Entrevista

Carceller: “El liderazgo significa crear futuro y comunicarlo”

La consejera delegada de Rodilla dirige la compañía desde enero de 2012. Anteriormente desempeñó distintos cargos de dirección en multinacionales como Pepsico o McDonald’s

Carceller: “El liderazgo significa crear futuro y comunicarlo”

María Carceller (Madrid, 1971) ha cogido lo mejor de sus diferentes escuelas de liderazgo: el espíritu empresarial de la familia en la que creció, el colegio alemán donde estudió y las empresas americanas, como Pepsico o McDonald’s, en las que se curtió. En el Rodilla de Sol, auténtico buque insignia de la compañía que dirige desde el año 2012, confiesa que el sándwich de ensaladilla sigue siendo el rey, con más de tres millones de unidades vendidas cada año. Desgrana algunas de sus claves de liderazgo, siempre poniendo a las personas en el centro.

Pregunta. ¿Qué cualidades configuran a un buen líder?

Respuesta. Para mí, el liderazgo significa crear futuro y comunicarlo en la empresa. Para ello las cualidades necesarias son tener una buena visión y capacidad estratégica, ser un buen comunicador y saber escuchar para ganar el compromiso de la organización.

P. ¿Dónde aprendió y adquirió estas habilidades de liderazgo?

R. A lo largo de mi carrera profesional, de mi entorno familiar y de mis profesores tanto de carrera como de cursos de posgrado; viendo y compartiendo diferentes estilos e intentando adoptar lo que me parecía más relevante de cada uno; determinación, visión estratégica y capacidades de comunicación tanto verbales como actitudinales.

P. ¿De quién aprendió todas estas aptitudes y habilidades?

R. Es una mezcla de varios; creo que las personas somos el centro de todo, entender nuestras habilidades y desarrollarlas, aceptar nuestras limitaciones y conseguir el compromiso de todos compartiendo los mismos valores es la manera de llegar a los objetivos y que el éxito sea sostenible en el tiempo.

P. En su trayectoria profesional, ¿cuál ha sido su reto más complejo? ¿Qué aprendió de esa experiencia?

R. Sin duda, hasta ahora, el reto más difícil ha sido redefinir el modelo de negocio de Rodilla con éxito e implantarlo, ganándome la confianza y el compromiso tanto de los franquiciados como de los colaboradores.

P. ¿Cuáles son sus retos tras la crisis?

R. Quizá, tras la crisis, durante la cual nos enfocamos más a los resultados económicos, ahora tengo un mayor foco en la gestión del talento y las personas. Las personas son el centro de la organización; por poner un ejemplo, la mejor de las estrategias, si no la comparte el equipo o la organización, no tendrá éxito. Como líder tienes que poner indicadores que sean cuantificables fácilmente, hacer que cada uno traiga su mejor versión de sí mismo a la mesa para que se sienta capaz de asumir riesgos y ser innovador. Es importante gestionar las emociones para conseguir un trabajo en equipo.

P. ¿Cuál es el próximo capítulo de su vida?

R. Convertir Rodilla en cadena nacional desarrollando, potenciando y gestionando el talento interno de la casa. Conseguir coherencia entre nuestra misión y valores con los de nuestros clientes y nuestros colaboradores.

P. ¿Cómo equilibra el corto y el largo plazo? ¿Qué importancia dedica a la visión de futuro?

R. En este negocio es muy fácil perderse en los detalles del día a día y centrarse en el corto plazo, por lo que tener el largo plazo definido es clave para poder ejecutar un plan de actuación aunando esfuerzos de toda la organización en conseguir el mismo objetivo. Para ello, tener un accionista que requiera un plan estratégico, no solo económico, es de mucha ayuda.

P. ¿Cuál es para usted el mejor libro de liderazgo?

R. Haciendo la broma o la comparación, diría que la maternidad ha sido el mejor libro de liderazgo que he encontrado, creo que a través de las diferentes etapas de la vida de tus hijos vas adquiriendo y comprendiendo qué habilidades de liderazgo necesitas para sacar lo mejor de ellos, desarrollar la capacidad de escucha, trabajar para que definan su estrategia a largo y la vayan ejecutando en el día a día y no se pierdan en las acciones tácticas.

P. ¿A qué dedica su agenda? ¿Reparte el 100% de su día entre las distintas actividades? ¿A qué no llega?

R. Hace poco escuché una definición que me retrata bastante: managing by walking around: pasar mucho tiempo en los despachos de cada uno de los directivos y mucho tiempo en las tiendas. Este es un sector donde tienes que estar muy cerca de la realidad, tanto para gestionar el negocio como a las personas, y los objetivos más a corto y medio plazo. Es un sector muy dinámico y necesitas tener ese contacto con el día a día. Diría que paso un 10% definiendo la estrategia y un 90% en la implementación de esta y en el trabajo del día a día.

P. ¿Cuál es la importancia de la cultura empresarial en su gestión?

R. La cultura empresarial de nuestro grupo es de empresa familiar o de familias, en la cual la cercanía y compromiso son fundamentales, así como estar orientados a conseguir los resultados; es parte de nuestro ADN. Nos definimos como empresa con alma; tenemos que comprometernos con la rentabilidad y generar crecimiento sostenible, pero por encima de todo están las personas: los empleados, clientes, franquiciados y los proveedores. Compartir estos valores nos parece clave para ser sostenibles a largo plazo y tener un futuro exitoso.