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Tribuna
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La reforma financiera europea tras la crisis: balance de costes

Durante la legislatura en las instituciones europeas (2009-2014), hemos asistido a la aparición de más de 40 leyes del sector de servicios financieros. Con el impulso del Parlamento Europeo, la Comisión Europea ha desarrollado legislación financiera para devolver estabilidad al mercado único de servicios financieros.

Las reformas han sido variadas: desde las de alto contenido político (impuesto a las transacciones financieras) hasta las más complejas, como la revisión de la Directiva sobre Mercados de Instrumentos Financieros (Mifid). Un hito ha sido el establecimiento de organismos de supervisión, como la European Securities Markets Authority (ESMA), la European Banking Authority (EBA) y la European Insurance and Occupational Pensions Authority (Eiopa), que tienen como misión supervisar a los reguladores nacionales.

Las autoridades paneuropeas han desarrollado procedimientos para minimizar la fragmentación entre países y conseguir un mercado único robusto. Durante las últimas fases de la legislatura se creó la Unión Bancaria, en la cual el Banco Central Europeo actúa como único supervisor. La EBA continuará desarrollando y unificando las reglas del sector bancario de la Unión Europea para evitar riesgos sistémicos de bancos implantados en diferentes mercados y supervisados, hasta ahora, a nivel nacional.

La reforma de los mercados financieros ha coincidido con la preocupación de organismos como el G20, el Bank for International Settlements (BIS) o el Financial Stability Board (FSB) sobre los riesgos sistémicos globales. La Unión Europea ha ido aún más lejos: el comisario Michel Barnier ha creado un extenso documento de 350 páginas que resume las reformas implantadas bajo su mandato, los logros obtenidos y un análisis de los costes y beneficios de las mismas.

La esperanza de la Comisión y el Parlamento Europeo salientes es que las medidas aprobadas doten de mayor autoridad a los organismos europeos para cooperar con los Gobiernos nacionales y conseguir mayor transparencia en los mercados y así limitar los riesgos y ofrecer mayor protección al inversor. El objetivo es conseguir un mercado financiero al servicio de la economía real, estimulando la financiación a largo plazo y dando acceso a los mercados para las pequeñas y medianas e inversores particulares. Algunas medidas están a la espera de ser ratificadas por el Parlamento Europeo e incluirán asuntos como la reforma bancaria, la banca en la sombra, los fondos del mercado monetario y los índices financieros.

Su impacto solo podrá ser analizado en los próximos años. Por esta razón, la Comisión Europea utiliza tanto datos cualitativos como cuantitativos para evaluar el impacto de las reformas. Algunos de los datos sobre el coste de las reformas para la economía europea son:

Los costes y beneficios para el sector financiero del cumplimiento de las iniciativas han sido analizados en los documentos publicados y se ha realizado una evaluación del impacto de las mismas:

Josina Kamerling es directora de regulatory outreach de EMEA en CFA Institute.

Pablo Escudero Santos- Ascarza es miembro de CFA Society Spain.

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