Análisis

Previsión de una nueva senda alcista en el petróleo

La Agencia Internacional de la Energía espera que el consumo mundial de crudo aumente en 2010 impulsado por las economías emergentes, tras dos años seguidos a la baja.

La cotización del petróleo se ha vuelto extremadamente volátil. En menos de una semana, el barril de crudo Brent, el de referencia en Europa, ha perdido prácticamente 10 dólares y ha pasado de 70 a 60 dólares por unidad. Aún, así el crudo acumula todavía una revalorización superior al 30% respecto a comienzos de año. ¿Regresará la materia prima por excelencia a un nuevo ciclo alcista? La Agencia Internacional de la Energía (AIE), el organismo que vela por los intereses en la materia de los países de la OCDE, aportó este viernes un argumento a tener en cuenta: la demanda mundial de petróleo crecerá un 1,7% en 2010, después de dos años consecutivos de contracción en el consumo.

Algunas firmas de inversión avisan ya de una inminente recuperación de los precios. "No se puede descartar que haya nuevos descensos, pero esperamos que los precios evolucionen para volver a aproximarse a los 70 dólares a medida que la demanda siga creciendo y los excesos de inventarios vayan reduciéndose de manera progresiva", explica Barclays Bank, que aconseja aprovechar el reciente ajuste para tomar posiciones en el mercado del crudo.

El consumo mundial se quedaría así en 85,2 millones de barriles al día (un barril contiene 159 litros de combustible). Esta proyección de la AIE toma como referencia un crecimiento económico global del 1,8% en 2010, frente a la caída del 1,4% esperada para 2009. Esto significa que el PIB y las nuevas necesidades de petróleo crecerán al mismo ritmo, un pequeño paso atrás en la mejora de la eficiencia energética.

La agencia avisa, eso sí, que estas cifras son provisionales y que no tienen en cuenta la última revisión de crecimiento global del PIB que el Fondo Monetario Internacional hizo esta misma semana y que eleva hasta el 2,5% la estimación para el año que viene.

El repunte del consumo tiene que ver con "el impulso de los países ajenos a la OCDE, más una modesta recuperación en los requerimientos de combustible y de transporte en los países occidentales en invierno", explica la agencia multilateral. El cambio fundamental procede de Asia, donde la AIE espera que la dinámica pase de un descenso equivalente a 547.000 barriles diarios a un incremento de 454.000, que supondrá algo menos de una tercera del incremento total esperado para el año.

La clave de Asia está en China, que consume 8,3 millones de barriles por día. Para hacerse una idea, la suma del combustible que precisan Francia, Alemania, España, Italia y Reino Unido asciende a 9 millones de barriles. En cualquier caso, no se puede olvidar que el verdadero pulso del precio procede de las economías avanzadas. No en vano, los países de la OCDE acaparan más del 50% del consumo global de petróleo.

La AIE pronostica que la demanda mundial llegará a los 89 millones de barriles en 2014. Será entonces cuando los países que están fuera de la OCDE superen por primera vez al consumo total del conjunto de las naciones desarrolladas. Las posibilidades de repetir un escenario como el del año pasado, en el que el precio del barril subió un 150% en 18 meses son pocas. Además, el organismo multilateral apunta a un dato que puede suavizar el impulso alcista en la cotización y "excluir una fuente potencial de volatilidad": la expansión de la producción de gas natural licuado, que conducirá a un amplio excedente de producción de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), el cartel que controla el 40% de la oferta mundial de petróleo.

El elemento que siempre presiona la cotización es el hecho de que las mayores reservas de oro negro se concentran en regiones políticamente inestables, como el golfo Pérsico, África y América Latina. Esto supone una amenaza permanente para la estabilidad del suministro. Un caso paradigmático de esta incertidumbre política es Rusia. "La ofensiva ambiciosa de expansión de intereses de Rusia está conduciendo a un rápido deterioro de sus relaciones con países como Turkmenistan y Ucrania", afirma Andrew Reid, de la consultora estadounidense ESAI. "Eso está animando a los importadores europeos a buscar rutas alternativas al gas y petróleo rusos", constata Reid.

Por otra parte, los gastos de extracción también coinciden con este perfil geopolítico. De acuerdo con un estudio realizado por el centro británico de análisis CGES, el coste de extracción en Oriente Próximo asciende a unos seis dólares por barril, mientras que se eleva a 12 en África, 18 en América del Norte y la antigua Unión Soviética para llegar a 40 en Canadá, lo que implica que un descenso mayor dejaría de hacer rentables las arenas bituminosas del país norteamericano, que le han hecho ganar posiciones como gran suministrador a EE UU en detrimento de Venezuela. En cualquier caso, la formación de los precios responde a una multitud de factores, que se pueden resumir en los fundamentos del mercado por un lado y los flujos financieros especulativos por otro. En este sentido, fue muy discutido tanto en el ascenso como en el posterior derrumbe del precio, el papel de los hedge funds y otros inversores financieros, que llegaron a copar un 25% del mercado de futuros de EE UU.

Un estudio realizado por la firma de inversión LCM Commodities señala que los activos bajo gestión en fondos vinculados a futuros del crudo llegó a superar los 125.000 millones de dólares hace justo un año, para situarse después por debajo de los 20.000 millones. Este ejemplo ilustra hasta qué punto están vinculados la evolución de la cotización y la actividad financiera.

Lo que es patente es que el crudo ha encontrado un suelo más que sólido. Los contratos de futuros del viernes estaban descontando un precio de 70 dólares a 12 meses.

Elementos que pesan sobre la cotización

Presiones al alza

Crecimiento económico. El FMI ha mejorado sus previsiones de expansión económica mundial, lo que se traducirá inmediatamente en un incremento del consumo, máxime cuando el impulso procederá sobre todo de países poco eficientes desde un punto de vista energético.

Falta de alternativas. El petróleo seguirá siendo la principal fuente de energía durante al menos los próximos 20 años. No se descubre un gran yacimiento desde los años setenta. Esto hace que la producción de crudo sea cada vez más concentrada en Oriente Próximo.

Inelasticidad. Aunque la crisis económica mundial ha demostrado que el consumo de carburantes termina respondiendo ante situaciones complicadas, la demanda sigue demostrando falta de elasticidad ante las variaciones de precios.

Factores a la baja

Más control. El anuncio del Gobierno estadounidense de arrojar luz y taquígrafos sobre los mercados no organizados OTC (over the counter) y los de derivados, donde se concentra la actividad sobre el petróleo, permite anticipar una menor volatilidad en la cotización.

Reservas. La debilidad de la actividad económica a dimensión mundial ha provocado que los inventarios de petróleo de los países OCDE estén en niveles máximos, han crecido un 7% en un año. El grado de cobertura de demanda de estos inventarios es de 62,5 días, siete días más que hace un año.

Otros suministros. Se prevé un fuerte aumento del abastecimiento de los países fuera de la OPEP, así como de gas natural licuado que exporta el propio cártel.

La cifra

40% es el porcentaje de la oferta mundial del petróleo que controla la Organización de Países Exportadores del Petróleo (OPEP).