Directivos

Dispuestos a trabajar más para mantener el empleo

El 55% de los mandos intermedios está satisfecho en su empresa.

Sangre de la organización. Correa de transmisión. Así define Diego Sánchez de León, socio de talento y organización de Accenture, a los mandos intermedios de una compañía. 'No somos conscientes de lo importantes que son, tú puedes tener un liderazgo fantástico, pero si la calidad de la segunda capa de la jerarquía empresarial no es buena, no servirá de mucho', explica.

La consultora Accenture elabora cada año un informe sobre los mandos intermedios en España con el fin de tomar el pulso a la actividad empresarial, 'porque obviamente no es lo mismo que los mandos intermedios estén inquietos y queriendo marchar de la empresa, que satisfechos con lo que hacen'. El informe revela que el 55% de los mandos intermedios españoles se declara 'enormemente o muy satisfecho' de trabajar en su actual organización; un 38% 'algo satisfecho' y el 7% restante dice estar 'insatisfecho' con la compañía para la que trabaja. Estos datos suponen una mejora respecto a los obtenidos el año pasado, cuando el 48% se declaraba 'enormemente o muy satisfecho' y el 13% 'insatisfecho'.

Aunque mejora el grado de satisfacción respecto al año pasado, las quejas se siguen centrando en la insuficiente remuneración, la falta de reconocimiento y la excesiva carga de trabajo. Preguntado sobre si el considerable aumento en la satisfacción con el trabajo podría ser consecuencia de la mala situación económica general, Sánchez de León afirma que probablemente esa sea una de las razones que más influye. 'Aunque no se pueda inferir de una manera científica, está claro que el contexto social influye mucho, no es lo mismo ver a tu alrededor amigos desfilando que ver cómo progresan'.

Las empresas deben identificar a los empleados que sacan las castañas del fuego y hacer una política destinada a retenerlos

El informe de Accenture recomienda a las empresas 'identificar quiénes son los empleados que sacan las castañas del fuego', en palabras de Sánchez de León, y hacer una política destinada a retenerlos. El consultor reconoce que, en la actualidad, son pocas las compañías que tienen un programa con el objetivo de retener a los empleados clave.

Otro de los datos que arroja el estudio de la consultora, y que también está directamente influido por la crisis, es el hecho de que un 25% de los mandos intermedios está tomando medidas para aumentar la seguridad en sus puestos de trabajo, es decir, 'que está trabajando más duro'. Esta actitud se acentúa entre los menores de 45 años. Además, tres de cada cinco gerentes intermedios asegura que la economía está teniendo una clara influencia en sus decisiones a la hora de buscar un nuevo puesto. El 20% de ellos afirma también que ha tenido que comunicar malas noticias a otros empleados, como un despido o un recorte en el salario, en los últimos meses.

En cuanto a la conciliación entre la vida profesional y la privada, el informe refleja que genera el doble de frustración a los mandos intermedios que trabajan en empresas medianas y pequeñas, que en los que pertenecen a grandes compañías. Por último, a pesar de que no hay dificultades significativas a la hora de dirigir a la vez empleados de diferentes generaciones, los encuestados señalan que el colectivo de 45 a 65 años y el de 18 a 30 son los más complicados de conducir. Este último grupo destaca por 'su conocimiento técnico e ideas innovadoras', pero es criticado por tener 'expectativas poco realistas sobre el desarrollo profesional y el salario', por 'dedicar demasiado tiempo online a asuntos personales', y por sus 'expectativas relacionadas con la conciliación'.

La importancia del reconocimiento

Dos terceras partes de los directivos intermedios encuestados en España para el informe realizado por la consultora Accenture, declararon haber recibido reconocimiento informal de sus supervisores por haber realizado un buen trabajo, concretamente un 67%. En el grupo de los menores de 31 años el porcentaje asciende al 84%. Igualmente, más de dos terceras partes, (un 69%), están de acuerdo, en buena medida o en parte, en que el feedback informal que reciben de sus superiores tiene más valor que las revisiones formales.

Algo más de una tercera parte afirma que raramente reciben ese reconocimiento pero que les gustaría recibirlo (un 36%).

En cuanto a la relación con sus subordinados, más de la mitad de estos directivos intermedios encuestados en España proporciona a sus subordinados directos reconocimiento por su buen trabajo, (un 55%), y casi dos terceras partes les facilita feedback informal para ayudarles a mejorar su rendimiento (63%).

El 80% de los mandos intermedios realiza revisiones formales sobre el desempeño a sus subordinados directos. Mientras que una cuarta parte realiza revisiones una, (25% de ellos), o dos veces al año (24% de ellos). Casi una tercera parte, concretamente el 32%, asegura que realiza revisiones con una mayor frecuencia.