El coche eléctrico recupera el pulso en Europa con una subida del 30% de las ventas en 2025
El grupo Volkswagen crece a lomos de su marca homónima, Cupra y Skoda. Casi todas las firmas de Stellantis perdieron terreno, BYD se disparó y Tesla se derrumbó


Si el 2024 fue un año perdido para el coche eléctrico en Europa, 2025 fue el de la recuperación. Según los datos ofrecidos este martes por la patronal europea de automovilísticas, ACEA, las ventas de vehículos eléctricos volvieron a crecer a buen ritmo en el Viejo Continente, con una subida del 29,7%, hasta las 2,58 millones de unidades (el dato incluye a la UE, Reino Unido, Islandia, Noruega y Suiza). La subida ha coincidido con la entrada en vigor de la normativa de emisiones CAFE, que endurece el límite de emisiones para los coches nuevos desde los antiguos 115,1 gramos de CO2 por kilómetro, hasta los 93,6.
Si bien Europa terminó aprobando en marzo una moratoria para los fabricantes que no cumplían con el objetivo —las sanciones comenzarán en 2028, cuando se hará la media de emisiones entre 2025 y 2027—, las automovilísticas se vieron obligadas a matricular más eléctricos para bajar sus medias de emisiones. Esto se tradujo en que, por ejemplo, en España, la media de emisiones de los coches nuevos al cierre de 2025 fue de 103 gramos de CO2 por kilómetro, un 10,8% menos que en el ejercicio precedente, según Anfac, la patronal española de fabricantes de coches.
Se espera que la senda positiva del vehículo eléctrico se mantenga este año, gracias a iniciativas como el Plan Auto+ español o las ayudas que ha lanzado el Gobierno alemán, y a la llegada de modelos eléctricos más asequibles. Además de los que puedan desembarcar desde países como China, líder en movilidad eléctrica, las automovilísticas lanzará en 2026 varios modelos ‘made in Europe’ por debajo o en torno a 25.000 euros sin ayudas, como los cuatro eléctricos que Volkswagen hará en Barcelona y Navarra, el Kia EV2 que se hará en Eslovaquia o el Renault Twingo que se ensamblará en Eslovenia.
La batalla de las marcas
El que mejor ha aprovechado el año han sido las marcas chinas, sobre todo BYD, que con una gama completamente electrificada (solo vende eléctricos e híbridos enchufables), ha más que triplicado sus ventas hasta las 187.657 unidades. Otro grupo chino, en este caso SAIC Motor, que apuesta más por el coche de combustión, creció un 24,9%, hasta las 305.717 matriculaciones, gracias a su desempeño en países como España, donde su marca MG logró que el ZS fuese el tercer modelo más vendido del país.
Por su parte, Tesla entregó 238.656 vehículos, un 26,9% menos, a pesar de que en el conjunto del mercado se vendieron un 30% más de eléctricos. El desplome de la compañía coincidió con el aumento de la actividad política de su dueño y gurú, Elon Musk, quien no solo hizo campaña por Donald Trump en EE UU o por la ultraderecha en las elecciones alemanas, sino que fue parte activa del Gobierno del magnate estadounidense. Un Ejecutivo del que se marchó tras ver el rechazo generalizado que estaba provocando su actividad política en buena parte de sus clientes.
En cuanto al grupo Volkswagen, el gigante europeo que viene arrastrando ejercicios muy malos, aumentó sus ventas en el Viejo Continente un 5,1%, con 3,57 millones de unidades, lo que le hace el mayor vendedor de coches europeo. Su crecimiento se sostuvo en el gran desempeño de marcas como Skoda (840.179 matriculaciones, un 9,6% más), la propia marca Volkswagen (1,45 millones de ventas, un 5,9% más) y Cupra, la joven marca de Seat, que siguió marcando récords con 297.724 entregas, un 35,6% más. Sin embargo, la marca Seat continuó con su declive disminuyendo sus matriculaciones un 18,2%, hasta las 215.636 unidades.
Stellantis, el otro mastodonte del continente (también es, en parte, estadounidense) sufrió una caída de ventas generalizada en casi todas sus marcas (Peugeot, Opel, Fiat, Jeep, Citroën, DS, Lancia), lo que se tradujo en una reducción de sus matriculaciones del 3,9%, hasta las 1,89 millones de unidades. El grupo Renault afianzó su posición como el tercer grupo automovilístico del Viejo Continente, con casi 1,36 millones de ventas. Por otro lado, la nipona Toyota, si bien fue el sexto grupo automovilístico en ventas —por detrás de Volkswagen, Stellantis, Renault, Hyundai-Kia y BMW—, su marca homónima fue la segunda más comercializada en Europa, solo por detrás de VW, con más de 931.000 unidades (un 6,9% menos).