Cinco temas de inversión

"¿Quién paga la factura?”, "Plan Marshall Verde", "Poder de imposición de precios", "Dividendos" y "Fusiones y adquisiciones"

This photo shows the China Evergrande Centre in Hong Kong on September 15, 2021. (Photo by Peter PARKS  AFP)
This photo shows the China Evergrande Centre in Hong Kong on September 15, 2021. (Photo by Peter PARKS / AFP) AFP

Las variantes Covid siguen preocupando y los indicadores adelantados están empezando a marcar desaceleración. En Asia pueden ejercer mayor presión en las cadenas de suministro mundiales y afectar al impulso del crecimiento. Pero creemos que las economías desarrolladas se van a mostrar resistentes. En la Euro Zona hemos revisado al alza la previsión de crecimiento del PIB este año a 5% desde 4,3% y mantenemos sin cambios la previsión para 2022 en 4,5%. En EEUU, aunque hemos recortado el pronóstico de crecimiento del PIB para 2021 a 6,1% lo hemos aumentado para 2022 a 3,9%. Sin embargo hemos rebajado la previsión de crecimiento del PIB en Japón, a 2,1% desde 2,5%.

Cinco temas de inversión

En el entorno actual seguimos considerando cinco temas de inversión: “¿Quién paga la factura?”, "Plan Marshall Verde""Empresas con poder de imposición de precios", “Dividendos sostenibles” y “Resurgimiento de las fusiones y adquisiciones" .como muestra la Oferta Pública de Adquisición de Wizz Air sobre EasyJet , en la renqueante industria de aerolíneas-. De manera que determinadas estrategias hedge funds orientadas a eventos empresariales pueden ofrecer una vía de aprovechar las inevitables ineficiencias de precios en tales operaciones.

Además vemos oportunidades en deuda subordinada del sector financiero y híbrida empresarial así como de empresas cuya calificación crediticia puede mejorar a grado de inversión. En cualquier caso, en mundo de baja rentabilidad de la renta fija, seguimos creyendo en las virtudes de los activos privados y reales.

"¿Quién paga la factura?”, "Plan Marshall Verde", "Poder de imposición de precios", "Dividendos" y "Fusiones y adquisiciones"

El tema de inversión “¿Quién paga la factura?” sigue válido, pues la deuda global es de 20 a 30% mayor tras la pandemia. Así que lo harán mejor aquellos países donde quien paga la factura no es el sector empresarial.

Además, seguimos comprometidos con el tema "Plan Marshall Verde". Los gobiernos que representan el 70% de las emisiones globales de CO2, se han comprometido con objetivos de cero emisiones netas y grandes gastos para revitalizar las frágiles economías socavadas por la pandemia, gran parte de los cuales se destinará a infraestructuras. Muchos ofrecerán incentivos fiscales a inversores privados en nuevas tecnologías para producción de energía renovable y nuevas formas de capturar emisiones.

A ello se añade que los persistentes cuellos de botella en las cadenas de suministro hacen más relevante el interés en el tema "empresas de balances sólidos con poder de imposición de precios" en mercados desarrollados. Un tema de inversión adicional, a medida que aumentan los beneficios y se levantan restricciones de pago a accionistas pueden ser empresas con dividendos sostenibles, que esperamos asuman mayor importancia, especialmente en Europa.

Además, todavía está en la agenda el “resurgimiento de fusiones y adquisiciones", como muestra la Oferta Pública de Adquisición de Wizz Air sobre EasyJet en la renqueante industria de aerolíneas. Esperamos que la actividad defensiva de fusiones y adquisiciones prosiga y se amplíe a áreas como la banca europea. De manera que determinadas estrategias hedge funds orientadas a eventos empresariales pueden ofrecer una vía para aprovechar las inevitables ineficiencias de precios en tales operaciones.

Condiciones favorables para fondos de capital privado

En cualquier caso, en mundo de baja rentabilidad de la renta fija, seguimos creyendo en las virtudes de los activos privados y reales.

