Negociación colectiva

Los empresarios descartan subidas generalizadas de salarios vinculadas a la inflación

Patronal y sindicatos, dispuestos a negociar un pacto de rentas de manera urgente y posponer otras cuestiones de los convenios colectivos

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi.
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi.

La primera reunión entre patronal y sindicatos para alcanzar un acuerdo de negociación colectiva que incluya, tal y como ha pedido el Gobierno, un pacto de rentas para dar estabilidad a la economía en un momento de crisis como la actual, no terminó ayer con un ningún tipo de acercamiento de posturas en materia salarial. La petición del propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a los interlocutores sociales este miércoles fue que alcancen un acuerdo que modere tanto los salarios como los margenes empresariales para frenar los efectos de segunda ronda del IPC que enquisten una inflación alta en la economía.

“Aún es pronto” aseguraban ayer fuentes de la negociación, pero la secretaria de Acción Sindical de CC OO, Mari Cruz Vicente fue muy clara: en la reunión de ayer “el capítulo salarial fue el más conflictivo”. De hecho, las partes prefierieron hablar de los contenidos de los convenios sobre los que negociarán y dejar las “concreciones” y “las cifras” de las subidas salariales para la próxima reunión el día 9 de marzo.

Pese a ello, unos y otros sentaron ayer sus bases fuera de la reunión. La patronal fue también directa al descartar recomendaciones de subidas generalizadas de sueldos. “Aumentar de forma generalizada el coste salarial de la misma forma que sube la inflación supondría un fuerte aumento de costes en unas empresas, cuyos ingresos se están viendo muy afectados y que arrastran todavía secuelas de la anterior crisis como el endeudamiento, y esto tendría consecuencias tanto en la inversión como en el empleo”, explicaron los responsables de la patronal de las pequeñas y medianas empresas Cepyme, socia de CEOE.

Por ello, los empresarios plantearon ayer que “la productividad y cómo afecta la inflación a las empresas” deben ser los puntos claves de la negociación salarial. Por ello insistieron en que, más que en otras ocasiones, la negociación salarial deberá “contemplar la realidad de cada sector” para que solo en las empresas o actividades que sean muy productivas se puedan pactar “fuertes subidas de salarios por encima de la inflación”.

Sin embargo, los sindicatos quieren que el punto clave de la negociación sea en mayor medida evitar que los trabajadores pierdan poder adquisitivo.

Aunque ninguna de las partes habló ayer de subidas concretas en la reunión, los sindicatos sí habían barajado algunos números en fechas anteriores. UGT se habló en varias ocasiones una demanda salarial del 5%, algo a lo que el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, cerró ayer la puerta de manera tajante al considerar que “no es razonable”.

De hecho, el secretario general de Comisiones Obreras admitió ayer que “plantear ahora subidas de un 6%, un 7% o un 8% no es muy realista en este momento, pero una cosa es que no vayamos con esas posiciones a las negociaciones y otra cosa es que nos resignemos a que los trabajadores vayan a tener pérdidas de poder adquisitivo. Por ahí no podemos pasar”.

Como alternativa, planteó “ir con una posición razonable para 2022 siempre y cuando para el ciclo de vigencia del AENC se incorporen cláusulas de garantía salarial en los convenios”.

En la actualidad solo 1,2 millones de trabajadores de los cuatro millones que ya tenían pactadas sus condiciones laborales para este año en enero (el 30% del total) tiene este tipo de cláusulas de garantía que sirven para compensar a los trabajadores si su subida de sueldos es inferior a la inflación. De ahí que CC OO y UGT consideren imprescindible que estas cláusulas vuelvan a los convenios (tras una década de inflación baja se habían reducido notablemente), máxime si la guerra y la presión inflacionista obligan a posponer mayores subidas salariales”, han indicado fuentes sindicales.

“Aquí no vale decir nos apretamos todos el cinturón, pero lo único que al final se aprieta es el salario que va al convenio colectivo y lo demás queda en declaración de intenciones. Es lo que hemos planteado hoy a CEOE y lo que vamos a plantear al Gobierno más adelante”, ha resaltado.

 

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