Con el 90,8% de los votos

La Junta de Indra ratifica la elección de Murtra como presidente no ejecutivo

Los accionistas aprueban la nueva estructura de la compañía, que incluye a Ignacio Mataix y Cristina Ruiz como consejeros delegados

Marc Murtra, nuevo presidente no ejecutivo de Indra.
Marc Murtra, nuevo presidente no ejecutivo de Indra.

La Junta de Accionistas de Indra, celebrada hoy y a la que acudió el 71,4% del capital, ha ratificado por una amplía mayoría la nueva estructura de gobierno de la compañía, en la que los roles de presidente y de consejeros delegados se separan, y que ha resultado en el nombramiento de Marc Murtra como presidente no ejecutivo y de Ignacio Mataix y Cristina Ruiz como consejeros delegados con carácter solidario.

Concretamente, se ha aprobado con un 90,8% de los votos a favor el nombramiento como consejero externo de Murtra, que es presidente no ejecutivo de Indra, en sustitución de Fernando Abril-Martorell, que sí tenía funciones ejecutivas y que fue respaldado como consejero con un porcentaje menor en su reelección en 2018, un 80,9% de los votos. La separación de la función de presidente de los cargos ejecutivos ha sido clave en el resultado.

Los accionistas aprobaron las cuentas anuales y el informe de gestión del consejo, así como el informe de sostenibilidad, y ratificaron todos los acuerdos propuestos. Entre ellos, la ratificación y reelección de Ana María de Pro, ex directora financiera de Amadeus, como consejera independiente, así como la reelección como consejeros independientes de Enrique de Leyva, que ocupa el mismo cargo en Almirall y dirige Magnum Capital, e Ignacio Martín, consejero independiente de Acerinox y Repsol.

La aprobación se produce después de que el Consejo de Administración eligiera por unanimidad al ingeniero industrial Murtra, patrono de la Fundación La Caixa, como presidente no ejecutivo de la compañía y delegara las funciones ejecutivas en otros dos consejeros. Un movimiento que llegaba tras forzar el Gobierno de Pedro Sánchez el relevo de Fernando Abril-Martorell como presidente ejecutivo de Indra. El grupo tecnológico español está participado en un 18,7% por el Estado, su mayor accionista, a través de la SEPI.

Murtra ha destacado en su intervención que “hay muchas razones para mirar al futuro con confianza e ilusión”. En su opinión, Indra dispone de un “sólido” posicionamiento estratégico, comercial y de negocio y de un equipo de profesionales “extraordinario”. “Queremos ser protagonistas de una industria global de alto dinamismo y potencial que puede generar mucho valor para España en un momento de recuperación en el que las ayudas europeas van a impulsar proyectos e inversiones en muchas de nuestras áreas de fortaleza y expertise tecnológica”, ha señalado.

El directivo ha añadido que su objetivo como presidente es contribuir desde su trayectoria "a potenciar las fortalezas de Indra" y apoyar a los responsables ejecutivos desde el liderazgo del consejo y a través de las funciones que le han sido encomendadas.

Murtra ha agradecido a Abril-Martorell su etapa como presidente, valorando su gestión y la transformación llevada a cabo en la sociedad desde que asumió su cargo en 2015. “Esta transformación nos permite ahora abrir un nuevo tiempo desde bases sólidas y nos debe impulsar a aprovechar las nuevas oportunidades para todos los que formamos parte de Indra”.

Mataix y Ruiz, que son los responsables del área de Defensa y Transporte y de Minsait, la filial de soluciones digitales, respectivamente, han repasado las tendencias y estrategias de las dos divisiones y han defendido que los negocios de Indra entran en esta nueva etapa post Covid con "unas bases sólidas” para continuar y profundizar en su estrategia de crecimiento y rentabilidad.

Tanto para el presidente como los dos consejeros delegados, el primer reto de Indra es cumplir con los objetivos para 2021 anunciados a los inversores. En concreto, Indra espera superar los 3.200 millones de euros de ingresos en moneda constante, obtener un ebit superior a los 200 millones, y lograr un flujo de efectivo libre en 2021 de más de 120 millones de euros, antes de la salida de efectivo por los planes de transformación de la plantilla.

