Wayne Griffiths (Anfac): “La guerra puede afectar más al motor que la crisis de semiconductores”

Aplaude el lanzamiento de la convocatoria del Perte, pero alerta de que ahora hay que asegurar que los fondos lleguen rápido al sector

Considera que el Plan Moves no está funcionando y señala que sería mejor tener un solo programa para todo el país

El presidente de Anfac, Wayne Griffiths.
El presidente de Anfac, Wayne Griffiths.

El pasado 19 de enero, Wayne Griffiths, consejero delegado de Seat y Cupra, asumió el cargo de presidente de Anfac, la patronal española de los fabricantes de coches, en un momento muy convulso para el sector. El motor se ha enfrentado a una sucesión de crisis en los últimos años, desde el parón productivo provocado por la pandemia, pasando por la escasez de semiconductores y ahora la guerra de Ucrania. Tras solo dos meses en el puesto, el directivo recibe a CincoDías en la primera entrevista que da como presidente de Anfac, justo en el día en que el Gobierno ha anunciado que el viernes se publicará en el BOE la convocatoria del Perte del Vehículo Eléctrico y Conectado.

¿Cómo han sido estos dos primeros meses?

Me llena de ilusión ser presidente de Anfac en el momento más interesante de la historia del mundo del automóvil. Es así porque van a pasar muchos cambios en la automoción. Lo que voy a hacer es tratar de ser pragmático, poner objetivos pero no para 2030, porque en ese año no creo que yo sea presidente de Anfac y no me gusta medirme con objetivos cuando yo no vaya a estar. Hay que poner objetivos para este, el siguiente año y hasta 2025, si queremos cumplir realmente con nuestra hoja de ruta.

¿Cómo ve al sector?

Es un tiempo de mucha incertidumbre. Tras lo peor de la crisis del coronavirus teníamos optimismo, porque pensábamos que podía arrancar el mercado y acelerar la electrificación, pero luego llegó la crisis de semiconductores, y hemos empezado este año con una guerra en Europa que nadie imaginaba, con muchas piezas que salen de este país [Ucrania] o vinculadas con Rusia. Esto es otro impacto importante en la producción, que vamos a tener que compensar y para el que tendremos que buscar soluciones. Aún así, soy muy optimista. Yo veo muchos planes de recuperación, de mantener la industria y creo que es el planteamiento erróneo. Hay que pensar en transformar y hacer algo nuevo. Si te centras en mantener o proteger o recuperar, vas a tener problemas, porque el futuro va a ser diferente, hay que prepararse para este futuro, que podría ser una gran oportunidad para este país. Hay muchísimas oportunidades.

Salir a ganar, como dijo el día de su nombramiento.

Exactamente, hay que salir a ganar y no defender y mantenerse.

¿Cómo está afectando la guerra a la industria del motor española en particular?

Con falta de piezas, que puede provocar incluso un parón de la producción, porque no se puede cambiar tan rápido de proveedor. Hay algunas piezas que son esenciales. Lo que me preocupa más es el tema energético, el precio de la electricidad, porque si esto cambia a algo estructural, va a tener un efecto de inflación preocupante.

En el sector hay un cierto consenso en que la crisis de semiconductores se solucionará en el segundo semestre. ¿Mantienen esta previsión?

En estos momentos el elemento que se verá más restringido no va a ser el semiconductor. A corto y medio plazo van a ser las piezas que salen de Ucrania y el efecto de la guerra podría tener más impacto que la crisis de semiconductores.

¿Ha podido hablar con el presidente Sánchez en estos dos meses?

Tenemos una reunión pendiente en la que quiero presentarme como presidente de Anfac. Esto está previsto, pero creo que el presidente del Gobierno está ocupado con muchos temas. No voy a molestarle en estos momentos porque tiene que preocuparse de la crisis de Ucrania. Pero en su momento iré a verle.

¿Y qué le va a transmitir? ¿Por ejemplo, la necesidad de un Plan Renove como el que propone el PP?

Hay que ser pragmático. Hay que mirar qué está funcionando y qué no lo está, qué necesitamos para acelerar. En mis conversaciones con él hasta ahora siempre he visto que es un presidente del Gobierno que apoya mucho a la transformación del mundo del automóvil. España ya tiene un parque de vehículos con una media de edad de 13 años. Eso es el promedio, lo que quiere decir que hay muchos coches con 20 años. En 2025, el objetivo es que el eléctrico represente en torno a una cuarta parte de las ventas, lo que quiere decir que una gran parte del mercado será de combustión. Estos vehículos tendrán que ser sostenibles. Me gustaría plantear al Gobierno, un plan no solo para empujar los coches electrificados, sino también la renovación del parque con coches sostenibles. Hay que fijar la definición de qué es un coche sostenible en niveles de CO2.

Este viernes se lanza la convocatoria del Perte.

Sí, por fin. Ha sido un proceso largo, pero ahora ya tenemos la oportunidad de presentar los proyectos. Esta es una gran noticia para todos y ahora hay que asegurar que las ayudas llegan a las empresas rápidamente para ejecutar los planes.

¿Cómo podemos ser más atractivos para la producción de coches eléctricos?

Con el Perte, aunque incluso con él, España tiene dificultades para ser tan competitivo como muchos países del Este de Europa. La competitividad son las ayudas a la inversión, la fiscalidad, la reforma laboral y la flexibilidad que para nosotros es muy importante en momentos como ahora cuando hay un 30% de recorte de la producción por la falta de semiconductores o la falta de cables desde Ucrania. Se necesita un entorno político y de cooperación con los sindicatos que te dejen reaccionar a estas olas, porque si no lo haces no vas a ser competitivo, y si no lo eres no vendrá la industria aquí. El coche eléctrico es una oportunidad no solo de seguir fabricando vehículos, sino también para buscar nuevas tareas, nuevos procesos en la cadena de valor que no había en este país antes.

¿Es suficiente el plan Moves actual de ayuda a la compra del coche eléctrico?

Si se ven los números, el Moves no está funcionando. El porcentaje de coches electrificados matriculados en España del año pasado nos pone a la cola de Europa [la cuota fue del 6,8%]. ¿Por qué no funciona? Porque es demasiado complicado, ya que lo gestionan las comunidades autónomas y no a nivel nacional. Esto lo ha hecho lento. La oferta para el cliente es complicada de entender. Un ejemplo, en Alemania hay dos planes Moves. Aquí hay 34 [hay un plan Moves particulares y otro de flotas que gestionan las 17 comunidades autónomas].

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