Lyxor, el efecto palanca de los bonos verdes

La utilización de ETF tiene un impacto directo en el medio ambiente y la economía

Lyxor, el efecto palanca de los bonos verdes

Los bonos verdes, las inversiones de renta fija, tienen un papel importante en la transición climática y también en la recuperación económica. Todavía representan una pequeña parte del mercado de deuda, pero cada vez crecen con mayor rapidez.

En diciembre de 2020, el mercado de bonos verdes superó el umbral psicológico de 1 billón de dólares de emisión acumulada desde 2007, cuando se creó el mercado. En 2020, año marcado por la crisis pandémica y por los confinamientos, se llego a la cifra récord anual de 290.000 millones de dólares, lo que supuso un crecimiento del 12%, según la Iniciativa de Bonos Climáticos (CBI) , una organización sin ánimo de lucro cuyo objetivo es movilizar el mercado de deuda para las soluciones al cambio climático. El ritmo no se ha detenido en 2021 y hasta mediados de mayo la emisión acumulada llegó a 1,2 billones de dólares.

El ETF de bonos verdes de Lyxor, ETF Lyxor Green Bond, refleja el poder que tienen este tipo de activos en el camino de la transición. Es importante recordar que la mayoría de los bonos se rigen por el principio del uso de los ingresos. Esto significa que los fondos recaudados se destinan a financiar proyectos verdes específicos. Este principio hace que los ETF de bonos verdes sean una gran opción para actuar directamente sobre el clima de una manera sencilla, con la garantía de que su dinero se destina a proyectos con un impacto positivo en el medio ambiente.

El ETF de deuda verde de Lyxor está alineado con los ODS de Naciones Unidas

En 2020, los tres principales sectores que recibieron ingresos del ETF Lyxor Green Bond, que tiene unos activos bajo gestión de 550 millones, fueron el de energía (45% del total), la construcción o rehabilitación de edificios terciarios o residenciales con certificación de bajo consumo energético y sostenibles (24%) y el transporte limpio (sistemas de transporte ferroviario de mercancías o pasajeros, vehículos eléctricos o de combustibles alternativos e infraestructuras para bicicletas), con el 19%.

El impacto del ETF de Lyxor se puede ilustrar de una forma más práctica: con los fondos gestionados de los inversores se evitaron 438.000 toneladas de emisiones equivalentes de CO2, lo que supone a su vez retirar casi 95.000 vehículos de la carretera durante un año; se financió suficiente energía renovable para abastecer a casi 28.000 hogares, y se trató agua como para llenar 16 piscinas olímpicas.

A través de este producto, los inversores apoyaron 7 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU que pretenden erradicar la pobreza, luchar contra la desigualdad y hacer frente al cambio climático en 2030. Las tres mayores posiciones a los ODS en la cartera de Lyxor son energía limpia y accesible (41,5%), cambio climático (24,7%) y ciudades y comunidades sostenibles (21,8%).

Emisores

Los Gobiernos de Alemania, Egipto, Hungría y Suecia emitieron por primera vez bonos verdes en 2020. El 48% del total procedió de Europa, y fueron EE UU, Alemania y Francia los que colocaron la mayor oferta de deuda.

El 77% de los participantes en una encuesta de Reino Unido consideraron el cambio climático como un riesgo importante y, sin embargo, solo el 15% dijo que invertía en ese sentido.

Normas
Entra en El País para participar