Elon Musk reajusta Tesla con bonos basura turboalimentados

Aumenta el riesgo de ejecución del fabricante de coches eléctricos

Pero no lo suficiente para persuadir al CEO de que afloje el timón

Elon Musk, fundador y CEO de Tesla, en julio pasado.
Elon Musk, fundador y CEO de Tesla, en julio pasado.

Elon Musk es un emprendedor en una burbuja. Obligado a elegir entre emitir unas pocas más acciones turboalimentadas de Tesla o aprovechar el sobrecalentado mercado de bonos basura para financiar el Modelo 3, el fundador optó por esto último. Eso aumenta el riesgo de ejecución del fabricante de coches eléctricos, pero no lo suficiente para persuadir al CEO de que afloje el timón.

Tesla tiene poco más de 3.000 millones de dólares en efectivo, pero está quemando en torno a 1.000 millones al trimestre mientras se embarca en una de las maniobras más titánicas de la historia del automóvil: elevar su producción de vehículos para el mercado de masas de cero a 400.000 vehículos o más al año en solo 18 meses.

Afortunadamente para Musk, los inversores siguen aportando chorros de dinero. Las acciones de Tesla han subido un 67% en lo que va del año. La compañía está valorada en unas 27 veces los ingresos de 2020, por encima de las previsiones de los analistas más optimistas.

La solución de manual sería emitir más papel a ese alto precio. La venta de 5 millones de acciones con un 15% de descuento respecto al mercado captaría los mismos 1.500 millones de dólares que va a conseguir con deuda, y diluiría la participación de Musk, de un 20,4%, solo un 3%, suponiendo que no comprara parte.

Pero no tiene por qué hacerlo tal como está el mercado de bonos de alto rendimiento. Los inversores desesperados por ingresos han reducido la brecha entre los bonos basura B y los bonos del Tesoro de EE UU en casi 2 puntos porcentuales en el último año, hasta los 3,59 puntos. S & P Global Ratings confirmó su calificación B- para Tesla, diciendo que el impulso a la liquidez debería compensar los “significativos riesgos de ejecución” de la compañía.

La venta de bonos subirá la deuda a unas elevadas 5,5 veces las previsiones para este año de ebitda. Sin embargo, está previsto que este se multiplique por más de dos en 2018, hasta los 2.200 millones de dólares, y luego casi se triplique para 2020. Incluso si Musk no tiene tanto éxito como prevé Wall Street, debería vender coches más que suficientes para hacer que el apalancamiento, y la factura de intereses adicional, sea fácil de digerir para los tenedores de bonos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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