Presidente ejecutivo de Tendam

Jaume Miquel (Tendam): “Apostamos por la tienda: no queremos dejar la calle en manos de Amazon”

La compañía dueña de Cortefiel o Women’secret vendió un 35% menos en 2020 por la pandemia y perdió 110 millones

Descarta la vuelta a los niveles de 2019 hasta 2022

Impulsará su apuesta digital por las terceras marcas y quiere llegar en un año a 200

Jaume Miquel, presidente ejecutivo de Tendam
Jaume Miquel, presidente ejecutivo de Tendam

Tendam, el grupo textil dueño de Cortefiel, Springfield y Women’secret, entre otras marcas, cerró el ejercicio 2020 con unas ventas de 777,6 millones de euros, con una caída del 34,5% respecto al año anterior tras sufrir de manera directa los cierres y las restricciones provocadas por el Covid-19. Además, finalizó el ejercicio con una pérdida de 109,5 millones. Sin embargo, su presidente, Jaume Miquel, valora el ejercicio a CincoDías y dice estar satisfecho. Primero, porque el grupo salvó el año con su mayor nivel de liquidez, prioridad en la gestión de la crisis. Segundo, porque el online respondió: creció un 60%, hasta 121,6 millones, casi el 16% del total. Y tercero, porque ha provocado una catarsis en la visión de futuro de la compañía.

¿Cómo ha cambiado la pandemia la visión que tenían de la empresa hace poco más de un año?

Es una transformación que surge de varias reflexiones. Tuvimos la determinación de pensar que el mundo de 2019 no volvería. Que el Covid-19, el confinamiento de dos meses, relacionarnos con el exterior a través del medio digital, produciría una disrupción radical que se quedaría. Por un lado, para las empresas, que tienen que adaptar su modelo, y también para el consumo, con una demanda de mayor sostenibilidad. Entendemos que nuestra propuesta encaja con esto.
Estamos en un segmento de calidad, no de low ni fast fashion, acorde con una preocupación por el consumo responsable, sostenible y digital. Tenemos unos activos potentes: 140 millones de clientes que generan tráfico en nuestras webs, 220 millones en nuestras tiendas físicas y 27 millones de socios. Estos son 400 millones de personas. En un mundo donde se va a contraer el mercado, nosotros tenemos acceso al cliente.

¿Cuánto se seguirá contrayendo el sector?

El mercado textil seguramente no recuperará el tamaño que tenía en 2019 hasta 2023. Aun con un mercado contraído, se va a liberar cuota que podrá darnos crecimiento, pero será difícil de captar con las marcas existentes. Por eso tenemos que hacer un esfuerzo de pensamiento de adquisición de marcas, que sean de nicho, para perfiles muy concretos. Lo hemos hecho con Hoss Intropia o Slow Love. Y también con un ecosistema abierto a terceras marcas. Arrancamos el marketplace en otoño con 20, llegaremos a unas 60 el próximo y queremos llegar a 200 el año que viene. Todo contando con la tienda física, que tiene que convertirse en un hub logístico que integre todo además de un punto de venta.

¿De dónde va a llegar esa cuota liberada?

Se van a cerrar puntos de venta y especialmente en el canal multimarca especializado. Habrá movimientos, y lo interesante será ver cómo se van a captar. Las compañías tenemos responsabilidad de hacer modelos de crecimiento con independencia de las volatilidades de los mercados. De ser sostenibles en el tiempo más allá de la coyuntura.

Inditex vendió un 28% menos en 2020; Mango, un 22%, y ustedes, un 35%. ¿Por qué han sufrido más?

Yo estoy satisfecho con el desempeño que hemos tenido. Hemos forzado una caída de ventas del 56% en las franquicias porque quisimos protegerlas, y para eso nos aseguramos de que no tuviesen exceso de stock. Las recetas que nos aplicamos a nosotros y a los proveedores se las recomendamos a ellos, que suponen el 15% de las ventas. Pero en 2021 eso nos beneficia, porque la red está intacta. También hay que considerar que España supone el 60% de nuestra venta. En China o EE UU, que se han recuperado mejor, no estamos. Pero lo que más nos importaba era la liquidez, y cerramos el año con 358,2 millones.

Abriremos tiendas en España, pero también cerraremos. El balance final no lo sabemos. Ahora están yendo mejor de lo previsto

Perdieron 109,5 millones. ¿Han aprovechado para llevar a cabo algún deterioro?

Una parte del resultado está relacionada con la caída de las ventas y otra con los efectos de la pandemia. Deterioros por inventarios o sobre tiendas, pero que ahora estamos revisando por el inicio que hemos tenido de 2021.

¿Cómo han arrancado el año?

Estamos muy contentos de lo que estamos empezando a ver. En marzo y abril tuvimos restricciones, Portugal, Hungría, Francia o Bélgica estaban cerrados. El primer mes de relativa normalidad fue mayo, y el comparable de ventas es positivo frente a 2019, y también el del ebitda. Este año estaremos entre un 15% y un 25% por debajo de las ventas de 2019. El canal digital sigue creciendo más de un 40%, con las nuevas marcas rindiendo por encima de lo esperado. ¿Esto implica dejar de apostar por la tienda física? No. No queremos dejar la calle en manos de Amazon. El comercio es un elemento de cohesión social y creemos que es vertebrador del territorio. Pero tenemos que hacer una transformación radical del punto de venta, y que no sea una isla sino un hub logístico.

¿Van a abrir tiendas en España?

Hicimos un ajuste importante en 2016 y 2017 y llegamos a la pandemia con una red saneada. En Rusia hemos cerrado las tiendas Springfield para centrarnos en el online. El futuro lo vemos con ajustes: se abrirán unas y se cerrarán otras. ¿Dónde se van a abrir? En España, en Portugal, en parte de Balcanes y México. ¿El balance con los cierres será positivo? En estos momentos no tengo visibilidad suficiente. Estamos por encima de las expectativas que teníamos en venta. Y el rol de la tienda en la venta digital está aumentando. Tenemos que observar con detalle los próximos meses para visualizar la red de tiendas.

Hace un año querían triplicar la venta online en un plazo de tres ejercicios y llegar al 30% de los ingresos. ¿Se pueden quedar obsoletos estos objetivos?

Creo que sí, pero somos cautelosos. Tenemos indicadores suficientes para pensar que el tamaño de venta de la compañía se va a recuperar a finales de 2022, que el ebitda de 2019 lo recuperaremos en la primera mitad de 2022 y que este año deberíamos estar en un 80%-95% de aquella cifra. En ello el online juega un papel, con las marcas existentes, las nuevas y el marketplace.

¿Es sostenible que las grandes cadenas estén ya en cifras de 2019 mientras los operadores pequeños reconocen estar en una situación “catastrófica”?

A nadie le gusta que a un competidor no le vaya bien. Pero estamos en un momento en que si una compañía, sea grande o pequeña, no hace transformaciones importantes, es difícil que se mantenga. El futuro de la moda va a ser más casual y menos formal, menos fiesta, el producto va a ser más sostenible y el cliente va a querer buscar cosas nuevas, porque de lo anterior ya tiene el armario lleno. Creo que los planes ICO fueron una ayuda importante para las pymes y que los fondos de recuperación dan a estas un peso crucial, lo cual me parece excelente.

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