Los tres directivos han defendido que la compañía supo reaccionar “adecuadamente” en 2020 para mitigar los efectos de la crisis sanitaria por la pandemia, y cumplió con las metas comprometidas con los inversores y accionistas en julio de ese año. Así han destacado cómo la compañía consiguió que su cartera alcanzase un nivel histórico, creciendo un 15,9% hasta los 5.229 millones de euros, mientras que la contratación neta se elevó un 8,4%, ascendiendo a 3.850 millones.

En ese ejercicio, Indra logró que su flujo de caja libre se situase en 83 millones de euros (o 121 millones de euros excluyendo la salida de caja de 38 millones por el plan Covid de transformación de la plantilla), un dato que contrasta positivamente con los 8 millones de euros del ejercicio de 2019. Además, la deuda neta se redujo hasta 481 millones en 2020, frente a los 552 millones de 2019, situándose en su nivel más bajo desde 2010.

Durante 2020, la compañía hizo un plan de ajustes en la plantilla. Pacto con los sindicatos tras el verano la salida de 580 empleados de su filial de TI (con 220 prejubilaciones) y un plan de prejubilaciones y bajas voluntarias en Indra Sistemas que afectaría a un máximo de 220 empleados.

Mataix ha resaltado en su intervención las “excelentes perspectivas” del negocio de transporte y defensa. Ha señalado que la ambición es “recuperar lo antes posible nuestra senda de crecimiento rentable, y liderar desde la innovación tecnológica los sectores del ámbito del transporte, aeroespacial y de defensa en los que somos una referencia industrial y tecnológica”.

El ejecutivo ha subrayado la reorientación estratégica del área de defensa hacia los grandes programas, donde remarca el rol estratégico que Indra está adquiriendo en el FCAS (futuro avión de combate europeo) y la participación destacada en los programas europeos de desarrollo industrial de la defensa, "que aseguran su presencia en los desarrollos tecnológicos que marcarán las próximas décadas en la defensa europea".

El directivo también ha destacado el proyecto conjunto de Indra con Enaire para crear una red de 200 pequeños satélites para apoyar al control aéreo. Ambas entidades han creado la sociedad conjunta Startical con el objetivo de desplegar la constelación de satélites entre 2024 y 2027.

Mataix ha señalado que su división se va a centrar en desarrollar tecnologías de futuro para garantizar la competitividad de Indra en un mercado global, apoyándose en la posición conseguida en los grandes programas contratados. Igualmente, buscarán la diferenciación tecnológica, priorizando el portfolio de productos y soluciones; mantendrá el foco en la mejora de la ejecución de los proyectos, y se enfocarán en las geografías clave para el negocio.

Ruiz, por su parte, ha reiterado el impacto del Covid en el negocio de la compañía en 2020, pero ha destacado que “gracias a la profunda transformación de los últimos años, Minsait está preparada para continuar con la evolución de su oferta hacia las actividades digitales y de alto valor”. La directiva confía en crecer con rentabilidad, generar empleo de calidad y aprovechar las oportunidades que generan los planes de recuperación y resiliencia, “en los que esperamos tener un protagonismo destacado”.

La consejera delegada ha señalado que la recuperación de la economía y la aceleración de las necesidades tecnológicas de los clientes ofrecen a su unidad oportunidades de negocio. “Minsait cuenta con las mejores capacidades digitales y un modelo sólido que, sin duda, nos permitirán continuar con nuestra senda de crecimiento y de mejora de la rentabilidad”.

Ruiz ha resaltado que planean apostar por las geografías de mayor valor, priorizando el esfuerzo comercial en los denominados vectores de aceleración, como la ciberseguridad, la digitalización del mundo físico, el cloud y la analítica de datos y los medios de pago. También quieren continuar evolucionando el modelo operativo, para mejorar la productividad, trabajando en un nuevo modelo de entrega y producción “que extraiga el máximo partido del potencial de transversalización del uso de los recursos y estandarización de la oferta”, y seguir identificando las oportunidades de crecimiento inorgánico para completar las capacidades digitales o de optimización del portafolio de negocios y geografía de Minsait.

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