Knight Frank prevé que la mitad de los ultra ricos aumenten su inversión en inmobiliario

La riqueza en el mundo cayó un 3% en 2015, la primera vez en 10 años

Terraza de una exclusiva vivienda a la venta en Madrid.
Terraza de una exclusiva vivienda a la venta en Madrid.

En términos domésticos, 2015 fue calificado como un buen ejercicio. En España, el empleo ratificó su buen ritmo de crecimiento, el PIB aumentó el doble que la media europea y la sensación generalizada fue, al término del año, que se había superado lo peor de la crisis más dura de la historia reciente. Sin embargo, la incertidumbre económica global, acrecentada por la continua caída de los precios del petróleo y la crisis en los mercados de liquidez en términos de dólar fueron responsables del primer descenso generalizado de la riqueza global detectado en 10 años.

Así lo sostiene el informe The Wealth Report elaborado por la consultora inmobiliaria Knight Frank en su décima edición. El estudio mide cómo se han comportado los denominados grandes patrimonios o ultra ricos (UHNWIs por sus siglas en inglés), que son aquellos cuya riqueza supera los 30 millones de dólares sin contar su residencia habitual.

Así, en términos absolutos el número de estos grandes millonarios disminuyó un 3% en todo el mundo, básicamente por la depreciación que registraron sus activos, y un 10% en España por la misma razón, no en vano, la Bolsa se contrajo de promedio un 25%. Tal y como explicó Tom Bill, director de Research Residencial en Londres de Knight Frank, "a pesar de que los datos a largo plazo para la próxima década muestran tasas de crecimiento de la riqueza (del 41% a nivel global y del 14% para España), las cifras de 2015 reflejan la primera caída en el volumen de ultra ricos desde que se inició la crisis financiera. De hecho, solo en 34 de los 91 países para los cuales se recogen datos, registraron un aumento en el número de grandes fortunas".

Ante un escenario tan volátil, estos grandes inversores optaron por aumentar su exposición en el sector inmobiliario y así continuará durante los próximos 10 años, según el informe presentado ayer. La consultora asegura que los portfolios de este tipo de inversores suelen estar muy diversificados, aunque el sector inmobiliario, tanto el residencial como el comercial, donde estarían incluidas las oficinas, los locales, centros comerciales y también inmuebles logísticos es su preferido. De hecho, el 35% de sus fortunas suele estar invertido en bienes inmobiliarios, según la encuesta anual Attitudes Survey.

"En un contexto económico revuelto, con fuerte volatilidad en las bolsas mundiales y bonos que ofrecen rentabilidades históricamente bajas, el inmobiliario se convierte en un valor refugio para los grandes patrimonios", explicó durante la presentación Humphrey White, socio director del Área Comercial de Knight Frank.

Las viviendas de alto standing son siempre un activo muy valorado y dentro del segmento de comercial oficinas, hoteles y centros comerciales son los productos estrella. A diez años vista, en cambio, los expertos apuestan por los activos logísticos frente a los centros comerciales tradicionales. En cualquier caso, Knight Frank pone de manifiesto cómo los grandes patrimonios se están volviendo cada vez más exigentes y no dudan en comprar activos que hace años no hubieran suscitado su interés. Incluso se atreven con inmuebles cuya gestión es mucho más complicada que, por ejemplo, una vivienda para arrendar o una oficina.

Hasta aquí los activos en los que prefieren invertir su dinero los super millonarios, pero ¿dónde prefieren que estén localizadas esas inversiones? Un año más, Londres lidera la clasificación de las ciudades preferidas por los ultra ricos para invertir en el mercado inmobiliario, seguida de Nueva York. París es otro de los destinos más demandados por su buena conectividad. Madrid y Barcelona son las dos grandes urbes españolas que aparecen en este ranking como lugares preferidos para invertir. Además, el informe de esta consultora estima que en la capital residen un total de 467 ultra ricos, un 14% menos que un año antes y en la ciudad Condal 227, nada menos que un 48% menos que en la pasada edición.

Otro de los análisis que incluye este estudio es el índice internacional residencial prime, reconocido como la referencia más completa del sector que mide cómo se comportaron los precios de esta clase de inmuebles de lujo. En esta edición, el índice incluye cinco referencias españolas: Madrid, Barcelona, Ibiza, Marbella y Mallorca.

En términos globales, Mónaco sigue siendo un año más la ciudad más cara del mundo, Vietnam el país más atractivo, Méribel, en los Alpes franceses, el destino de invierno favorito para las grandes fortunas y la Costa Dorada australiana la mejor localización para la segunda residencia.

Y entre tanto destino con exceso de atractivo y glamour Madrid e Ibiza se cuelan en ese exclusivo ranking empatadas en el puesto 20 del citado índice, escalando posiciones desde los puestos 32 y 35, respectivamente. Barcelona, Marbella y Mallorca también mejoran en el ranking respecto al año pasado, situándose en los puestos 29, 35 y 47, respectivamente.

Y es que todas las plazas españolas registraron el año pasado crecimiento de los precios. En Madrid e Ibiza las casas de lujo se encarecieron una media del 5%, por delante de otros destinos más veteranos en estas clasificaciones como son Los Ángeles o Los Hamptons, en el estado de Nueva York. Sin embargo, fue la ciudad canadiense de Vancouver la que lideró el ranking de ciudades donde más se revalorizaron los inmuebles prime, con un aumento de sus precios del 24,5% anual, seguida de Sidney (15%), Shanghái (14%) y Estambul (13%).

Para este año, y pese a que algunas de las incertidumbres globales persisten, como es la rebaja de precios del petróleo y una elevada volatilidad en las Bolsas de todo el mundo, así como la reducida rentabilidad de la deuda soberana, los expertos no descartan que, en concreto, en España los precios de las residencias de lujo se encarezcan entre un 5% y un 10%, ya que en plazas como Madrid comienza a escasear el producto y en distritos como Salamanca "hay cola de posibles compradores esperando que salga a la venta una vivienda con las características que ellos buscan".

A la pregunta inevitable estos días sobre si la falta de Gobierno en España y la incertidumbre sobre cuándo se podrá formar un Gabinete estable o si será necesario repetir las elecciones está afectando a la inversión inmobiliaria, desde Knight Frank fueron tajantes. "Lo importante es la seguridad jurídica. De momento, los inversores descuentan que el futuro Ejecutivo será de centro, luego no temen que pueda revertirse completamente la política económica llevada a cabo hasta ahora". Ante la insistencia de los medios sobre qué pasará si Podemos entra en el futuro Gobierno, solo un lacónico: "en ese caso, sí afectaría".