Unión Europea

Los grandes sientan la base para un acuerdo en la UE

Blair ofrece recortes en el 'cheque británico' a cambio de negociar la PACLa presidencia británica de la Unión Europea presentó el viernes su tercera propuesta para intentar cerrar el acuerdo presupuestario de los 25 para 2007-2013. Consiste en un recorte del cheque británico cercano a los 10.500 millones de euros y un alza del presupuesto comunitario de 13.000 millones de euros sobre lo previsto inicialmente, hasta los 861.000 millones.

Al cierre de esta edición, los jefes de Estado y de Gobierno de la UE estaban madurando la propuesta, reinando el optimismo en casi todas las delegaciones, en especial entre la francesa, española y alemana. Londres se resistió durante casi toda la jornada a ofrecer una rebaja drástica y permanente del llamado cheque, la compensación presupuestaria anual que Reino Unido recibe desde 1984. Sin esa concesión, el acuerdo resultaba imposible.

El primer ministro británico, Tony Blair, se debatió entre su condición, en principio neutral, de presidente del Consejo Europeo y su prioridad nacional de mantener a toda costa el cheque. De hecho, Blair resistió durante todo el viernes los asaltos liderados por el presidente francés, Jacques Chirac, contra ese privilegio presupuestario.

La sesión de la mañana del Consejo Europeo acabó con una iniciativa conjunta de Francia, Alemania, España e Italia, entre otros países, para intentar imponer a Londres una reforma permanente del mecanismo corrector del presupuesto.

La propuesta ofrecía a Gran Bretaña la posibilidad de mantener el descuento británico en relación con los gastos de la UE en los antiguos 15 socios. Pero exigía que el Reino Unido pagara la factura (excluido el gasto agrícola) de la reciente ampliación y de las futuras, sin ningún tipo de rebajas. 'El tema de la cifra que acabe pagando Reino Unido no es tan importante como reformar el mecanismo', señalaban fuentes diplomáticas españolas. 'Se trata de una cuestión política mucho más profunda que aportar 3.000 millones de euros más o menos, porque ahora queremos cambiar definitivamente el método de cálculo pactado en 1984'.

Desde ese año, Bruselas devuelve a Londres dos tercios de lo que debería ser su contribución neta al presupuesto comunitario. La compensación, arrancada por la entonces primera ministra británica Margaret Thatcher, aumenta a medida que las políticas europeas ganan ambición y podría dispararse hasta los 7.000 millones de euros anuales con el ingreso en el club de 10 países de Europa del Este.

Francia, Italia y España (con 700 millones de euros anuales) son los principales financiadores de ese privilegio y exigen un cambio radical en su funcionamiento. Después de una última presión alemana, que insistía en aumentar el presupuesto base en, al menos, 13.000 millones de euros, Blair ofreció al final una reducción del cheque cercano a 10.500 millones de euros, y un incremento del presupuesto de cercano a la propuesta alemana hasta el 1,045 de la RNB. A cambio, Francia y el resto de países grandes (Alemania Italia y España) aceptan el compromiso de reformar a medio plazo la política agrícola común. Al cierre de esta edición la fecha que se barajaba para el inicio de las conversaciones era el año 2009, pero siempre y cuando los cambios no entren en vigor hasta 2014.

La delegación española, a punto de conseguir los objetivos marcados

La delegación española encaraba la última jornada de la cumbre sobre presupuestos con una 'razonable expectativa' de alcanzar un acuerdo 'positivo para España y para Europa', según explicó el secretario de Estado, Alberto Navarro.

El Gobierno se había propuesto mejorar el saldo presupuestario de la oferta que rechazó en junio durante la presidencia de Luxemburgo (unos 4.800 millones de euros) y evitar a toda costa que España se convierta en un país contribuyente neto antes del año 2014.

Fuentes españolas indicaban el viernes por la mañana que el primer objetivo ya estaba prácticamente conseguido con la segunda propuesta británica, gracias a la prolongación del Fondo de Cohesión hasta 2013.

Las mismas fuentes reconocían, que a pesar de esa concesión, que supone 3.250 millones de euros, España podría aportar más de lo que recibe en alguno de los últimos ejercicios del septenio presupuestario.

Contactos con Blair

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, intensificó durante la jornada los contactos bilaterales, tanto con Blair como con Chirac, para conseguir ese segundo objetivo. Al final de la tarde fuentes diplomáticas anunciaron una alianza firme entre España y Francia para bloquear o rechazar de manera conjunta la propuesta británica. Rodríguez Zapatero mantuvo la actitud firme contra el cheque británico a pesar de que las sucesivas ofertas de Londres han ido mejorando el balance presupuestario de España.

Gran Bretaña también ha recogido en las conclusiones del Consejo Europeo las propuestas de Zapatero sobre inmigración, reconociendo la necesidad de atajar los flujos migratorios 'mediante la creación de posibilidades de sustento y la erradicación de la pobreza en los países y regiones de origen', especialmente en el África subsahariana.