El motor reclama 340.000 puntos de recarga para coches eléctricos en 2030

Anfac y Faconauto plantean una inversión público-privada de 5.500 millones para llegar a la meta en siete años

José López-Tafall, director general de Anfac, y Marta Blázquez, vicepresidenta ejecutiva de Faconauto.
José López-Tafall, director general de Anfac, y Marta Blázquez, vicepresidenta ejecutiva de Faconauto.

La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) y la patronal de los concesionarios (Faconauto) han presentado este miércoles un mapa con el despliegue actual de puntos de recarga de acceso público para vehículos electrificados (eléctricos e híbridos), algo que hasta ahora no se había conseguido por parte de las Administraciones públicas.

El mapa se ha presentado al público solo una semana después de que el Gobierno aprobara su plan Perte de vehículos eléctricos, por el que prevé movilizar una inversión de hasta 24.000 millones de euros (entre la participación pública y la privada).

Las patronales han reclamado al Gobierno impulsar el mercado de los vehículos eléctricos e híbridos para alcanzar un parque de tres millones de turismos de este tipo, cumpliendo así con las exigencias del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) para 2030. Para conseguirlo, a su juicio, es imprescindible tener instalados, como mínimo, 340.000 puntos de recarga de acceso en ese mismo año. Actualmente, España cuenta con 11.517 puntos de recarga de acceso público.

Ambas han remarcado una hoja de ruta con objetivos parciales para alcanzar una red mínima de puntos en los próximos años. Plantean que para 2023 se hayan implantado 70.000 puntos de recarga de acceso público; que se llegue a 120.000 puntos en 2025, y a 340.000 puntos en 2030. El director general de Anfac, José López-Tafall, y la vicepresidenta de Faconauto, Marta Blázquez, han calculado que para la instalación de la red se va a necesitar una inversión de 5.500 millones de euros hasta 2030, alcanzando los 13.500 millones para 2040.

Anfac y Faconauto han desarrollado una metodología que permite planificar y monitorizar, cada año, el desarrollo de infraestructura de recarga de acceso público necesaria a diferentes niveles de la geografía española según la intensidad media de transporte. Para establecer los nuevos puntos y su distribución se parte de una previsión de parques de vehículos electrificados en cada provincia hasta 2030, la cuota de población y del PIB.

A partir de estos datos se aplica una distribución cualitativa por provincia teniendo en cuenta tres aspectos: la existencia de un punto de carga de más de 50 kW por cada 100 vehículos eléctricos puros; un punto de recarga de más de 150 kW por cada 1.000 vehículos puros, y otro más de 250 kW por cada 1.000 vehículos eléctricos puros.

El análisis se complementa además con un estudio de la necesidad de infraestructura de alta potencia, por encima de los 250 kW, en los principales corredores de la Red de Carreteras del Estado. Se ha tenido en cuenta el tráfico diario por tramo de vía y provincia, una distribución de un punto por cada 100 km de vía, la cuota de vehículos eléctricos puros sobre el parque de vehículos en cada provincia y el tiempo de espera para recargar.

Se trata de acelerar la electrificación en España, el segundo país a la cola en evolución del mercado electrificado con 245 puntos por millón de habitantes. La media europea se encuentra en 573 puntos.

Entre las medidas propuestas por el sector destacan que los puntos sean reconocidos de interés público, que haya ayudas, que se pongan en autopistas y autovías, que haya transparencia de costes y de la capacidad de consumo de la red de distribución, recarga inteligente en los edificios, interoperabilidad para el pago, un registro de todos y un mantenimiento adecuado.

Esto permitiría que el parque de turismos electrificados, que en 2020 fue de 86.621 unidades, se multiplicará por treinta y cinco en 2030 y ascendiera a las más de tres millones de unidades que plantea el Gobierno. Con ello la cuota de estos vehículos pasaría del 4,85 % de 2020 al 40 % en 2030.

Los deberes

Al respecto, Blázquez ha dicho que la industria está haciendo "los deberes", ya que en 2010 solo había a la venta 10 modelos de eléctricos y 2 híbridos enchufables (PHEV), que en 2020 han pasado, respectivamente, a 76 y 77. Asimismo, ha asegurado que de los 77 eléctricos y 84 PHEV que se matricularon en 2010 se ha saltado a 17.295 y 23.301 unidades, respectivamente, en 2020.

Otro dato que ha resaltado es que mientras que en 2010 en España solo se producía un modelo eléctrico (se fabricaron 69 unidades), en 2020 la cifra fue de 6, a los que hay que sumar otros 5 modelos PHEV, que tuvieron una producción conjunta de 139.957 unidades.

Según López-Tafall, los objetivos que plantean son muy ambiciosos, pero son necesarios para cumplir con las estrategias de la Unión Europea (que las emisiones de CO2 de los turismos en 2025 sean un 15% inferiores a las de 2021 y un 37,5 % más bajas en 2030 respecto a 2021).

Además, Bruselas sorprendió la semana pasada con su plan Fit for 55, que propone para 2035 el fin de la venta de coches de combustión. En España, la Ley de Cambio Climático y Transición Energética incluye entre sus objetivos acabar con la venta de coches de gasolina y diésel en 2040 [no destinados a usos comerciales], recortar emisiones y alcanzar la neutralidad climática del país en 2050.

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