Inversión

Fuerte caída del negocio en el mercado de deuda

El volumen de negocio de la renta fija ha caído el 47% en enero de 2004 sobre el mismo mes de 2003, pasando de 96.845 millones de euros a 51.171 millones, según datos del Tesoro. Este descenso ha sido paralelo al aumento de volumen de negocio en la renta variable, que en el mes de febrero alcanzó el 80%.

La remontada del mercado, que dura ya un año, ha vuelto los ojos de los inversores, tanto de los particulares como de las gestoras de fondos, hacia la Bolsa, mientras los bonos han perdido su atractivo después ante las perspectivas de subidas de tipos.

'Se ha registrado un importante trasvase de capital de los fondos de renta fija a renta variable. Las perspectivas de que la economía española crezca más este año han aumentado', afirma Alejandro Inurrieta, de Intermoney. A partir de los meses de abril y mayo, según cuajó la recuperación económica, los fondos de bonos empezaron a registrar salidas de capital, y en septiembre el dinero empezó a fluir hacia los de Bolsa.

La alta calificación de la deuda española ha llevado negocio al bono alemán

Pero MTS y Senaf, los dos mercados de deuda de España, coinciden al hablar de otros factores. En primer lugar, el paradójico efecto negativo del saneamiento de las cuentas públicas. El déficit cero y la calificación AAA de la deuda española no son buenos para la contratación porque, al gozar la calificación máxima, el bono español se convierte en un producto idéntico a otros bonos más líquidos, como el alemán. De este modo, la negociación se desplaza a estos mercados. Cuando España no era AAA, había una pequeña diferencia en riesgo y en tipo de interés que atraía negociación.

El tercer efecto que citan los expertos es la existencia de un volumen de negociación inflado en ejercicios anteriores. 'Alrededor de un 40% del volumen de negociación en el mercado de deuda pública española era artificial. El Tesoro exige a los creadores de mercado unas determinadas condiciones de liquidez, tanto en negociación como en horquillas de precios, y los creadores quieren estar entre los que mejor cumplen para poder acceder a créditos sindicados y acceder a información de primera mano', señalan fuentes del mercado.

Pero las altas exigencias del Tesoro y las propias malas perspectivas de los mercados de deuda han provocado que a los creadores les resulte menos rentable la creación de este volumen artificial y sin demanda final. En consecuencia, han reducido las operaciones, y el volumen de negociación se ha resentido.

La plataforma MTS gana cuota de mercado a Senaf

La primera experiencia competitiva en los mercados españoles se inició hace dos años, cuando MTS España recibió la autorización de operar como mercado de valores. Esta plataforma, con filiales en varios países y el mercado paneuropeo EuroMTS, está especializada en la negociación de deuda pública entre inversores institucionales. Enfrente tenía a Senaf. Esta plataforma procede del sistema de negociación telefónica establecido entre las grandes entidades financieras españolas para la compraventa de deuda, aunque acababa de instalar una tecnología nueva de contratación electrónica.

En los mercados de deuda pública la batalla se libra en el terreno de la liquidez. Los intermediarios operan en los mercados donde se negocie más, porque la facilidad para colocar valores es mayor y los precios, presumiblemente, también lo sean.

Si bien ambas plataformas, tanto Senaf como MTS, han sufrido un notable descenso del volumen de negociación en los últimos 12 meses, Senaf -cuyo negocio lo sustentan entidades nacionales- ha perdido un 79%, mientras el descenso de MTS -centrada en intermediarios extranjeros- se ha quedado en el 65%, con lo que ahora supera en negociación a su competidor. Si suma el volumen de EuroMTS lo duplica. Paralelamente, la negociación en el segundo escalón -operaciones bilaterales entre entidades- ha repuntado ligeramente en los últimos 12 meses. La dura competencia entre entidades y el descenso del negocio hace dudar a miembros del mercado de la viabilidad de dos plataformas.