El 'diéselgate' redujo el beneficio operativo un 3%

Audi invertirá 3.000 millones en conectividad y vehículo eléctrico

Sede de Audi en Ingolstadt, Baviera.
Sede de Audi en Ingolstadt, Baviera. REUTERS

Pese a que Audi logró crecer en 60 mercados en todo el mundo e incrementó sus ventas de coches en un 3,6%, hasta las 2 millones de unidades vendidas, su beneficio operativo se ha resentido en 2015. El resultado operativo antes de impuesto decreció en un 12%. Tras el pago de las tasa, el beneficio se quedó en 4.297 millones de euros, un 3% menos que en el año anterior.

De hecho, “pese al alto gasto en la expansión de la red internacional de producción, los nuevos modelos y la tecnología, el beneficio operativo antes de extraordinarios se mantuvo en 5.134 millones”, en línea con el año anterior. Es este efecto extraordinario el que redujo su resultado, “relacionado en su mayor parte con el tema del diésel”, es decir, el escándalo por el falseo de las emisiones contaminantes de los motores diésel en los vehículos de todo el grupo Volkswagen.

“Vamos a invertir más de 3.000 millones en la movilidad del futuro, en la electrificación y la digitalización de nuestros productos”, aseguró Stadler en su presentación a la prensa. Parte de la inversión reforzará la construcción de su planta de México, para la que contratarán más de 1.200 ingenieros en Alemania.

El consejero delegado de Audi, Rupert Stadler, aseguró en la rueda de prensa de presentación de resultados, que “lamentamos este tema del diésel”. “Queremos asegurar una total transparencia en este tema y les aseguramos que haremos las cosas bien”, dijo. Estos extraordinarios, que Audi estimó en sus cuentas de unos 228 millones de euros, incluyeron medidas técnicas, riesgos legales y actividad comercial, como descuentos para promover la venta.

El grupo solo se hará cargo de los costes legales de las reclamaciones de los motores de seis cilindros, porque los casos referentes a los motores de cuatro cilindros son responsabilidad del grupo Volkswagen, según el acuerdo al que ha llegado la compañía con su matriz. Por eso, entienden que la actual provisión de 228 millones será “suficiente” teniendo en cuenta “el bajo coste necesario para hacer frente a las reparaciones” y la menor cuantía de pleitos a los que tendrá que hacer frente a su costa.

La empresa actualizó el nivel de inversiones para este año y lo cifró en 3.000 millones de euros, dentro del plan de 24.000 millones hasta 2019 publicado el año pasado. La empresa lanzará 20 modelos nuevos o actualizados a corto plazo, entre los que se encuentra el refuerzo de la familia Q, el Q2, mostrado en el Salón Internacional del Automóvil de Ginebra. Este vehículo, que no sustituye a ningún modelo anterior, pretende “captar un nuevo tipo de cliente y conquistar más segmento de mercado" de todocaminos, los modelos más exitosos en ventas en el mundo.