Informe anual del Banco de España

Linde certifica que las políticas del BCE ya abaratan el crédito a pymes

El coste del crédito en España se habría abaratado entre 30 y 90 puntos básicos por el BCE

Edificio del Banco de España
Edificio del Banco de España

“Desde la primavera de 2014, se ha producido una significativa relajación de las condiciones de financiación en el conjunto del área del euro”, defiende el informe anual del Banco de España, publicado este viernes, que achaca buena parte de esta mejora a la batería de medidas puesta en marcha en los últimos tiempos por el Banco Central Europeo.

La rebaja de los tipos de interés a mínimos históricos, los programas de compra de bonos, la facilidad de depósito en negativo o las líneas de liquidez condicionadas a la concesión de crédito habrían surtido efecto engrasando los cerrados grifos el crédito bancario europeo, recoge el informe.

Gracias a las decisiones del organismo que preside Mario Draghi, expone el supervisor financiero español, “se produjo una traslación a los tipos de interés aplicados por las entidades en las operaciones de préstamos”.

Para calcular exactamente “qué parte del descenso en el coste del crédito bancario es atribuible a las medidas convencionales y no convencionales de política monetaria” del Banco Central Europeo, el Banco de España ha cruzado los tipos de interés de los distintos préstamos respecto a las rentabilidades interbancarias, la tasa de paro, el comportamiento del ciclo económico y la prima de riesgo.

A partir de estos modelos, el supervisor financiero concluye que en el caso español “el efecto medio estimado oscila entre 30 puntos básicos y 90 puntos básicos” de rebaja del coste de la financiación para las empresas españolas, “siendo más elevado en el segmento de préstamos a empresas por un importe inferior al millón de euros”, que usualmente corresponde a los créditos para pymes.

  • Medidas más efectivas

Tomando los resultados de la Encuesta sobre Préstamos Bancarios (EPB) y de la Encuesta sobre el Acceso a la Financiación de las Empresas, el Banco de España concluye que se ha producido “una mejora en el acceso al crédito”,

“Los bancos declaran que tanto las TLTRO”, la barra libre de liquidez condicionada a la concesión de crédito, como el Programa de Compra de Activos habrían contribuido significativamente a la relajación de las condiciones crediticias”, recoge.

El Banco de España advierte, sin embargo, que ”el impacto de estos programas sobre los criterios de concesión de préstamos habría sido más limitado”, pues las entidades financieras aún pues aunque cuando los préstamos se conceden se dan en mejores condiciones, el listón para la concesión sigue siendo muy elevado.

  • Persiste la caída del crédito

Aunque “la mejora resulta generalizada por países, los respectivos ritmos de avance muestran divergencias importantes como consecuencia de los procesos de desapalancamiento en el que se hallan inmersos”, advierte el supervisor.

De hecho, el Banco de España expone que pese a que “los préstamos al sector privado han abandonado las caídas que todavía mostraban a finales de 2014 y actualmente se expanden a un ritmo en torno al 1% interanual en el conjunto del área”, el saldo aún disminuye en algunas regiones.

“En el caso de los préstamos tanto a hogares como a empresas no financieras, los saldos siguen disminuyendo en términos interanuales en países como España, Holanda, Grecia, Portugal e Irlanda”, señala.

  • Peligro para la banca

A la espera de que la situación se reconduzca también en estos países y pese a los efectos positivos generalizados que están teniendo las medidas, el Banco de España advierte de los riesgos que suponen para el sector financiero la actual política de tipos de interés cero.

“Debe vigilarse también la presión que el contexto de bajo crecimiento nominal y tipos de interés muy reducidos ejerce sobre la rentabilidad de la intermediación financiera y, en particular, del negocio bancario”, remarca el informe en sus conclusiones.

  • Efecto en los depósitos y prima de riesgo

Con todo, asume el supervisor, “los bancos del área del euro se beneficiaron también de la relajación generalizada de las condiciones financieras, que se tradujo en menores costes de emitir deuda en los mercados de capitales, en un contexto en el que disponía de la posibilidad de acceso a la financiación a largo plazo del banco central a tipos de interés muy reducidos mediante las TLTRO”, la barra libre de liquidez ligada a la concesión de crédito que puso en marcha el BCE.

