Ingenieros con múltiples habilidades, los perfiles más deseados en el sector renovable

Eólica y solar son las que crearán más empleo estos años

Ingenieros con múltiples habilidades, los perfiles más deseados en el sector renovable

Este ejercicio se presenta como el de la recuperación del empleo, tras dos años de crisis por la pandemia. Aunque no faltan las incertidumbres económicas, la Comisión Europea, en sus previsiones más recientes, vaticina para España un aumento de la tasa de empleo del 2,8% en 2022 respecto a 2021. Pero si hay un sector donde el crecimiento de los puestos de trabajo será, o ya lo está siendo, mucho más intenso es en el energético. En este se producirá un incremento de entre un 20% y un 30%, según la consultora de recursos humanos Hays España, y afectará “a toda la cadena de valor, desde la generación y la distribución hasta la comercialización”.

Jacobo M. Lantero, asociado en Hays Executive y especialista en energía, destaca al sector de las renovables como el gran motor de esta subida del empleo. “En los últimos años, España ha ganado mucho terreno en este campo y tiene fuentes como el sol y el viento, por lo que cuenta con un gran número de zonas de aprovechamiento energético”. Además, el proceso de descarbonización está apoyado por la Unión Europea y los “fondos Next Generation van a aportar mucha liquidez”, afirma el experto, quien añade que ha subido la frecuencia con la que las empresas energéticas recurren a consultoras como la suya para encontrar los perfiles adecuados.

Se busca mucho talento en ‘big data’ e inteligencia artificial

La Asociación Empresarial Eólica (AEE) abunda en la apreciación: “La energía eólica, junto con la solar fotovoltaica, serán las principales tecnologías sostenibles que crearán más empleo en la próxima década”. De acuerdo con sus previsiones, en 2030 los puestos de trabajo relacionados con la eólica crecerán un 100% respecto a 2020, con lo que se pasará de 30.000 a 67.000 empleos.

En España, el número de empleos anuales en la tecnología offshore de 2025-2050 irá creciendo y oscilará entre los 7.500 puestos en el periodo 2025-2030, hasta los 17.500 en el periodo 2045-2050, según la AEE. Los nuevos trabajos se relacionan con el desarrollo, la fabricación, la construcción, la instalación y la operación y mantenimiento de parques eólicos marinos.

España es el tercer país en trabajadores en renovables, un 11% del total de la UE

La solar daba trabajo, directo o indirecto, a casi 59.000 personas en 2020, según la Unión Española Fotovoltaica (Unef). La previsión de la patronal europea SolarEurope es que en 2025 crezca un 64%, hasta los 584.000 empleos. Pero si se eleva la meta renovable de la UE al 45%, como acaba de proponer la Comisión Europea, la cifra se triplicaría hasta 1,1 millones en 2030.

Un reciente estudio de Bruselas sobre el empleo en energías renovables en la UE sitúa a España como el tercer país en cantidad de puestos. Contaba en 2020, año de referencia de dicho estudio, con el 11% de todos los puestos de trabajo en renovables (140.500), por detrás de Alemania, que alcanza el 18% (242.100), y Francia, con el 13% (164.400). La Comisión informa de que alrededor de 1,3 millones de trabajadores están relacionados, directa o indirectamente, con el sector. El 24% del empleo total en la UE en renovables tiene que ver con bombas de calor; el 22%, con biocombustibles, y el 22%, con la eólica.

La energía creará este año hasta un 30% más de puestos de trabajo

El crecimiento de la generación verde es uno de los pilares del plan estratégico 2021-2025 de Repsol, junto “con la transformación de los complejos industriales en polos multienergéticos descarbonizados que utilizan hidrógeno renovable, economía circular, tecnologías de captura, uso y almacenamiento de CO2 y la eficiencia energética para fabricar productos”, aseguran.

“La inteligencia artificial o el big data se convertirán en tecnologías imprescindibles para casi todos los sectores, entre ellos el de la industria”, señala el informe La recuperación del empleo en la industria, de Randstad.

“Entre las nuevas tecnologías con una mayor probabilidad de adopción entre las empresas del sector se posiciona el internet de las cosas”, explican en Naturgy. Automatización, aumento de la cantidad de dispositivos electrónicos que se integrarán o conectarán a las redes eléctricas inteligentes, procesamientos de texto, imágenes y voz y un mayor interés por el cifrado y la ciberseguridad son los campos para los que las empresas quieren talento humano.

Técnicos de la información

Entre los grupos profesionales, “cuya demanda posiblemente aumente más de aquí a los próximos años debido a su creciente componente estratégico, están los profesionales y técnicos de las tecnologías de la información y las comunicaciones y los profesionales de nivel superior y medio de las ciencias y la ingeniería”, recoge el informe Empleo que demandará el sector energético, publicado recientemente por Naturgy.

En Randstad concluyen que, en concreto, el ingeniero de automatización o “encargado de transformar la industria en sistemas productivos y de calidad a través de la robótica o la inteligencia artificial” es uno de los perfiles más necesarios y demandados en el sector industrial, en el que se engloba el energético.

Cifras

100% es el porcentaje de incremento de puestos de trabajo que arrojará el sector eólico en 2030 respecto al ejercicio de 2020, ya que se pasará de 30.000 a 67.000 trabajadores.

45.000 son los euros anuales brutos de la retribución media de la que parten ahora los titulados superiores captados por el sector de la energía, aunque también puede ser más baja.

60% es el porcentaje de estudiantes de FP dual que se forman cada año en los complejos industriales de Repsol, de los que entre un 30% y un 50% se quedan en la bolsa de trabajo.

Jacobo M. Lantero subraya que, hoy por hoy, el perfil profesional más apreciado en el sector energético es el desarrollador de proyectos o project manager. “Suelen ser ingenieros de formación, pero que no se limitan a idear un proyecto sino que tienen más trayectoria en su currículum y conocen desde las necesidades medioambientales hasta las relaciones con las Administraciones públicas y los marcos legislativos”, describe.

Para este especialista de Hays Executive, se trata de profesionales que ayudan a las compañías a desarrollar satisfactoriamente los proyectos y por ello, además de una formación de base superior en ingenierías o licenciaturas en Ciencias Ambientales, cuentan con distintos másteres en diversas materias. Dado que por el momento la demanda es superior a la oferta, “es un perfil muy inflacionado en la banda salarial”. Se suele partir de una cantidad de 40.000 o 45.000 euros brutos anuales de retribución, según distintas fuentes.

Es común en grandes empresas buscar talento en el mercado laboral y mediante formación

En Naturgy coinciden en que, a pesar de estar tan perseguidos, los perfiles STEM (o científicos) son difíciles de encontrar. Resaltan incluso que en los últimos años “ha disminuido un 28% el número de matriculados en carreras técnicas como ingenierías o arquitectura”.

Lo que es una realidad es que el perfil que se requiere ahora de un profesional en el mundo energético abarca mucho más que la formación técnica. Naturgy recoge en su informe, tomando como base el análisis de las ofertas de trabajo, que lo que se pretende de los candidatos es un abanico de habilidades duras y blandas muy amplio. Se piden, lógicamente, conocimientos técnicos y el texto resalta que “los requerimientos formativos son elevados”. Además de ellos, en muchos casos, por no decir en todos, se priorizan el dominio de idiomas no maternos y las habilidades digitales.

Pero también se exigen una serie de características de la personalidad o habilidades blandas como son la disponibilidad de trabajar en equipo e interactuar, saber establecer prioridades en la toma de decisiones y en la ejecución, la capacidad de planificación y ser eficaz en la comunicación tanto oral como escrita.

Con base tecnológica

Los profesionales que se buscan en el sector eólico tienen que contar con una base tecnológica fuerte. Para la AEE, los perfiles clave en la transición energética son cinco: especialista en transformación tecnológica, en energías renovables, en eficiencia energética, en finanzas verdes y sostenibilidad, y especialista en orientación al cliente.

El especialista en energías renovables es requerido actualmente desde la construcción hasta la operación y el mantenimiento. Se combinan los perfiles más tradicionales, como son los operarios, los técnicos y los profesionales de la electrónica, la química o la energía, con otros nuevos como el instalador especialista en autoconsumo o el técnico en desarrollo de redes eléctricas inteligentes o en almacenamiento y baterías.

“Paralelamente, añaden en la AEE, se estima que cada vez tendrán mayor demanda profesiones orientadas al impulso de otras tecnologías limpias como la biomasa o el hidrógeno. A estos profesionales se les pide que desarrollen soluciones innovadoras en los sectores del gas verde a través de la identificación de oportunidades, selección de tecnologías de procesamiento de recursos y su diseño, apoyo a la industrialización, conocimiento del contexto regulatorio, entre otros”.

Ingenieros con múltiples habilidades, los perfiles más deseados en el sector renovable

En Repsol afrontan la búsqueda de talento y de mano de obra de dos maneras. Por un lado, acude al mercado laboral y, por otro, tiene en marcha programas internos de formación y capacitación en nuevas competencias y tecnologías. La compañía se encuentra en plena transformación de su área industrial y “los profesionales de la ingeniería, la química o la biotecnología, entre otros, son los encargados de diseñar los nuevos procesos y de integrarlos en los ya existentes”.

La compañía multienergética también acoge cada año a muchos profesionales (el 60% de los complejos industriales) que provienen de la Formación Profesional (FP) dual. “Precisamente, es en ellos donde se ven las mayores tasas de incorporación laboral”, aclaran en la empresa. Actualmente, de las 150 personas de media por curso académico, “entre el 30% y el 50% pasan a formar parte de la bolsa de trabajo de la compañía tras haber realizado las prácticas en sus distintos departamentos”.

En la multinacional española añaden que una de las áreas de mayor crecimiento en la actualidad es la dirección de hidrógeno, que tiene como misión orientar el negocio de la compañía hacia este gas renovable.

Hay trabajadores con titulaciones técnicas y especialistas, pero aquí destacan a los especialistas en electroquímica. También es muy importante la digitalización, por lo que la compañía ha creado la Repsol Data School, o escuela corporativa del dato, para formar al talento interno de la empresa. Cerca de 400 personas ya se han formado en la misma.

Otros datos clave

Títulos de FP. Los alumnos de Formación Profesional dual que más se demandan en el sector energético son los que cursan Administración y Finanzas, Informática y Comunicaciones, Instalación y Mantenimiento y Mecatrónica. En empresas como Repsol tienen muchas oportunidades también aquellas personas que estudian Química Industrial.

Foco renovable. El área metropolitana de Bilbao se está convirtiendo en un gran foco renovable. Allí se está localizando mucha industria relacionada con el sector eólico como, por ejemplo, la dedicada a la fabricación de palas para plataformas offshore, con todo lo que ello representa para el empleo tanto dentro como fuera del País Vasco.

Ingenieros. La captación de profesionales titulados en Ingeniería para el sector de la energía en España abarca todas las especialidades que se imparten en las escuelas técnicas. Sin embargo, al día de hoy, continúa predominando la titulación de ingeniero industrial, según los datos de las ofertas de trabajo y de las demandas que llegan a las consultoras de recursos humanos.

Ahorro. Aunque todavía no es tan notable, la actividad de la eficiencia energética en el sector de la construcción presenta un gran potencial en creación de puestos de trabajo, ya que se le augura un gran recorrido.

Sectores tradicionales. La empleabilidad del sector energético no es algo nuevo. Las industrias convencionales, como la petrolera, gasística, la del carbón o la nuclear, han sido siempre –y lo siguen siendo en la medida que continúan su actividad– grandes generadoras de empleo. El paso a la producción de energías verdes no hará otra cosa que afianzar esta realidad laboral.

Crisis. El crecimiento del empleo en el sector energético se ve favorecido, igualmente, por la recuperación económica tras la crisis causada por la pandemia. La ayuda de los fondos europeos también es fundamental desde el punto de vista de los recursos. Precisamente, lo que se pretende con los fondos es impulsar tanto la digitalización como la sostenibilidad.

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