Alemania impone el confinamiento a los no inmunizados y anuncia la vacunación obligatoria

Los no vacunados no podrán reunirse con personas fuera de su núcleo familiar

La canciller alemana, Angela Merkel, y el futuro canciller, Olaf Scholz.
La canciller alemana, Angela Merkel, y el futuro canciller, Olaf Scholz. AFP

Alemania ampliará las restricciones a escala nacional a los no inmunizados e implantará la vacunación obligatoria previsiblemente a partir del próximo febrero, según anunció este jueves la canciller saliente Angela Merkel, tras su reunión con su previsible sucesor, Olaf Scholz, y los líderes regionales.

Entre las medidas adoptadas, según recoge Efe, se incluye el cierre del ocio nocturno a partir de ciertos niveles de incidencia de contagios, así como restricciones a eventos públicos y a los contactos, especialmente entre los ciudadanos no vacunados, que no podrán reunirse con personas fuera de su núcleo familiar.

El porcentaje de no vacunados en la primera economía europea, según los últimos datos oficiales, no llega al 70%. Scholz, a través de una iniciativa parlamentaria, pretende imponer la oligatoriedad de la vacuna en febrero o mazo. Hasta entonces, el grupo de no vacunados, casi el 32% de la población, tendrá restringido los movimientos y accesos. Entre otros detalles, no podrán ir a la hostelería, restaurantes, teatros, actos deportivos o museos. Únicamente podrán acudir a farmacias y supermercados para comprar artículos de primera necesidad. Los contactos sociales entre ellos se reducen a dos personas como máximo, una medida que ya se aplica en Berlín y en otros estados federados.

Las medidas se complementan con nuevas restricciones y aforos para la mayoría de establecimientos. "Estamos en una situación de crisis que requiere solidaridad nacional", subrayó Scholz. La situación epidemiológica es muy seria. Tenemos que romper esta cuarta ola y hasta ahora no le hemos conseguido", declaró Merkel. Diferentes responsables políticos de los estados federados advirtieron de que este invierno será uno de los más duros desde la II Guerra Mundial.

Las autoridades sanitarias del país notificaron este miércoles 446 fallecidos por COVID-19, un dato diario que no se registraba desde el 20 de febrero y que deriva de la tendencia al alza de los contagios de coronavirus en estas últimas semanas.

El Instituto Robert Koch (RKI), que supervisa la evolución de la pandemia en Alemania, tiene confirmados hasta la fecha 101.790 fallecidos por la enfermedad, de la que se han confirmado un total de 5.903.999 casos. El dato de positivos ha aumentado en 67.186 con respecto al balance del martes y la tasa de incidencia a siete días ronda los 443 casos por 100.000 habitantes, un ligero descenso por segundo día consecutivo.

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