Una coyuntura que hizo que “los tipos de los depósitos minoristas se vieron presionados a la baja también por los niveles, incluso negativos”, lo que está llevando a algunos bancos a plantear cobrar a las empresas que depositan sus fondos.

En cuanto al efecto de la artillería del Banco Central europeo sobre los bonos de los distintos Estados europeos, el Banco de España certifica que el “descenso no fue uniforme por países”. “Mientras que la rentabilidad del Bund alemán a diez años descendió en torno a 130 puntos básicos, hasta situarse por debajo del 0,2%, la de la deuda soberana española lo hizo en unos 140 puntos básicos —hasta el 1,6%— y la italiana en unos 150 puntos básicos —hasta el 1,5%—.

Preparados para la resolución de Santander, BBVA y CaixaBank

El informe anual del Banco de España también incluye un repaso a la labor de inspección del supervisor financiero. “La actuación en 2015 se focalizó en el ámbito hipotecario”, subraya el documento. En este sentido “se abrieron ocho inspecciones in situ a entidades de crédito, relativas al cumplimiento de los requisitos de transparencia exigibles a los préstamos y créditos con garantía hipotecaria, con especial atención a la adecuada previsión contractual y a la aplicación de las denominadas cláusulas suelo”, detalla el documento.

“También en el ámbito hipotecario, se hicieron dos inspecciones in situ a entidades de crédito en relación con la aplicación de las medidas de protección de deudores hipotecarios sin recursos”, añade.

Más allá, el supervisor destaca que se realizaron tres inspecciones sobre crédito al consumo, una macroactuación sobre el servicio de atención al cliente sobre 226 entidades y 63 pesquisas de comprobación sobre otras materias. Como resultado se emitieron siete escritos de requerimiento, 27 recomendaciones. También se analizó la idoneidad de 435 altos cargos, 266 de ellos de entidades de crédito.

El año pasado, el Banco de España abrió cuatro expedientes sancioandores. Dos de ellas a entidades bancarias y sus respectivos consejos de administración por presuntos incumplimientos en relación con la gestión de la contabilidad, la suficiencia de sus recursos propios, la obligación de salvaguarda de los fondos entregados por los clientes y las obligaciones de información al supervisor financiero.

Otra afectó a una sociedad limitada y su administrador único, por el uso de la denominación “bank”, que está reservada a entidades de crédito, sin haber obtenido la preceptiva autorización y sin figurar inscrita en el Registro del Banco de España.

Finalmente, se expedientó a un establecimiento financiero de crédito por deficiencias en la información precontractual facilitada al cliente.

Durante el ejercicio se finalizaron también siete expedientes abiertos más, tres por irregularidades de entidades de crédito, que fueron sancionadas; se multó a una sociedad de garantía recíproca, por un infracción muy grave, al mantener durante seis meses sus recursos propios por debajo del 80% del mínimo exigido; una a un cooperativa de crédito, por saltarse la normativa de transparencia y protección del cliente y dos más a entidades que realizaban tareas no permitidas a entidades no supervisadas.

Con todo, “en 2015 se produjo una disminución en el número de reclamaciones presentadas por los usuarios de servicios bancarios”, fundamentalmente por el menor número de reclamaciones sobre cláusulas suelo. En concreto, se registraron 20.262 reclamaciones

Finalmente, el supervisor financiero recuerda que en 2015 entró en funcionamiento el Mecanismo Único de Resolución (MUR), como segundo pilar de la Unión Bancaria, para garantizar una resolución ordenada de los bancos inviables con el menor coste posible para los contribuyentes.

En este sentido, el Banco de España ha elaborado ya borradores de los planes de resolución preventivos para BBVA, Banco Santander y Criteria, matriz de CaixaBank, incluyendo acuerdos de colaboración con instituciones de terceros países donde operan los dos primeros bancos. También ha organizado grupos de gestión de crisis en Santander y BBVA.