Los saudíes hacen en Credit Suisse una buena imitación de Buffett

Su compra del 9,9% del banco puede dar una rentabilidad anualizada del 24%, sin demasiado riesgo

Sede de Credit Suisse, en Zúrich.
Sede de Credit Suisse, en Zúrich. reuters

Las operaciones corporativas de la crisis bancaria han oscilado entre lo estupendo y lo terrible. En el extremo positivo está el acuerdo de Warren Buffett con Goldman Sachs en 2008. En el otro, la inversión de Abu Dhabi Investment Authority en Citigroup en 2007, que acabó en los tribunales. El Saudi National Bank (SNB) continúa con la tradición, aportando unos 1.400 millones de dólares por una participación del 9,9% en el problemático Credit Suisse. Su rentabilidad puede estar más cerca de la de Buffett que de la de su colega del Golfo.

El presidente del SNB, Ammar Al Khudairy, no ha hecho una oferta tan fuerte como la que hizo el Oráculo de Omaha en el apogeo de la crisis financiera. Buffett limitó sus posibles pérdidas comprando acciones preferentes de bajo riesgo con un cupón del 10%, mientras extrajo warrants para hacerse con acciones de Goldman a bajo precio. Por el contrario, el mayor banco de Arabia Saudí está adquiriendo 1.200 millones de dólares de nuevas acciones de Credit Suisse en una colocación privada y luego participa en la inminente emisión de derechos del banco. La adquisición de la participación inicial tiene un descuento del 6% respecto a los precios de mercado recientes, lo que difícilmente es una operación de impacto.

Sin embargo, exigir mejores condiciones habría sido arriesgado, ya que los accionistas de Credit Suisse podrían vetar la inversión de SNB. En cualquier caso, el banco del Golfo, con un valor de 70.000 millones de dólares, está comprando a una valoración baja, inferior a un tercio del valor contable tangible, lo que augura una buena rentabilidad.

Credit Suisse tiene como objetivo una rentabilidad del 6% sobre el capital tangible en 2025, una vez que el presidente ejecutivo Ulrich Körner haya recortado los costes y reducido el banco de inversión. Si lo consigue, una valoración razonable podría ser de 0,6 veces el valor contable tangible. Ello implicaría una capitalización de mercado en 2025 de 26.000 millones de dólares. La participación de SNB valdría 2.600 millones, lo que significa que el presidente Al Khudairy podría casi duplicar su dinero en tres años, con una rentabilidad anualizada del 24%.

Esta cifra no es tan alta como el 34% de rentabilidad anualizada en papel que Buffett tenía en 2011, como calculamos en su momento. Pero sigue siendo impresionante. Y SNB tiene una opción en reserva si la estrategia de Körner falla. Los analistas de JP Morgan calculan que la unidad local suiza del banco y los negocios de gestión de activos tienen un valor conjunto de 11.000 millones de dólares, más o menos lo mismo que la capitalización bursátil actual de la matriz. Ello significa que, en el peor de los casos, si Credit Suisse tuviera que disgregarse, SNB podría librarse de cualquier pérdida, incluso sin tener en cuenta el valor del básico negocio de gestión de patrimonios.

El banco del Golfo ha hablado de las amplias oportunidades de asociarse con Credit Suisse. Al Khudairy, admitió a Breakingviews que esos beneficios son “difusos”. Aun así, está comprando las acciones a un precio barato con una buena protección contra las caídas. Solo por eso, es una operación digna de Buffett.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías