Renta fija

Todos los bonos alemanes registran tasas positivas por primera vez desde 2014

La deuda a dos y cinco años cotizan con rendimientos por encima del 0%

El canciller alemán, Olaf Scholz
El canciller alemán, Olaf Scholz Reuters

Sesión a sesión el mercado de deuda alemán registra nuevos máximos. Un día después de que el bono a 10 años superara la barrea del 0,8% por primera vez desde julio de 2015 este martes tanto las referencias a largo como a corto plazo registran rentabilidades positivas, algo que no sucedía desde 2014. La entrada en rendimientos positivos se produce a tan solo dos días de la reunión del BCE, una cita en la que no se esperan novedades. Pero los inversores miran más allá y empiezan a poner en precio no solo el fin de las compras de deuda sino también el repunte de las tasas. En concreto, el mercado está anticipando que a finales de año la institución que preside Christine Lagarde eleve en tres cuartas partes la falibilidad de depósito para final de año y el fin de los tipos cero por primera vez desde marzo de 2016.

Hasta la fecha la tasa de depósito se sitúa en el -0,5%. Es decir, los bancos se ven obligados a pagar dinero por dejar el dinero en la hucha del BCE, una medida que persigue fomentar el intercambio de flujos entre las entidades y erradicar la tan manida práctica del carry trade. En los años más duros de la crisis de deuda la desconfianza llevó a muchas entidades a cerrar por completo el mercado interbancario. En su lugar la opción preferida pasaba por dejar el dinero en las arcas del BCE y a cambio lograban una pequeña remuneración.

Las expectativas de subida de tipos están acelerando la venta de deuda. Fruto de esta corriente a comienzos de marzo la deuda alemana con vencimiento en 2032 registró tasas positivas por primera vez desde 2019. Apenas unos días después la inestabilidad generada por la guerra en Ucrania llevó a los inversores a buscar refugio en la deuda y bund volvió a recuperar por momentos las tasas negativas. La referencia a este plazo se situó al filo del 0,8%, lejos del -0,177% de comienzos de año. Los bonos a dos años, que en niveles intradía repuntaron al 0,2%, concluyeron en el 0,075% mientras los títulos a cinco se sitúan en el 0,57%. A día de hoy solo la deuda a 12 meses sigue registrando rendimientos por debajo de 0.

Aunque la economía está perdiendo tracción, el fuerte repunte de la inflación ha llevado a los bancos centrales a reafirma su compromiso con la estabilidad de los precios. Además de la retirada de las medidas puestas en marcha tras el estallido de la pandemia (inyección de liquidez a la banca y compra de activos), los organismos encargados de la política monetaria ponen la mirada en los tipos. En marzo la Reserva Federal elevó las tasas en 25 puntos básicos por primera vez desde 2018 y ahora empieza a preparar el terreno para acometer un alza de 50 puntos básicos y empezar a reducir el balance.

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