Como ha demostrado la pandemia, las profundas caídas del mercado generan condiciones favorables para fondos de capital privado. De hecho, nuestras expectativas de rentabilidad en capital riesgo y capital privado son las mayores de 50 clases de activos para la próxima década, alrededor de 10% anual. En ese periodo esperamos que las acciones de mercados desarrollados ofrezcan aproximadamente un tercio menos que su promedio los últimos 40 años e incluir activos privados puede ayudar a compensar, habiendo una rica gama de oportunidades.

Hay que tener en cuenta que las empresas no cotizadas representan actualmente mayor parte del universo de inversión, en una amplia variedad de etapas de desarrollo. Sectores tradicionales en todos los ámbitos están siendo modificados por la tecnología, cuya innovación a menudo comienza en nuevas empresas a las que solo pueden acceder los inversores a través del capital privado y capital riesgo. Muchas de las más innovadoras son empresas pequeñas y de propiedad privada, objetivos del capital de riesgo y privado. Las que llegan a cotizar lo hacen más tarde, habiendo creado mucho más valor. De hecho, la exposición a capital privado, puede ser buen sustituto de la renta variable para incrementar la rentabilidad a largo plazo.

Seguimos favoreciendo renta variable de mercados desarrollados

Septiembre es tradicionalmente mes delicado para la renta variable y las valoraciones, hasta ahora respaldadas por la baja rentabilidad de la deuda y mejoras de beneficios empresariales, son altas según estándares históricos. De hecho, los resultados empresariales, tras una temporada excepcionalmente fuerte el segundo trimestre, deben comenzar a normalizarse, aunque mantenerse saludables los próximos trimestres. De hecho, la recuperación cíclica de beneficios no ha terminado, especialmente en Europa y las perspectivas a corto plazo son buenas para el sector financiero europeo. Su sector industrial, a pesar de los problemas que enfrenta, también parece atractivo. Además, la renuncia del primer ministro, Yoshihide Suga, en medio de una caída en picado de su popularidad por la gestión de la pandemia y después de seguir adelante con los impopulares Juegos Olímpicos, puede despejar el camino para nuevo gasto fiscal y estamos positivos en renta variable japonesa.

Aunque la tendencia a aumento de beneficios en mercados emergentes sigue sólida, en esta fase seguimos favoreciendo renta variable de mercados desarrollados. Las acciones de mercados emergentes muestran las menores valoraciones relativas en décadas, pues el sentimiento de los inversores se ha deteriorado respecto a países como Brasil como en China. En China el crédito sigue mostrando inestabilidad, como muestra la revisión a la baja de la calificación crediticia de Evergrande y que bancos y aseguradoras hayan aumentado provisiones para insolvencias en préstamos a empresas. Aunque la inflación al consumo se mantiene bajo control (no tanto en otros mercados emergentes, como Brasil), los precios de fabricación han llegado a aumentar al mayor ritmo en 13 años. A ello se añade la combinación de Covid y ajuste regulatorio afecta la actividad y hemos revisado a la baja la previsión de crecimiento de su PIB este año a 8,1% desde 9%. En cualquier caso, ante la rapidez del deterioro, es razonable esperar medidas de flexibilización.

Oportunidades en deuda empresarial

Dadas las rentabilidades reales negativas a vencimiento, infra ponderamos bonos del gobierno de EEUU y Europa. El ritmo de reducción de compras de activos de la Reserva Federal puede ser muy gradual y parece poco probable que aumente tipos de interés antes de 2023.

Aunque en deuda empresarial los diferenciales de rentabilidad vencimiento respecto a deuda del Estado han seguido reduciéndose, vemos oportunidades en deuda subordinada del sector financiero y híbrida empresarial (capital y deuda). Además, es posible aprovechar movimientos de diferenciales de crédito para agregar sensibilidad a variaciones de tipos de interés tácticamente. También nos sigue gustando la deuda de alta rentabilidad de “estrellas en ascenso”, es decir, empresas cuya calificación crediticia puede mejorar a grado de inversión.

Sin embargo, en muchos mercados emergentes las rentabilidades reales de la deuda soberana, a pesar del endurecimiento monetario para combatir la inflación, siguen poco atractivas. El dólar puede continuar a la baja los próximos meses, con posibilidad de que las monedas cíclicas se recuperen, pero el debilitamiento puede ser menos profundo de lo esperado a principios de año.

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