”.

Sobre Corea del Norte, el principal temor es que las amenazas entre este país y EE UU se conviertan en hechos. Por otro lado, “la investigación sobre la supuesta injerencia rusa en las elecciones presidenciales del 2016 en EE UU también podría ocasionar tensiones en los mercados financieros”, supone Alexander Londoño, analista colaborador de ActivTrades.

“Hace diez años, los principales riesgos percibidos eran de naturaleza financiera. Hoy, los especialistas en riesgo enfatizan que los riesgos más significativos provienen de catástrofes naturales y de la posibilidad de una guerra nuclear. Por lo tanto, los riesgos en los mercados financieros podrían seguir siendo provocados por el hombre, pero ya no tienen un carácter tan financiero”, argumentan en Julius Baer.

Trump ha logrado sacar adelante su reforma fiscal, pero necesita que tenga efecto y generar credibilidad

Cataluña. La política de pactos “será muy relevante” tras el resultado de las elecciones del 21 de diciembre, aclara Macro Yield Estrategia de Mercado, que no descarta que tengan que convocarse nuevas elecciones si hay falta de acuerdo para formar Gobierno. No obstante, considera que el riesgo por la crisis catalana se ha moderado, dado que “aunque el bloque independentista consiga volver al poder, el procés se ha mostrado inviable y la vía unilateral se ha descartado incluso por parte de algunos líderes independentistas”.

Bankinter, por su parte, pone de relieve que el escollo catalán ha supuesto un freno para la economía española y, aunque no descarta un rebrote de las tensiones, tampoco deshecha posibles “sorpresas positivas”.

China. El gigante asiático estará en el punto de mira ante su vigorosa recuperación económica gracias al repunte de las exportaciones y a la depreciación del yuan. No obstante, el elevado nivel de endeudamiento de las empresas constituye una preocupación creciente. “La deuda es desproporcionada y la cancelación de emisiones de deuda puede provocar que las empresas no tengan acceso a financiación para repagar su deuda, lo que puede tener un efecto contagio en los mercados emergentes”, insisten en IG Markets.

El equipo de Estrategia Global de BBVA AM estima un crecimiento para China algo menor que el de 2017, debido al mantenimiento de una regulación-supervisión financiera más estricta, el control del endeudamiento y la reducción de la sobrecapacidad en determinadas industrias, dejando de exportar deflación al resto del mundo.

Desaceleración económica. El mercado especula con que después de varios años de sólido crecimiento económico el ciclo estaría llegando a su fin y se aproxima una recesión que llevaría a una corrección en los mercados. Según Julius Baer, “la economía global seguirá avanzando durante 2018, aunque con cierta dificultad, con la próxima recesión acechando hacia finales de 2019 o en 2020”. Por su parte, BlackRock apuesta por la continuidad del crecimiento durante unos años más. “El entorno es de crecimiento estable, tipos de interés bajos e inflación contenida”, explica Manuel Gutiérrez-Mellado, miembro del equipo de ventas de la mayor gestora de fondos del mundo.

Keith Wade, economista jefe y estratega de Schroders, concreta que la firma ha mejorado la previsión de crecimiento global para 2018 hasta el 3,3% frente al 3% anterior. “De confirmarse, esto convertiría a 2018 en el año de mayor crecimiento mundial desde 2011”.

Gobiernos en Europa. En 2018 seguirá coleando la formación de gobierno en Alemania y están previstas las elecciones generales en Italia (marzo). Stéphane Monler, de Lombard Odier, indica que Italia lleva desde 1993 intentando acabar con la inestabilidad política con la reforma de las normas electorales, pero nunca ha tenido éxito. Además, afronta numerosos retos estructurales a largo plazo. Desde su punto de vista, la posibilidad de que el Movimiento 5 Estrellas -antisistema- resulte victorioso en 2018 es muy baja. Sin embargo, no descarta sorpresas “negativas” y si ocurre, el euro estaría más bajo presión y crecería la incertidumbre entre los inversores en la zona euro.

Emergentes. También están en la agenda los comicios en México (julio) y Brasil (octubre). Gesconsult destaca que México tiene un impacto muy limitado al ser el 5% de las ventas del Ibex 35, mientras que es pronto para anticipar el riesgo que supone Brasil. “Su situación macro está en un momento más favorable que la de México. Tienen la inflación controlada, el desempleo bajando y el PIB en ascenso”.

Para Santander AM, la incertidumbre en México se deriva también de la renegociación del acuerdo de libre comercio (NAFTA) con EE UU y Canadá, mientras que la celebración de comicios tanto en este país como en Brasil “podrían provocar cambios en políticas económicas”.

Bitcoin. La moneda virtual ha disparado su cotización marcando varios récords, pero desde Deutsche Bank pone de relieve que “podría pasar a no valer nada en cuestión de segundos”. 

EN EL PUNTO DE MIRA

Atentos a la volatilidad. La volatilidad ha sido muy baja en las Bolsas y, según la gestora independiente Flossbach von Storch, un “detonante para atraer la atención de inversores de rápida reacción que definen riesgo en base a volatilidad”. Tomás García-Purriños, de MoraBanc AM, explica que con la volatilidad en niveles mínimos, una caída del S&P 500 del 2% o 3%, “algo que no es descabellado” teniendo en cuenta la racha alcista, podría provocar un repunte importante de la volatilidad, y si ésta repunta un 50%, se estima que los fondos cortos de volatilidad podrían experimentar problemas notables. “Esperamos que la volatilidad en general permanezca relativamente débil, pero las políticas cambiantes y cualquier déficit asociado de liquidez podrían desencadenar picos de volatilidad que podrían presentar oportunidades”, sostienen en Allianz GI.

Banco de inversión. Desde Moody’s apuestan por que las presiones continuas de los mercados se compensen mediante el fortalecimiento de la banca de inversión gracias a unos mayores ingresos por una perspectiva positiva más amplia sobre la economía global y por unas tasas de interés más altas que conducirán a mejorar los márgenes. Para Gesconsult, en un entorno de normalización de tipos el sector bancario debería ser una fuente de rentabilidad para la cartera.

Diversificación y calidad. No hay nada como diversificar para minimizar los riesgos. También enfocarse en activos de calidad. Esto es algo en lo que suelen estar de acuerdo las casas de análisis. “Los inversores deben centrarse en las empresas que tienen un alto rendimiento del capital, ventajas competitivas sostenibles y bajos niveles de deuda”, señalan en Amundi. or su parte, Santander AMargumenta que “en un mundo sin remuneración al ahorro, optar a rentabilidades atractivas pasa por la diversificación eficiente de la cartera de inversión”.

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