Buen gobierno

La responsabilidad social llega a la universidad

La Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales es pionera en el mundo educativo en los principios de RS.

La Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid (ETSII), perteneciente a la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), lleva a gala el ser uno de los pocos ejemplos existentes en España en la aplicación de la responsabilidad social (RS) al ámbito universitario. Así lo expresa claramente Jesús Félez, director de la ETSII. "La responsabilidad social en la empresa está consolidada, mientras que en los organismo públicos su aplicación está en una situación bastante incipiente".

En este sentido, declara que la escuela ha sido pionera en poner en marcha las líneas estratégicas que acoge la Estrategia Universidad 2015, elaborada por el Ministerio de Educación, en todo lo referente a la adopción de la responsabilidad social universitaria (RSU). Con dos memorias de responsabilidad social ya realizadas (en 2009 y 2010), Félez se congratula de que la última haya sido verificada por el Global Reporting Initiative (GRI), organismo dependiente de la ONU.

Julio Lumbreras, subdirector de calidad y responsabilidad social de la ETSII, recuerda que la RSU obliga a fijarse unos objetivos estratégicos que tienen que recoger la opinión de los grupos de interés internos (profesores, estudiantes...) y externos (como empresas o Administraciones públicas). "Entre las ventajas de su aplicación es que el sistema se hace participativo", aclara.

Félez señala que los ejes de aplicación de la RSU en la escuela se han centrado en la gestión, como es el caso de las cuentas, "que son públicas y cuantificadas", en la formación y en actuaciones en temas medioambientales, por ejemplo. En cuanto a la formación, el director de la escuela señala que se ofrece a los alumnos una específica en ámbitos de la RS, "con asignaturas optativas; aunque con el nuevo diseño promovido por el Plan Bolonia se incluirá en la formación obligatoria".

Los asuntos medioambientales que afectan a la escuela han sido objeto también de su aplicación. "Buscamos la eficiencia en edificios singulares como el que ocupamos, ya que muchas de las actuaciones en infraestructuras están condicionadas por el propio edificio o, por ejemplo, cambiando los sistemas de iluminación para reducir el consumo".

Lumbreras subraya que la RSU ha sido un instrumento para mejorar la eficiencia de la universidad, mientras que Félez afirma que ha hecho partícipes "a todos los colectivos" de la gestión del centro. "Teniendo en cuenta que es una institución pública donde se actúa por convencimiento y no por obligación", apunta. Según Lumbreras, plasmar los resultados conseguidos en una memoria "permite, además, tener un conocimiento de la escuela de la que antes no se era consciente. Algunos, cuando se la han leído, han descubierto muchas cosas que no sabían que se hacían aquí".

Félez avisa que la RS no implica un esfuerzo adicional a lo que ya normalmente se realiza, "sino que es una reorientación de lo que ya se hace, lo que favorece en un buen funcionamiento de la institución. No es una nueva carga". A la hora de analizar los problemas en su aplicación, Lumbreras indica que las resistencias han venido fundamentalmente por el desconocimiento y por la falta de tiempo. "Cuando se superan estas barreras, las personas se implican".

Para el futuro, Félez señala la importancia de que no sea necesario hablar de la aplicación de la RS en la institución, de una mayor relación con los grupos de interés externos en los próximos dos años y de ahondar en su implicación por parte de los alumnos. En esta línea apunta la intención de relacionarse más con los antiguos alumnos.

Grupos de voluntarios para la sostenibilidad

La institución ha activado la iniciativa denominada Antenas de sostenibilidad. Esta responde a grupos formados por representantes de alumnos, profesores y personal del centro. Su función es incorporar la política de RS a aspectos susceptibles de mejora en los ámbitos de la docencia, equipamientos e instalaciones. Los temas afectados son, por ejemplo, la calidad de la enseñanza y su adecuación al mercado de trabajo, la implicación de los alumnos en los programas de investigación, el aumento de los programas de intercambio con universidades de todo el mundo o la actualización del software utilizado.

"Son un reflejo de la implicación de las personas, tanto alumnos como profesores o personal de servicio, que se convierten en catalizadores de la RS y que, a su vez, se lo transmiten a su entorno y actúan en todo lo que tiene que ver con la movilización para implicarse en este aspecto", matiza Lumbreras.

Lumbreras especifica que son todos voluntarios y que se dedican a recoger la información de las personas que están a su alrededor y a estar atentos a sus necesidades. "En estos grupos podemos encontrar a profesores, investigadores, alumnos y personal de servicio e investigación", aclara.

Félez señala como uno de los efectos positivos que se han advertido en la aplicación de la RS en la escuela es que los alumnos han hecho suyo el proyecto. "La frontera que había en la universidad entre los alumnos y los profesores ha desaparecido. Así, los alumnos están viendo que la RS revierte en su formación". Lumbreras advierte, igualmente, una mejora en la transparencia de las cuentas, en los planes de estudio y en la formación.