Los inversores en Peloton redescubren la gravedad

El mayor problema de la compañía quizá sea que se haya acabado el empujón recibido por la pandemia

Los inversores en Peloton redescubren la gravedad

Peloton Interactive está a punto de romper a sudar. El crecimiento desbocado de la empresa mostró algunas debilidades en su informe financiero correspondiente al segundo trimestre. Con la gente cansada de entrenar en el sótano y los reguladores investigando las lesiones asociadas a los equipos de Peloton, los inversores de la empresa de ejercicios online, valorada en aproximadamente 30.000 millones de dólares, podrían estar redescubriendo el significado de la gravedad.

Los ingresos de la empresa que dirige John Foley crecieron más del 50% sobre el mismo trimestre del año anterior, hasta los 937 millones de dólares. Pero cayeron más de un 25% comparados con el trimestre anterior. Al día siguiente, la empresa dijo que el Departamento de Justicia y el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos habían solicitado información relacionada con las lesiones en sus máquinas. Las acciones llegaron a caer un 9% el viernes.

Nada de esto son buenas noticias para Peloton. Pero el mayor problema quizá sea que se haya acabado el empujón recibido por la pandemia. Covid-19 aceleró la demanda de sus bicicletas, cintas de correr y clases por internet, terminando de convencer a quienes estuvieran pensando en comprar una costosa bicicleta estática para su casa. En el primer semestre, los ingresos han superado el doble hasta más de 4.000 millones de dólares. Esta demanda inicial, por no hablar de la competencia de otras formas de ponerse en forma, ahora podría ser difícil de mantener.

Mientras tanto, rebajar el precio de su bicicleta original en más de un 20%, apunta a un intento de aumentar la demanda. Peloton cotiza a un múltiplo de valor de empresa sobre ventas de unas 8 veces, frente a menos de 1 vez en el caso del vendedor de equipos de ejercicio Nautilus. Por otro lado, el operador de gimnasios Planet Fitness ostenta un múltiplo de 17 veces.

Peloton se encuentra en algún lugar situado entre esos dos múltiplos. No es un negocio sin lustre, pero ya no podrá mantener la velocidad de crucero si no se esfuerza. Los ciclistas del mundo real saben que después de cada bajada toca subir otra cuesta.