Entrevista

Rubén Segura-Cayuela (Bank of America): “El BCE tiene prisa y el riesgo de recesión ya está ahí”

El economista prevé que el mercado pondrá a prueba al BCE con su nueva herramienta y le forzará a activarla

Rubén Segura-Cayuela, economista jefe para Europa de Bank of Ameri
Rubén Segura-Cayuela, economista jefe para Europa de Bank of Ameri

El economista jefe para Europa de Bank of America, Rubén Segura-Cayuela, muestra sus dudas sobre el éxito que va a lograr el BCE con sus próximas decisiones. De entrada, advierte de que la herramienta antifragmentación creará cierta decepción entre los inversores y pasará previsiblemente por una fase de "prueba y error". Y en cuanto a los tipos de interés, teme que el BCE descuide en exceso el crecimiento en favor de la inflación y alerta de un riesgo cierto de recesión en la zona euro en 2022. "La gran duda es el cuarto trimestre", avisa.

¿Qué espera de la herramienta antifragmentación del BCE?

Imagino que hay muchísima presión para tenerla lista para la reu­nión de julio y no tengo nada claro que vaya a ser así. No me sorprendería que viéramos un proceso de prueba y error, en el que la herramienta se va mejorando a lo largo de varias reu­niones.

¿Hay riesgo de que los inversores se decepcionen y vuelva la presión a la deuda periférica?

Los inversores ahora están ignorando un riesgo fundamental de esta herramienta, el de la subjetividad. Sí parece claro que va a tener cierta condicionalidad, tiene que haber algún criterio que determine si la herramienta se tiene que utilizar o no. En qué medida se puede ser objetivo en esto condicionará muchísimo el éxito de esta herramienta. Creo que se está malinterpretando como algo que va a poner un límite superior a las primas de riesgo, y lo que se quiere contener es la velocidad en los movimientos y la volatilidad. Va a haber un grado de discreción por parte del BCE en decidir cuándo se utiliza la herramienta muy significativo. Ahí es donde pueden venir los problemas. Y si no es todo lo perfecta que muchos inversores tienen en mente a día de hoy, puede venir algún susto.

¿Descarta un momento whatever it takes como el de Draghi?

Me cuesta mucho verlo. En la medida en que haya espacio para la subjetividad, el mercado va a estar muy tentado a probar la tolerancia del BCE, a forzar la máquina para probar esa herramienta.

¿Qué senda de alzas de tipos esperan del BCE?

Veremos qué pasa en julio. Yo espero una subida de 25 puntos básicos, pero veremos cómo reaccionan los halcones a la inflación de junio. No descartaría el alza de 50 puntos básicos en julio. Esperamos un total de aumento de 150 puntos básicos de aquí a diciembre. Y lo que será muy difícil será seguir con las subidas.

¿Subir con contundencia los tipos es la respuesta adecuada ante la inflación que se observa en la zona euro?

Hay diferencias importantes entre EE UU y Europa. El problema al que se enfrenta la Fed, a pesar de ser grande, es muy tradicional: el de una economía muy recalentada por un estímulo fiscal en la pandemia que fue mucho mayor que en Europa. En la zona euro, ese recalentamiento no existe. En nuestras previsiones, uno esperaría que la economía de la zona euro vuelva a la tendencia pre-Covid a finales de 2024, con tres años de retraso respecto a EE UU. La mayoría de la inflación en la zona euro es importada

¿Cree que se va a equivocar el BCE al subir los tipos?

Si, como estimamos, va a subir 150 puntos básicos este año, está teniendo demasiada prisa. Quiere asegurarse de que la inflación actual, frente a la que poco pueden hacer para bajarla, no se vuelva más persistente. La opinión de los halcones importa ahora mucho más. Sobre todo en un contexto donde las palomas del banco central han tirado un poco la toalla. Y esto lleva a un escenario de subidas más rápido de lo que yo creo sería necesario. Es más, uno puede pensar en que después de subir tipos se vean forzados a lo largo de 2023 a dar la vuelta porque el crecimiento va a ser extremadamente débil en los próximos trimestres. Hubiese sido importante tomar decisiones con más información sobre el crecimiento. Hay mucho énfasis por parte de los bancos centrales y de los mercados en las consecuencias de la inflación por la guerra en Ucrania y poco, hasta recientemente, en lo que supone de menos crecimiento.

¿Ve riesgo de recesión en la zona euro ya este año?

Sí. En EE UU vemos cierto riesgo de recesión en 2023 porque la Fed va a tener que frenar bastante la economía. De ahí que cualquier pequeño shock te puede llevar a una recesión, que sería corta. En Europa, el riesgo de recesión no es en 2023, es ahora mismo. Vamos a estar muy cerca de una recesión este año. Y más cuando estamos con muchas incertidumbres, no se sabe si en Europa habrá suficiente gas para pasar el invierno. Habrá que ver si hay ciertas partes de la economía productiva que no puedan operar porque no haya gas suficiente.

¿Detecta ya señales de recesión?

Por el único motivo por el cual no estamos hablando de recesión es porque estamos saliendo de una pandemia. Y en los próximos meses vamos a estar normalizando partes de la economía que no se habían normalizado aún. Vamos a tener una temporada de turismo excepcional y esto hace que el crecimiento se mantenga en tasas ligeramente positivas en los próximos trimestres. Pero el shock es claramente de recesión. El shock en los hogares en la zona euro, en términos de renta bruta, es tan grande como el que se sufrió durante la crisis de deuda soberana. La gran duda es el cuarto trimestre.

¿Cómo ve la economía española en este contexto?

Para la zona euro esperamos este año un crecimiento del 2,7%, compatible con avances intertrimestrales cercanos a cero a lo largo del año, y del 1,3% en 2023. Para España esperamos este año el 4,1%. El turismo va a ser un viento de cola importante. La otra ayuda es el plan de recuperación, que va a estar contribuyendo al crecimiento en 2022 y sobre todo en 2023. A corto plazo el apoyo fiscal tiene que estar ahí, las medidas anunciadas por el Gobierno van en el buen camino. Y en el medio plazo, está todo lo relacionado con el mayor gasto en independencia energética y defensa. A medio plazo vamos a ver iniciativas desde Europa.

¿Podría verse un nuevo instrumento?

El préstamo SURE funcionó muy bien para financiar los ERTE a nivel europeo, ¿por qué no crear un SURE para financiar los costes que está generando el conflicto en Ucrania y sus consecuencias a largo plazo? Estoy convencido de que vamos a ello. Esto no es muy diferente de la pandemia, es un shock externo que no da lugar a las típicas preocupaciones de riesgo moral. Los principios para una respuesta común están ahí, hace falta que se converja a nivel político.

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