Inestabilidad extrema en el mercado de energía: el gas frena en seco y baja un 25% en pocas horas
El mercado cambia de tono pese a que permanece el bloqueo a las exportaciones de petróleo y gas desde el golfo Pérsico

El mercado mundial de la energía se mantiene en máxima tensión, si bien ha sustituido las subidas en vertical por una inestabilidad extrema. La referencia para el coste del gas en Europa, el contrato de futuros TTF negociado en Países Bajos, ha pasado de subir un 15% a primera hora hasta los 61 euros a bajar a los 45, una oscilación del 27% en unas pocas horas. Este precio, muy volátil, se ha encarecido un 45% desde el inicio de la ofensiva contra Irán. La misma tendencia, pero menos violenta, ha seguido el precio del petróleo. El barril Brent cotiza a 81 euros, levemente por debajo del cierre del martes, tras haber llegado a subir un 5%, en el borde de los 85.
La situación de fondo no ha cambiado: el estrecho de Ormuz sigue sin registrar movimientos de buques petroleros y gaseros y no hay señales de una salida inminente al conflicto militar. Así, la inseguridad domina las operaciones y el mercado es particularmente sensible a cualquier estímulo. Una información del diario New York Times apuntando a una aproximación unilateral por parte de agentes del Ministerio de Inteligencia de Irán a Estados Unidos ha acelerado a media mañana el cambio de tono en el mercado, si bien posteriormente ha sido desmentida. “Sugiere que Irán está dispuesto a dialogar”, señala informe de estrategia energética de Rabobank que recoge Bloomberg. “Pero una caída real de los precios depende del cese de los ataques”, añade.
Los indicadores del mercado muestran una creciente escasez a corto plazo. El diferencial del Brent —la brecha entre sus dos contratos más cercanos— se ha ampliado a 3,2 dólares por barril; es decir, el petróleo es mucho más caro para su entrega próxima, lo que indica un patrón alcista a medio plazo. Hace un mes, la diferencia era de tan solo 71 centavos.
Los mercados también están intentando calibrar la propuesta de Donald Trump de facilitar seguros y escolta militar a los buques que reanuden el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz. La vía marítima está prácticamente bloqueada, ante las amenazas y ataques a barcos y el hecho de que las aseguradoras no cubran los eventuales daños. Así, el brazo inversor internacional del Gobierno estadounidense (DFC por sus siglas en inglés) proporcionará seguros contra riesgos políticos y garantías financieras para los barcos petroleros en el Golfo y propuso también seguridad para ellos por parte de la Armada si fuera necesario.
“Pase lo que pase, Estados Unidos garantizará el FLUJO LIBRE DE ENERGÍA al MUNDO”, publicó Trump en redes sociales, sin dar más detalles sobre el mecanismo de seguro que se ofrecerá. El DFC es. “Esto son solo palabras por ahora, así que necesitamos ver cómo se desarrolla”, dijo a Bloomberg Rebecca Babin, operadora de energía de CIBC Private Wealth. “¿Cómo son esas escoltas militares? ¿Cuánto cuesta el seguro? ¿Se sienten los transportistas cómodos con lo que se les ofrece?”, añadió. “Es una buena noticia, pero claramente no sucederá de la noche a la mañana. Las escoltas navales serían útiles, pero este esfuerzo llevará tiempo”, señalaron los analistas de ING en una nota.
El mercado, en todo caso, ha mostrado alivio, también después de que Financial Times publicara que el ritmo de ataques iranís ha descendido. Argumentos, o excusas, para que los operadores que han ganado dinero con las apuestas por petróleo caro reequilibren sus posiciones por si el viento cambia de dirección.
Pero, de momento, el giro se corresponde más con expectativas que con hechos. Qatar ha vuelto a declarar situación de fuerza mayor para cancelar las exportaciones de gas natural desde su planta de Ras Taffar, la mayor del mundo. Y, sin poder embarcar petróleo en barco, los países productores del Golfo se exponen a tener que parar la producción por tener los almacenes llenos. Irak, el segundo mayor productor de la OPEP, ha recortado la producción en casi 1,5 millones de barriles diarios, la mitad del total. De acuerdo con un informe de JP Morgan citado por Bloomberg, el país cuenta con almacenamiento para apenas seis días de producción, y Kuwait, para 14. Emiratos Árabes podría estirar hasta 19 días el bombeo (redirigiendo petróleo por oleoductos) y Arabia Saudí, hasta 65.