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Bruselas retira los aranceles de los coches eléctricos chinos al Cupra Tavascan y da aire a Seat

Era el único modelo afectado dentro del grupo Volkswagen. La marca asegura que era el mayor lastre en sus cuentas

Seat ha conseguido lo que tanto anhelaba: la Comisión Europea retirará desde este miércoles los aranceles extra del 20,7% al Cupra Tavascan, su modelo más caro y el pensado para ser el que mejores márgenes ofrezca a la compañía. Según ha informado Bruselas este martes en un comunicado, el Tavascan, fabricado en la región china de Anhui, se podrá exportar a Europa sin pagar dicho arancel extra —como sí hacen el resto de automovilísticas que traen vehículos eléctricos desde el gigante asiático— tras alcanzar una serie de acuerdos con el grupo Volkswagen, que llevaba meses negociando con la Comisión Europea.

Bruselas ha indicado que el modelo se podrá vender a un precio mínimo estipulado por ambas partes, lo cual nunca fue un problema, porque Seat-Cupra vende este modelo a un precio ya de por sí elevado, debido a que es su coche más caro. Además, no podrá superar una determinada cantidad de unidades, lo cual tampoco es un inconveniente por no tratarse de un modelo de volumen, sino de un producto más exclusivo. “El compromiso de precio fue aceptado por Volkswagen (...) tras una investigación de la Comisión que demostró que el precio mínimo propuesto para este modelo específico no sería perjudicial para la industria de la UE”, ha explicado Bruselas en dicho comunicado.

Por su parte, Seat ha celebrado el anuncio después de haber sufrido sobremanera unos aranceles que, asegura, nunca repercutió sobre el cliente, lo que hizo que vendiera el Tavascan a pérdidas y esto afectase sensiblemente a su beneficio operativo, que se desplomó un 96% hasta septiembre —además de las tasas extras a este modelo, la compañía sufrió el pésimo momento del sector y los menores márgenes de los coches eléctricos—. “El Cupra Tavascan es un proyecto europeo: diseñado y desarrollado en Europa y producido en China por una filial participada mayoritariamente por el grupo Volkswagen. Es un modelo clave para la marca y un pilar del compromiso de la compañía con la electrificación”, ha asegurado Seat a este medio.

“Desde la implementación de los aranceles compensatorios a la importación de vehículos eléctricos procedentes de China a la Unión Europea el 1 de noviembre de 2024, las importaciones del Cupra Tavascan a la UE han estado sujetas a un arancel compensatorio del 20,7%, además del arancel aduanero común del 10%. Estos aranceles tuvieron un impacto significativo en los resultados y el rendimiento de Seat y Cupra durante 2025″, ha explicado la empresa.

La victoria de Seat y el grupo Volkswagen en este proceso abre la puerta a que otros fabricantes de coches también hagan lo propio para intentar una retirada de aranceles a sus vehículos eléctricos importados desde China. Además de las propias marcas chinas, otros fabricantes europeos que traen modelos desde el gigante asiático son Renault, con su Dacia Spring —la nueva versión que se presentará este año, se hará en la misma planta europea que el Twingo—, o BMW con su i3 eléctrico. Bruselas ha señalado en su documento que Volkswagen se ha comprometido, a su vez, a realizar inversiones en el Viejo Continente en el ámbito del vehículo eléctrico.

El consejero delegado de Seat y Cupra, Markus Haupt, había adelantado en el Salón del Automóvil de Múnich celebrado en septiembre, que el grupo estaba negociando la retirada del arancel al Tavascan, algo que esperaban para finales de 2025. Haupt, en una entrevista con este medio publicada en noviembre, aseguró que la tasa al Tavascan era “el mayor problema” de la compañía en medio de la tormenta perfecta que azota al sector, que se enfrenta a una durísima competencia con las automovilísticas chinas y la regulación de emisiones europea, que supone un problema para los fabricantes más atrasados en el coche eléctrico como es el caso del consorcio alemán.

En ese último ámbito, el sector logró varias concesiones por parte de la UE —tras las presiones de ACEA, la patronal que engloba a los fabricantes en el Viejo Continente—, como la moratoria a la nueva normativa de emisiones CAFE, que en un principio iba a multar desde este año a los fabricantes de coches cuyas emisiones medias en sus vehículos nuevos superaran el umbral de los 93,6 gramos de CO2 por kilómetro. Esto finalmente no será así, ya que las emisiones de 2025 se contarán de forma conjunta con las de 2026 y 2027 y no habrá multas, en caso de haberlas, hasta 2028. A esto se suma la relajación de los objetivos de emisiones en 2035, año en el que finalmente no estará prohibida la venta de vehículos de combustión.

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