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El fabricante de componentes del motor Antolin quiere crecer en Marruecos para vender a Europa

La compañía burgalesa cuenta con una planta situada en Tánger. Destaca sus incentivos, la oferta de mano de obra y el acuerdo de comercio con España

Imagen del interior de una planta del fabricante español de componentes para el motor Antolin.
Imagen del interior de una planta del fabricante español de componentes para el motor Antolin.JELLISS
Manu Granda

El fabricante de componentes español para el automóvil Antolin planea incrementar sus inversiones en Marruecos donde cuenta actualmente con una fábrica en la ciudad de Tánger, según ha podido saber este periódico. La compañía, que emplea a 360 personas allí, ha visto cómo su negocio en el país norteafricano se ha más que duplicado desde 2019, año en el que el grupo Stellantis (una de las automovilísticas con las que trabaja Antolin) inauguró su fábrica de Kenitra, en el norte marroquí.

“Marruecos es, sin lugar a dudas, uno de los países más atractivos de África y del Magreb. Su PIB ha crecido estos años y ofrece estabilidad política, importantes incentivos económicos a la inversión, buenas infraestructuras y una favorable situación geoestratégica para comercializar entre Europa y África”, indicó María Helena Antolin, vicepresidenta del fabricante a CincoDías.

Recientemente, en mayo, la directiva participó de un foro empresarial hispano-marroquí en la sede de la Confederación Española de las Organizaciones Empresariales de España (CEOE), donde destacó las posibilidades que ofrecía el país vecino. Entre esas ventajas está el acuerdo de libre comercio existente entre España y Marruecos, que permite que no haya aranceles entre ambos países para la compra y venta de componentes.

Según datos del ministerio de Industria, Comercio y Turismo, los intercambios comerciales con Marruecos en el ámbito del automóvil se han disparado en la última década. Desde 2012, las ventas a Marruecos de coches y componentes se incrementaron un 292%, hasta los 1.743,7 millones de euros en 2022. Por su parte, las compras de componentes y vehículos a Marruecos se multiplicaron un 789,8% en ese periodo, hasta los 743,5 millones.

Marruecos cuenta, además, con “una mano de obra abundante y cada vez más cualificada”, según indica Antolin, lo que se suma a su bajo coste laboral en comparación con España u otros países europeos. “La planta ofrece buenas oportunidades para usarla como plataforma de producción tanto para los fabricantes locales como para los clientes situados en otros países”, añadió Antolin.

La llegada de la compañía a Marruecos se produjo en 2005, con la constitución de la filial Antolin Tánger, convirtiéndose así en “uno de los primeros grupos industriales españoles que apostaron por Tánger como centro de producción”. En la actualidad, la fábrica hace diariamente 13.150 parasoles, 11.000 elevalunas, 7.600 componentes de iluminación y 1.780 techos para Renault, Nissan, Stellantis, Volvo, Daimler y Jaguar Land Rover. De estos, además de Stellantis, también Renault cuenta con una planta en Marruecos.

La apuesta marroquí

El gobierno del país norteafricano se ha marcado ambiciosos objetivos de producción. Marruecos cuenta hoy con una capacidad de fabricación de 700.000 coches anuales y se ha propuesto hacer dos millones de unidades anuales en 2030, según el ministro de Industria marroquí, Ryad Mezzour. Esto supondría un crecimiento exponencial para un país que en 2022 hizo 464.864 coches, lo que supone un crecimiento del 17,8% respecto a la prepandemia, según datos de OICA, la Organización Internacional de Constructores de Automóviles.

Además de Antolin, Renault y Stellantis (que invertirá 300 millones para duplicar su producción allí hasta los 450.000 vehículos), en los últimos años aterrizaron en el país compañías del sector de componentes del automóvil como Gestamp, Teknia o Magna. A su vez, nuevas inversiones aparecen en el horizonte, como la que pretende llevar a cabo la compañía china Gotion High Tech, que planea invertir 6.300 millones de dólares, unos 5.872,5 millones de euros, para levantar una planta de baterías en el país, según informó la agencia de inversiones marroquí y recogió Reuters. Dicha gigafactoría tendrá una capacidad de 100 GWh, un volumen muy alto si se compara, por ejemplo, con la que levantará el grupo VW en Sagunto (Valencia), que tendrá 40 GWh ampliables a 60 GWh. Esto, según cálculos de la alemana servirá para abastecer de baterías a 750.000 coches en caso de que el consorcio amplíe su capacidad al máximo.

Industria busca ampliar la relación con Marruecos

“Todas las vías posibles”. El ministro de Industria, Comercio y Turismo, Héctor Gómez, aseguró en el foro empresarial hispano-marroquí celebrado el pasado 22 de mayo que España está enfocada en “abrir todas las vías posibles” para potenciar las relaciones económicas con Marruecos.


Relaciones normalizadas. El ministro recordó que los dos países vecinos sentaron las bases de “un nuevo marco” de relaciones tras la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Marruecos en abril de 2022 y la firma de una declaración conjunta, que puso fin a una crisis diplomática entre ambos estados. Gómez insistió en que la cooperación entre España y Marruecos avanza en “un buen sentido”, y añadió que la actual coyuntura internacional marcada por la guerra en Ucrania requiere que los dos países sigan impulsando sus relaciones. Por su parte, el ministro delegado marroquí encargado de la Inversión, Convergencia y Evaluación de Políticas Públicas, Mohcine Jazouli, resaltó que su país está “estratégicamente ubicado” para capitalizar la reorganización de las cadenas de valor y desempeñar “un papel importante” en los esfuerzos globales de descarbonización.

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Sobre la firma

Manu Granda
En la actualidad cubre la industria del automóvil en la sección de Empresas. Previamente pasó por el área de Economía, donde escribió de laboral. Como 'freelance', cubrió la temporada de incendios del verano 2019-2020 en Australia para EL PAÍS. Es graduado en periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos y cursó el Máster de periodismo de EL PAÍS.

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