Cómo evitar que el dengue o la malaria arruinen sus vacaciones

Hay brotes en Sudamérica, sudeste asiático y África subsahariana

El cambio climático eleva las patologías transmitidas por mosquitos

Cómo evitar que el dengue o la malaria arruinen sus vacaciones

Llegan las vacaciones de verano y los españoles están ansiosos por viajar al extranjero tras dos años de restricciones por el Covid. Sin embargo, si su destino está fuera de la Unión Europea, conviene hacer una cita en una unidad de medicina tropical y del viajero o en un centro de vacunación internacional para que le informen sobre los riesgos específicos de cada país en esta temporada estival, la inmunización disponible y las medidas de prevención a adoptar.

Marta Díaz, coordinadora de la unidad de medicina tropical y del viajero del Hospital Universitario La Paz-Carlos III, explica que no depende tanto de la nación que se vaya a visitar, sino del tipo de viaje que se vaya a hacer y del perfil del viajero. “No es lo mismo que una persona de 20 años viaje a Tanzania a que uno diabético u obeso lo haga a un país que no consideramos a priori de riesgo”.

En los últimos años se han notificado unos 500 casos anuales de paludismo en España, 5.000 en Europa

Las complicaciones más frecuentes son las patologías de la piel y la diarrea, detalla Díaz, cuya unidad atiende a entre 9.000 y 9.500 viajeros anuales y que prevé que se incremente a cerca de 10.000 el próximo año. “En general, estamos asistiendo a un brote de enfermedades transmitidas por mosquitos debido, entre otros factores, al cambio climático y a que algunos países abandonaron los programas de fumigación durante la pandemia”, advierte.

Los casos de malaria y dengue son los que más están aumentando, según esta experta. “En Latinoamérica, específicamente en Brasil, está habiendo brotes importantes de este último. También en India y algunos sitios del sudeste asiático”, subraya. Aunque ahora los destinos preferidos son Tanzania y Kenia, señala, por los menores requisitos Covid.

José Muñoz, investigador del Instituto de Salud Global de Barcelona, centro impulsado por la Fundación La Caixa, indica que la mayoría de los casos de malaria vienen de África subsahariana. “Es raro ver viajeros españoles que vuelven con esta enfermedad de América Latina y Asia porque ya se ha controlado muy bien”, sostiene el también jefe de sección de medicina tropical del Hospital Clínic de Barcelona.

Mientras que el dengue es importado, sobre todo, de América Latina y el sudeste asiático (Brasil, Costa Rica, Tailandia, Indonesia), añade. En los últimos años, en España, se han notificado unos 500 casos anuales de malaria, 5.000 en Europa, apunta. Esta dolencia, que se mantiene estable, la causa un parásito que se transmite a los humanos por la picadura de un mosquito infectado. Mientras que de dengue, que se transfiere por el Aedes aegypti, se han registrado solo en Cataluña unos 150-200 casos anuales. “Esperamos un repunte por la relajación de las medidas en algunos países y una temperatura cada vez más cálida”, augura Muñoz.

Los especialistan advierten también del virus del Nilo Occidental y de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, muy activos en esta época estival

“La lista es larga, pero los virus como el dengue, el zika o la chikungunya, que circulan en África, Asia y Sudamérica, lugares con los que España tiene una especial conexión, nos deben preocupar más que otros”, avisa José Antonio Oteo, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC).

También los transmitidos por artrópodos vectores (dípteros y garrapatas), más activos en verano, como el del Nilo Occidental o la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, establecidos ya en España, alerta el también jefe del departamento de enfermedades infecciosas del Hospital San Pedro de La Rioja. “Las infecciosas no conocen fronteras. A medida que el país está menos desarrollado, con estructuras sanitarias deficientes o pobres, el riesgo aumenta”, recalca.

España ha sufrido incluso brotes autóctonos en el Mediterráneo, como el de dengue, con seis casos detectados desde 2018; también de chikungunya. El primero del Nilo Occidental, transmitido por el díptero Culex pipiens, se registró en 2010 en Sevilla (dos casos); el segundo, en 2016 en la misma ciudad; el tercero (77 infectados) se extendió a Cádiz y Badajoz, y el último brote se produjo en 2021, con 12 casos, pormenoriza Oteo. La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, que transfieren las garrapatas, se detectó en 2010 y desde entonces se han notificado 10 casos, de los que tres fallecieron, añade.

Preocúpese si tiene durante su viaje uno de estos síntomas: fiebre, dolor de cabeza, abdominal o articular, manchas en la piel o diarrea.

Prepárese con antelación

Los especialistas recomiendan a los turistas acudir un mes antes de su viaje a un centro de vacunación internacional. La inmunización (de pago) que se administra es para hepatitis A, fiebre amarilla, tifoidea, meningitis, cólera... Para la malaria, a falta de una vacuna (está aprobada solo en niños), y si va a Nigeria, con mucha prevalencia, se prescribe una profilaxis en pastillas.

En general, aconsejan usar ropa con colores claros, camiseta con mangas y pantalón largo. Echarse repelente varias veces al día, sobre todo en la tarde-noche, cuando comienzan a salir los insectos, o rociar la ropa con permetrina (insecticida). Dormir con mosquitera. Evitar el contacto directo con la fauna y la ingesta de alimentos crudos y fruta sin pelar. Consumir agua embotellada. Llevar un botiquín con analgésicos-antitérmicos o antidiarreicos, pero nunca se autoprescriba antibióticos.

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