Los ascensores de última generación consumen menos que una lavadora

El 90% de los materiales con los que se producen son reciclables

Ascensor de última generación conectado con tecnología Bosh
Ascensor de última generación conectado con tecnología Bosh

¿Sabe el gasto energético anual de su lavadora?, ¿conoce lo que contribuye su ordenador a la factura de la luz? y ¿cuánto consume el moderno ascensor del edificio de oficinas en el que trabaja?

Por locura que le parezca, un elevador de última generación gasta 521 kilovatios hora al año, frente a los 790 kWh que necesita un ordenador o los 1.150 kWh que gasta una lavadora, según un estudio elaborado por el fabricante de transporte vertical Schindler.

El cambio climático y la transición energética han hecho que los fabricantes industriales de ascensores se hayan puesto manos a la obra para innovar y producir modelos más eficientes que hace solo una década, con etiquetas con clasificación energética A y A+++.

¿Qué aspectos han conseguido rebajar la factura energética en los elevadores? Por ejemplo, cuando no se utilizan activan el modo espera y pueden ser capaces de recuperar parte de la energía utilizada para el mantenimiento del equipo. Esto se conoce como energía regenerativa, y la tienen ya en marcha dos gigantes del negocio, Kone y Schindler. Esta tecnología eco reduce la energía consumida hasta un 30%, puntualizan en Schindler.

Ascensor tradicional Kone.
Ascensor tradicional Kone.

Una opción sencilla que no requiere gran inversión y está al alcance de elevadores modernos y viejos es la iluminación de la cabina. Una lámpara consume 22 kWh, pero si la iluminación es led, se ahorra entre 300 y 600 kWh. Los dispositivos de detección de presencia permiten apagar la luz cuando no hay usuarios en el interior del ascensor o instalar temporizadores.

Los fabricantes se esmeran en lanzar elevadores cada vez más eficientes

También utilizar máquinas con tecnología gearless, con modernos sistemas de tracción. Se instalan en los cuartos de máquinas de los ascensores ya existentes con el objetivo de mejorar su rendimiento. Optimizan el consumo cuando se encuentran en stand-by y en las horas de menor uso, destacan en Schindler.

Además, la digitalización, la conectividad, el big data y el internet de las cosas trabajan en la misma línea. Todas estas tecnologías gestionan el tránsito de las personas y optimizan el rendimiento de los ascensores mediante el mantenimiento preventivo. En comparación con las tradicionales campanas, sistemas de llamada de emergencia, los ascensores conectados –comentan en Kone– reducen el número de viajes requeridos a los técnicos, rebajan el consumo y recortan el gasto de CO2. La monitorización constante de los equipos aumenta la seguridad. Funciona las 24 horas día, incluso mientras el ascensor no se está usando. “Las soluciones se pueden adaptar a los requisitos del cliente, ya sea como un sistema técnico, un servicio asociado o integrado en sistemas tecnológicos existentes”, indican en Bosch Service Solutions.

Ahorros

Los principales jugadores industriales luchan por mitigar su impacto climático

Modernizar los ascensores puede ofrecer ahorros de energía de hasta el 70%, y la modernización de escaleras mecánicas, hasta el 50%. Por ejemplo, los ascensores actuales de Kone, sin cuarto de máquinas, son hasta un 90% más eficientes que los de los años noventa.

La instalación de accionamiento regenerativo, las soluciones de reserva y nuevos sistemas de carbono pueden reducir el consumo de energía de un viaje en un ascensor de una torre de 500 metros hasta en un 15%. La economía circular ha calado en todos las actividades productivas. La industria de la elevación no es ajena. Los ascensores suelen tener una vida útil media de más de 25 años. Mantener más tiempo en uso estos recursos supone un apoyo a la edificación sostenible.

Los fabricantes buscan año a año productos más eficientes, un uso responsable de las materias primas, empleo de materiales reciclados y gestión de residuos. Así, el 90% de los materiales empleados en la fabricación de los ascensores Kone son reciclables y el 80% en el caso de Schindler (el 90% en la escaleras mecánicas). Esto incluye desde las poleas y los motores hasta el interior de las cabinas.

“Al final de la vida útil de nuestros productos, los componentes de acero son reciclables, lo que supone una mejora sustancial de su impacto medioambiental”, subrayan en TK Elevator.

Menos emisiones

Kone. La finlandesa se ha comprometido a alcanzar operaciones neutras en carbono para 2030, con unidades de fabricación en camino de lograr el objetivo en 2024.

Schindler. La compañía anunció en junio su compromiso de llegar a las cero emisiones de gases de efecto invernadero para 2040. Para 2030 busca una reducción del 50%.

TK Elevator. El reto de la empresa es conseguir cero emisiones netas a escala global en 2050. Y se ha comprometido a utilizar únicamente electricidad renovable en todas sus operaciones mundiales para 2030.

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