La industria textil española, hacia la vanguardia mundial

El sector ha decidido transformar los riesgos en oportunidades gracias a un plan inversor que debe ayudar a una recuperación justa en España

Es un orgullo comprobar el camino recorrido por la industria española de la moda, el textil y el calzado. El prestigio internacional que el sector ha adquirido es el resultado del esfuerzo de centenares de miles de profesionales que, a lo largo de las últimas décadas, se han dedicado con ahínco al diseño, la fabricación y la venta de nuestros productos. Gracias al tesón de más de 20.000 empresas, que representan el 2,4% del PIB y generan 127.000 empleos en nuestro país, España disputa el liderazgo europeo en el sector a gigantes tradicionales como Italia y Alemania. Gracias a la dedicación de diseñadores, empresarios, operarios, vendedores y distribuidores, el sector textil español se ha convertido en una plataforma dinámica para el empleo y el emprendimiento.

Con todo, el sector afronta una gran incertidumbre. Al impacto que la pandemia mundial ha producido en términos de facturación, debemos sumar un escenario internacional complejísimo por las políticas arancelarias en algunos mercados y un clima de confrontación que desincentiva cuando no bloquea el tráfico comercial. El alza de los precios de las materias primas y el aumento de los costes energéticos merman la capacidad de inversión de nuestras empresas y perjudican su competitividad.

La buena noticia es que la industria española del textil, la moda y calzado ha decidido afrontar unida esta situación. Porque está convencida de que un esfuerzo colectivo tendrá un mayor impacto que soluciones individuales. Con este espíritu, en las últimas semanas hemos formalizado la creación de un observatorio conformado por los principales organismos y actores del textil español. El observatorio busca impulsar la transformación de la industria en España y dotar de más valor a las empresas que la conforman. El 98% de nuestras empresas son micropymes o pymes, lo que da una idea de la importancia de enfrentar esta situación de manera cohesionada y ser capaces de desarrollar una estructura eficiente que llegue a todos los eslabones de la cadena y ponga en valor la riqueza territorial de nuestro sector. Así lo haremos.

El observatorio, impulsado por Moda España y el Consejo Intertextil Español, con una altísima representatividad por tanto, está dando forma a un proyecto integral de transformación del sector. Un proyecto que se apalanca sobre dos grandes ejes de actuación: la digitalización y la sostenibilidad. Sobre estos pilares, trabajaremos en soluciones tecnológicas para el ecodiseño, la trazabilidad sectorial a nivel nacional, así como la adopción de procesos productivos más limpios y eficientes para la implantación de modelos de economía circular. Para ello es necesario impulsar un mercado de materiales reciclados así como un modelo de recogida selectiva y reciclaje de residuo textil a nivel nacional. Debemos ser capaces de coordinar y conectar todos estos procesos, de manera que podamos competir con garantías en un contexto globalizado. La recompensa es enorme, la tenemos frente a nosotros, pero no podemos esperar que nuestra industria se mantenga donde está si no gana esta competición europea y mundial.

Nuestros consumidores nos demandan una actuación respetuosa con el planeta y este sector ya está plenamente concienciado y trabajando activamente para la sostenibilidad de la cadena de valor. Una transformación del modelo exige grandes inversiones, que el sector ya está ejecutando, pero ello no debe afectar a la competitividad. De hecho, las nuevas regulaciones medioambientales nos ofrecen un marco de estabilidad para dar esos pasos firmes y la mejor forma de asegurarlos es crear nuevas oportunidades para la inversión y el emprendimiento.

La industria textil española está convencida de que este proyecto de transformación es un proyecto de país, que tendrá un efecto tractor importante para la economía española. Estimamos una inversión total de cerca de 14.000 millones de euros en los próximos 7 años para hacerlo realidad. Con ello, vamos a acelerar el proceso de relocalización de actividad industrial y de innovación hacia España, instalaciones punteras en el respeto al medio ambiente, que usarán energías renovables con un modelo circular de producción; vamos a ofrecer productos más innovadores gracias al uso de la última tecnología disponible; vamos a dar trazabilidad a nuestra producción gracias al uso de la inteligencia artificial.

Con perspectiva, este proyecto colectivo supondrá una revolución para nuestro sector, que multiplicará las actividades de valor añadido, y así lo hemos diseñado. Con estedespliegue podremos hacer una estimación correcta de los nuevos puestos de trabajo que se crearán, y de gran cualificación, en la industria. La propia naturaleza de los programas favorecerá la creación de alianzas con otras industrias para, por ejemplo el desarrollo de tinturas naturales, pegamentos degradables, productos de limpieza y electrodomésticos que permitan alcanzar objetivos de durabilidad y zero pollution o simbiosis industrial para utilización del residuo en otros sectores.

La magnitud del reto no solo no nos amilana, sino que nos ilusiona. Pero no podremos hacerlo solos. Necesitamos el concurso de los actores sociales, de las organizaciones empresariales y de consumidores, de los sindicatos y de las administraciones públicas. El programa NextGen de la Unión Europea y el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de España representan una oportunidad histórica que puede impulsar nuestro proyecto de transformación, para lo que continuamos conversando con el Gobierno y las comunidades autónomas.

El sector textil español ha decidido transformar los riesgos para su actividad en oportunidades para España gracias a un plan inversor que debe ayudar a la recuperación justa en nuestro país, esto es, implantando un modelo digitalizado y sostenible de producción y consumo de sus productos así como favoreciendo la cohesión territorial (con nueva actividad industrial en zonas de baja densidad territorial) y la igualdad, en un sector donde el 60% de sus empresas tienen a una mujer de titular.

El orgullo, entonces, no es solo mirar atrás. Es mirar al futuro y trabajar por situarse a la vanguardia de la industria textil a nivel mundial y, sobre todo, por crear más y mejores oportunidades para las personas.

Adriana Domínguez es Presidenta del Observatorio del Sector Textil, Moda y Calzado. Presidenta ejecutiva de Adolfo Domínguez