Francisco Cortés: “En España tenemos ingenieros excelentes”

El premio CincoDías a la empresa más innovadora ligada a la universidad se lo ha llevado Sensia, una compañía de monitorización inteligente de instalaciones industriales que nació en el Departamento de Física de la Universidad Carlos III y factura 2,5 millones de euros

Francisco Cortés, Fundador de Sensia.
Francisco Cortés, Fundador de Sensia.

Es un caso de éxito de la investigación que se produce dentro de la propia universidad. Así nació Sensia, en el Departamento de Física de la Universidad Carlos III, fruto de la investigación de Francisco Cortés (Madrid, 1983) en el grupo de infrarrojos. Su tecnología RedLook permite la monitorización inteligente de instalaciones industriales y por ella fue reconocida este jueves con el Premio CincoDías al proyecto más innovador ligado a la universidad. Este año han alcanzado una facturación de 2,5 millones de euros.

¿Cuál es el factor diferencial de Sensia?

Nuestra tecnología RedLook se basa en imagen infrarroja a la que aplicamos inteligencia artificial. Típicamente, los infrarrojos han requerido de supervisión para interpretar la imagen, que haya una persona que identifique los puntos calientes, una fuga de gas... El valor añadido que ofrecemos nosotros es la automatización de la detección, que no sea necesario que haya una persona observando la imagen; la cámara por sí sola permite la detección automática de fuego, de incursión de personas... Todo ello de forma simultánea, es decir, con una sola cámara detectamos muchas cosas y en tiempo real.

¿Es sencillo llegar a comercializar la investigación que generan?

Uno de los principales retos que tenemos las empresas de base tecnológica, y a la vez nuestra gran fortaleza, es canalizar la investigación que se lleva a cabo en los laboratorios de manera excelente y hacer que eso cristalice en productos que se transfieran a la sociedad. Esto requiere dar el paso en el momento correcto, que determina la madurez del mercado, así como el estado de desarrollo de la tecnología. Es necesario que ambas cuestiones converjan en un producto que sea competitivo.

¿Cómo han encontrado este equilibrio en Sensia?

Todo este proceso se puede explicar como un ejercicio de integración vertical. Hemos ido evolucionando hasta llegar a tal nivel de detalle que no tenemos dependencia tecnológica de ningún tercero. Nacimos prácticamente como una empresa de consultoría científica y tecnológica y, para llegar a lo que somos hoy, hemos tenido que pasar por un proceso de transformación tecnológica muy grande. Esto ha pasado por desarrollar tarjetas electrónicas, desarrollar software, algoritmos, redes neuronales... Hay un vastísimo conocimiento en todo este proceso de integración vertical para llevar a término un producto con un grado de madurez y con unas prestaciones tan exclusivas como lo que tenemos ahora.

¿Siempre tuvo claro que quería em­prender?

No ha sido la motivación emprendedora, sino una vocación científica y tecnológica, lo que me hizo crear Sensia. Estamos muy motivados con la tecnología que hacemos, nos motiva mucho ver que lo que inicialmente fueron ideas está aportando un beneficio a la sociedad. El emprendimiento, en nuestro caso, ha sido más un vehículo para llevar a término nuestros objetivos, que son penetrar en un mercado donde tenemos mucho que ofrecer. E iniciar un proceso de transferencia tecnológica desde la universidad a la industria y a la sociedad en general.

Parece que siempre que se habla de empresas tecnológicas se mira hacia Estados Unidos o Asia. ¿Cómo está la situación en España?

Desarrollar una empresa de alta tecnología en España tiene sus dificultades. Estas empresas tienen que tener un impacto internacional; por tanto, nuestros competidores son internacionales, se han desarrollado en entornos diferentes, EE UU, Israel, Asia... En general, polos tecnológicos que tienen muchos más medios de los que podemos tener aquí. La ventaja de España es que tenemos excelentes ingenieros, científicos, grupos de investigación... La dificultad está en el bajo grado de inversión, la escasa cultura de emprendimiento en empresas de base tecnológica. Me comparo con emprendedores equivalentes en territorios más avanzados y veo que ellos han tenido muchos más ceros de inversión.

¿Cómo cuida esta tecnología el medio ambiente?

Es una herramienta para la tendencia a tener emisiones cero, sobre todo para todas aquellas empresas que eventualmente pueden emitir gases a la atmósfera de manera incontrolada. Gracias a nuestras soluciones, estas compañías pueden detectarlas y arreglarlas. Donde más se pone el foco ahora mismo es en el gas natural, es fundamental que las compañías que lo gestionan puedan monitorizar sus emisiones para no tener fugas. Gracias a nuestra tecnología lo pueden hacer de manera desatendida.

Prácticamente un 50% de los empleados son mujeres. No es habitual en el ámbito tecnológico.

Sí, no se me ocurren adjetivos para describir lo buena que ha sido nuestra experiencia. A pesar de ser una empresa con mucha base tecnológica, en los procesos de reclutamiento siempre hemos tenido mucha presencia femenina. No ha sido de manera buscada, ha surgido de manera muy natural, pero es una cultura que nos gustaría seguir manteniendo. En muchas ocasiones, incluso, hemos tenido una mayor presencia de mujeres que de hombres, también en puestos muy técnicos.

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