Análisis

'El crédito será conservador durante dos o tres años'

La historia muestra que las entidades tardarán tiempo en restablecer la normalidad financiera.

En las repletas estanterías del despacho de Richard Sylla en la Universidad de Nueva York (NYU) se distingue el lomo de la biografía escrita por Ron Chernow de Alexander Hamilton, el primer secretario del Tesoro de EE UU y el inspirador de la economía del país. Sylla, catedrático de economía e historia de instituciones financieras y mercados se describe como un 'hamiltoniano', es decir un pragmático. Desde el amplio punto de vista que da conocer la historia, Sylla explica, al hablar de la actual crisis en una entrevista con CincoDías, que 'todo esto ha pasado antes, aunque ahora parece terrible porque estamos en la mitad de ello'.

El profesor admite que es la peor crisis financiera desde la Gran Depresión, cuando miles de bancos cayeron, 'pero la mayor diferencia es que la crisis financiera ha estado en marcha durante más de un año ya y, de momento, no ha tenido un gran impacto en la economía, especialmente si se compara con los años treinta, porque entonces tuvimos deflación durante varios años y el paro pasó del 3% al 25% (desde 1929 a 1932-33)'.

Para este catedrático el desastre económico fue mucho mayor entonces y la gran diferencia es que 'las autoridades, tanto el Tesoro como la Fed en este país pero también en otros, han reaccionado de forma audaz para contener la crisis'. Sylla dice que como resultado el problema económico no será, 'ni de cerca, tan grande como podría haber sido. Esa es la lección de los años treinta'.

Eso sí, la recesión parece inevitable. 'Probablemente será la peor desde 1981 -82 cuando el paro llegó al 10%. De momento el paro está ligeramente por encima del 6% y si tenemos suerte la recesión no será tan mala pero aún así creo que será la peor en 30 años'.

Sylla recuerda que ésta no es la primera vez que el Gobierno pone orden en el capitalismo americano. El propio Hamilton tuvo su propia crisis e intervino de forma audaz, usando lo que hoy se consideran herramientas e ideas de banca moderna. 'Y lo hizo en 1792, inyectando liquidez en los mercados. ¿A que no ha oído hablar de la crisis de 1792?', pregunta, 'eso es porque la crisis financiera, la primera de Wall Street, fue gestionada tan bien que no dejó casi rastro en la historia'. Ante las posturas más extremas contra la intervención financiera en EE UU, Sylla replica que la historia 'muestra que el gobierno siempre ha jugado un cierto papel en el sistema. Es muy infantil decir que el mercado siempre funciona y que el Gobierno siempre estropea todo. Quien lo dice demuestra no tener mucha idea de historia y solo tiene una posición ideológica'.

El catedrático dice que reacciona mal ante la crítica inmediata de que nada está funcionando. 'Lo que están haciendo las autoridades va a permitir que la crisis se acabe y las cosas estarían mucho peor si no hubieran hecho lo que han hecho'.

Pero tomará su tiempo. 'Los banqueros están ahora en estado de shock y van a ser un poco conservadores por el momento', explica. El gobierno ha inyectado millones de dólares en los bancos a través del TARP (o Plan Paulson) porque quiere que vuelvan a prestar, pero estos ya han dado muestras de que no va a ser automático. 'Los bancos van a ser conservadores. Van a tener mucha cautela', explica, 'tras una crisis financiera hay que reconstruir la confianza antes de volver al negocio de prestar dinero. Basándome en lo ocurrido en el pasado, estimo que pasarán entre dos o tres años antes de que los bancos sientan que pueden volver al negocio normal'.

El catedrático de la NYU explica que hubo una situación anterior en los primeros años de los noventa 'durante la crisis de los Savings and Loans (S&L) en la que los bancos tenían muchas cautelas, habían perdido dinero, querían reforzar sus balances e hicieron cosas seguras como tomar prestado de la Fed a un tipo bajo e invertir el dinero en Bonos del Tesoro de manera que pudieran decir que su rentabilidad era segura de nuevo. Sólo después de que reconstruyeran su balance se pusieron en situación de tomar más riesgos'.

Sylla dice que no ve la necesidad de un nuevo Bretton Woods. 'Creo que los bancos centrales tienen que coordinarse y también deben hacer algo los ministros de finanzas, al menos estar en la misma longitud de onda. Pero Bretton Woods fue el diseño de un nuevo sistema monetario y eso no es necesario'.

De Greenspan a Bernanke, el hombre para esta crisis

La historia dirá que Alan Greenspan prestó un buen servicio en la Fed pero 'se dejó llevar un poco por su ideología de que cuanto menos Gobierno mejor', opina Sylla. Haciendo gala de su buen humor, este catedrático explica con una metáfora: 'tendrá un rating de BB+ cuando podría haber sido a A si no hubiera tenido esa visión tan antirregulación que le llevó a algunos errores'. 'Los mejores políticos son los que no son muy ideológicos', sentencia.

Con su sucesor, Ben Bernanke, el estudioso de la Gran Depresión, lo tiene claro: 'es el hombre adecuado, en el lugar oportuno, en el momento preciso'. 'Admiro lo que hace. Hemos visto otras crisis que no han llegado a ser peores porque ha habido líderes inteligentes como él'.