COLUMNA

La luz al final del túnel

La EPA del segundo trimestre confirma las señales positivas que anticipaban las afiliaciones a la Seguridad Social. Tras un primer trimestre nefasto en el que se destruyeron 766.000 empleos y la tasa de paro aumentó 3,5 puntos porcentuales, en el pasado trimestre la economía destruyó 146.000 empleos y la tasa de paro tan sólo aumentó 0,6 puntos porcentuales hasta 17,9%. Incluso corrigiendo el efecto estacional, hay que tener en cuenta que en el segundo trimestre es cuando la economía española crea más empleo, el dato ha sido mucho mejor de lo esperado por el consenso de economistas y algunos influyentes bancos de inversión esperaban que la tasa se situase en 19,5%.

El análisis sectorial confirma que la industria sigue ajustando empleo con la misma intensidad y destaca la construcción, que sigue destruyendo pero con muchísima menos intensidad que el trimestre anterior. Pero el dato más positivo es que el sector servicios, principal indicador cíclico, creó 66.000 empleos netos.

La población activa mantuvo un inusual dinamismo en 2008, sin duda influida por el fenómeno migratorio y por la incorporación de información con retraso del desplome de la demanda de empleo. En el primer trimestre, el crecimiento de activos fue muy inferior al promedio de 2008 y en el segundo trimestre los flujos han sido negativos, tanto en la población española como en la inmigrante, por lo que el efecto desánimo de las escasas oportunidades que ofrece el mercado hace que los jóvenes retrasen su edad de incorporación y prolonguen sus estudios y los inmigrantes decidan regresar a su país. Por lo tanto, la menor destrucción de empleo y la caída de los flujos de activos ayudan a explicar el menor crecimiento de la tasa de paro.

La tasa de temporalidad cae pero con mucha menor intensidad que en trimestres anteriores. Ahora es la industria la que lidera la destrucción de empleo y eso explica que se hayan destruido los mismos empleos asalariados con contrato indefinido que temporal, a diferencia de trimestres anteriores donde prácticamente el 90% de la destrucción era de contratos temporales. Por sexos, la práctica totalidad de los despedidos son hombres y la tasa de paro de ambos sexos se normaliza, un 17,6% la masculina y el 18,3% la femenina. El empleo a tiempo parcial se mantiene y ha ganado peso durante la crisis pero sigue estando muy por debajo del promedio europeo.

Tras el dato, mantenemos nuestro escenario. La economía seguirá contrayéndose en el segundo trimestre aunque con mucha menor intensidad y esperamos una caída del PIB del 1% trimestral y del 4% anual. El tercer trimestre seguirá siendo recesivo pero esperamos una tasa trimestral positiva en el último trimestre y un crecimiento también positivo en el promedio de 2010. No obstante, las empresas aún no han acabado su proceso de ajuste y parte de él ha sido reduciendo las horas trabajadas de su plantilla por lo que la creación de empleo se retrasará y la economía no podrá absorber los nuevos activos. Esto implica que la tasa de paro seguirá aumentando durante el segundo semestre y todo 2010 hasta situarse próxima al 21%.

La historia nos recuerda que las tasas de paro suben con mucha rapidez pero bajan muy lentamente. Por lo tanto, mejoras institucionales en el mercado de trabajo no habrían impedido el brutal ajuste de empleo que ha registrado la economía española pero sin duda ayudarían a reducir antes la tasa de paro, minorando los problemas sociales y los dramas humanos que el desempleo lleva aparejado.

Los activos españoles siguen cotizando con primas de riesgo sistémicas, como consecuencia de la exagerada percepción negativa de los inversores internacionales sobre la economía española. El error de previsión en EPA y PIB del segundo trimestre de los organismos internacionales y de los bancos de inversión internacionales les llevará a una significativa revisión al alza de sus previsiones sobre la economía española después del verano, por lo que hay una clara oportunidad de compra.

En Bolsa, las grandes empresas se han librado del estigma España y el Ibex es el índice con mejor comportamiento de Europa, por lo que no hay oportunidad de arbitraje. Pero la deuda pública cotiza igual que la deuda bancaria AA europea y las emisiones de deuda privada, especialmente con aval del Estado y bancarias, pagan diferenciales injustificadamente elevados. Recuerda al filósofo: "Las ideas son libres pero los hechos son únicos".

José C. Díez. Economista jefe de Intermoney