Los microcoches sin carné calientan motores

Los cuadriciclos ligeros crecen de manera tímida

El reparto de mercancías y la última milla, bazas del sector

Imagen del Ami de Citroën.
Imagen del Ami de Citroën.

Un vistazo rápido por alguna de las principales vías de Madrid o Barcelona demuestra que los microcoches, o cuadriciclos ligeros, aún no se han generalizado en España. Este tipo de vehículos, más conocidos como los coches sin carné con matrícula amarilla, se rigen bajo la misma normativa de la Dirección General de Tráfico (DGT) que los ciclomotores. Por eso no requieren de carné de conducir B2. Basta con obtener un permiso AM, requerido para el manejo de vehículos ligeros que no superen los 45 km/h (solo apto para circular en vías urbanas), que se puede obtener a partir de los 15 años.

Sumado a su reducido tamaño, se presentan como una alternativa en ciernes para el renting en movilidad profesional, aunque actualmente las cifras en este mercado son testimoniales, reconoce la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER), que, si bien no ofrece datos concretos, sí registra el parque de motocicletas y ciclomotores, cuyo aumento ha sido de un 585,4% de enero a septiembre de este año respecto al mismo periodo del año anterior. En términos absolutos, se ha pasado de 103 a 706 unidades.

El auge de los minivehículos de alquiler se relaciona con la movilidad profesional

En total, la flota de automóviles de renting aglutina 836.000 vehículos al cierre del tercer trimestre de 2022. El sector cuenta, además, con más de un cuarto de millón de clientes (255.000, según la AER), de los cuales un tercio son autónomos. De ahí la importancia de la movilidad profesional.

“Solo crecerá [el microcoche] cuando el transporte profesional lo incorpore como solución en renting para sus trabajos y sus transportes”, defiende la AER. El presidente de la asociación, José-Martín Castro Acebes, vaticina que llegará el momento de este tipo de vehículos por su utilidad “en la estrategia de última milla o el proceso de reparto de mercancías, que es una de las cosas más importantes que nos van a traer las zonas de bajas emisiones (ZBE)”.

El Bento, de Renault.
El Bento, de Renault.

Hace referencia a la normativa que entrará en vigor el próximo 1 de enero de 2023, tras su inclusión en la ley de cambio climático promulgada en mayo de 2021. Esta exigirá el establecimiento de ZBE en localidades con más de 50.000 habitantes. En la actualidad, 149 poblaciones de toda España.

Nuevo permiso B1

Otro de los puntos de inflexión clave en ese cambio de paradigma para los cuadriciclos llegará, previsiblemente en 2023, con un nuevo permiso de conducción, el B1, como parte de la Estrategia de Seguridad Vial 2030 anunciada el pasado junio por parte de la DGT. Esta viene motivada por una directiva europea que persigue un cambio en los hábitos de movilidad, valora Ignacio García Rojí, responsable de análisis de mercado y nuevas tecnologías en Sumauto.

“Por eso cobra mucho más sentido poder tener más acceso a servicios de movilidad o a coches más razonables, de menor tamaño y coste generalizado. El vehículo en propiedad va a cambiar completamente su perfil en los próximos diez años porque el camino está marcado desde Bruselas”, explica.

Además, este nuevo permiso será accesible a partir de los 16 años de edad, abriendo una posibilidad cuyo “potencial está por ver” en España, anticipa García, donde cada año hay unos cuatro millones de personas entre los 16 y los 18 años.

Las zonas de bajas emisiones y el nuevo permiso B1, escenario propicio para los L7e

A su vez, ya se está materializando una transición hacia la electrificación total de estos microcoches, y los L7e (cuadriciclos pesados que pueden alcanzar hasta los 90 km/h) buscan acabar con la fama de “inseguros o ruidosos” de los L6. “Los L7e representan lo que debería ser una auténtica movilidad sostenible y urbana”, concluye el analista.

Actualmente, hay 50.000 vehículos eléctricos de renting. Solo en 2021 se matricularon 22.400, aunque no existen datos específicos sobre cuántos de ellos fueron L7e y, para el secretario general de la Asociación Española de Leasing y Renting (AELR), Manuel García, son tan pocos los microcoches eléctricos en los activos de las compañías que es “difícil aportar un valor residual significativo”.

Sin embargo, para la multinacional de renting Alphabet, el sector ofrece las condiciones ideales para una movilidad sostenible “al no tener que hacer inversiones iniciales”, observa Ángeles Roca, gerente de marketing y desarrollo de negocio de la compañía.

Los fabricantes mueven ficha

El biplaza Duo, de Renault.
El biplaza Duo, de Renault.

Renault. Mobilize es la apuesta de la compañía por los cuadriciclos eléctricos (L7e) en dos versiones: Duo, un biplaza para uso compartido, y Bento, orientado al ámbito profesional y equipado con un cofre en la parte posterior. Saldrán al mercado a finales de 2023 solo por suscripción o alquiler a largo plazo.

Citroën. Ami, el microcoche insignia de la marca, apuesta por potenciar su uso entre particulares (urbanitas y jóvenes) y autónomos, para los que, a raíz del éxito en ventas del modelo original, ha lanzado la versión Ami Buggy. La marca acaba poner en marcha el renting de este modelo para empresas, aún sin datos disponibles.

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