TRIBUNA

El favorable papel del turismo

La contabilidad nacional trimestral, publicada por el INE, ha situado el avance del PIB en los tres primeros meses del año en un 0,3% con relación al trimestre anterior. Y la composición vuelve a situar al sector exterior con una aportación positiva (de dos décimas) frente al estancamiento del consumo privado y de la inversión en bienes de equipo y a una nueva contracción en la construcción, intensa por igual en los segmentos de vivienda y de otras construcciones. Dentro de la demanda interna, únicamente han sumado la variación de existencias y el repunte del consumo público, que se produce tras dos trimestres de caída y que podría estar ligado a la cercanía de elecciones.

Dentro del dinamismo de las exportaciones, destacan las de servicios turísticos, que en 2010 sumaron cerca de 40.000 millones de euros, un 14% del total de las ventas al exterior y algo menos del 4% del PIB. De acuerdo a las cifras de alojamiento hotelero, después de dos años consecutivos de caída, el total de pernoctaciones creció un 6,7% en 2010 y un 7,9% en el primer trimestre de 2011, ritmo que, de mantenerse, permitiría recuperar con holgura los valores de 2007. Sin embargo, dentro de este indicador positivo en el marco general de atonía de la economía, cabe diferenciar la demanda doméstica de la exterior.

Así, el año pasado, mientras las pernoctaciones de residentes crecían un 3,2%, las de extranjeros lo hacían un 9,5%. Sin embargo, estas variaciones recogen un efecto base muy significativo de 2009, que fue más negativo en el segundo segmento (caídas del 3,0% y del 9,1%, respectivamente), dejando un saldo prácticamente nulo en el bienio. La diferencia se observa sobre todo en los primeros meses de 2011. Las pernoctaciones de residentes han retrocedido un 1,3% con relación al mismo periodo de 2010, mientras las de extranjeros han aumentado un 16,2%. Esta divergencia responde principalmente a la fase cíclica más débil en la que se encuentra España respecto al resto del mundo.

Del incremento de las pernoctaciones de no residentes, un 85% se debe a la mayor demanda procedente de países de la Unión Europea, en línea con la cuota de mercado registrada en 2010. Por países de origen, destacan Suecia, Francia, Italia, Finlandia, Noruega, Dinamarca, Polonia, Bélgica y Países Bajos, todos ellos con contribuciones superiores a su cuota de mercado. Este grupo de países tiene en común un comportamiento más positivo de sus economías respecto a la media europea a lo largo de la crisis. En los casos de Suecia y Noruega, un factor adicional es la evolución favorable del tipo de cambio, con una apreciación cercana al 20% respecto al euro desde finales de 2008. Otro elemento importante es la desviación de turismo que se habría producido en los últimos meses como consecuencia de las tensiones geopolíticas en el norte de África y Oriente Próximo, especialmente en Egipto y Túnez. Una aproximación a este efecto se observa en el crecimiento de pernoctaciones por zonas turísticas, con las situadas en las Islas Canarias explicando casi un 95% del aumento, frente a una cuota en torno al 70% en el primer trimestre.

En cuanto a los países que muestran incrementos en las pernoctaciones por debajo de lo que correspondería por su cuota, destacan Reino Unido, Portugal, Alemania, Estados Unidos y Grecia. Las pernoctaciones de turistas portugueses y griegos se han hundido al inicio de 2011, con caídas interanuales en torno al 20%, reflejo de la delicada situación doméstica. En el resto, se han registrado crecimientos, si bien inferiores a la media. En el caso de Reino Unido, a la debilidad del consumo de las familias se une la depreciación de la libra frente al euro cercana al 10% desde mediados de 2010, efecto que también penaliza en el caso de Estados Unidos, con un descenso de la cotización bilateral del dólar superior al 20% en el mismo periodo. Finalmente, Alemania, si bien muestra unos registros de crecimiento del PIB muy superiores a la media europea, el dinamismo del consumo privado es contenido, factor que explicaría un aumento de las pernoctaciones algo inferior al promedio (13% interanual en el primer trimestre frente al 16% del total de residentes extranjeros).

Así, se observa un panorama general positivo del turismo al inicio de 2011, con un papel favorable de generación de ingresos exteriores y de crecimiento, que se espera repercuta positivamente en la creación de empleo más allá de factores estacionales, como sucede actualmente. Este diagnóstico no elude, sin embargo, que este sector afronte, como el resto de la economía, retos competitivos en el medio plazo, especialmente porque las dificultades a corto plazo no se han evaporado, con señales incipientes de debilidad y de mayor incertidumbre en la recuperación mundial.

Xavier Segura. Director del Servicio de Estudios de Catalunya Caixa