El ejemplo de AT&T augura un retorno de las desinversiones

Shell con el gas natural, Bayer con Monsanto, y Volkswagen con Lamborghini pueden ser los siguientes

Logo de AT&T.
Logo de AT&T. reuters

La estrategia de fusiones de AT&T suele ser un ejemplo de lo que no se debe hacer. Pero su decisión de deshacerse del negocio de medios de Time Warner puede augurar un loable renacimiento de las desinversiones, que están pasadas de moda. El valor global de las disgregaciones de empresas fue de apenas 94.000 millones de dólares de media en 2019-20, frente a los 167.000 millones de 2014-18. Las ventas de negocios en EE UU cayeron a unos 200.000 millones, según PitchBook, desde 371.000 millones en 2015.

AT&T ilustra por qué puede cambiar. Al fusionar WarnerMedia con Discovery, le da más opciones en medio del auge del streaming. Así, el gigante del cable Comcast podría fusionar sus negocios de medios con un rival para aumentar su volumen. En otros sectores, el movimiento de la sostenibilidad está obligando a replantearse las cosas. Pensemos en la compra de BG por parte de Shell, por valor de 53.000 millones. Parece menos inteligente ahora que se cuestiona el papel del gas natural en la transición energética. Desprenderse de los activos de gas podría impulsar sus credenciales ecológicas.

Los inversores recompensan a los que abandonan la expansión por la especialización. Vivendi ha batido al índice Stoxx Global Media en 19 puntos desde que prometió desprenderse de la mayor parte de Universal Music (40.000 millones). Otro candidato sería Bayer, que cotiza con un descuento del 25% respecto a la suma de sus partes, según JP Morgan. Podría deshacer su desastrosa compra de Monsanto, por 63.000 millones, una vez terminen los problemas legales. Y Volkswagen podría vender una historia más limpia a los inversores si se desprende de Lamborghini. Ello permitiría al mercado centrarse en su futuro eléctrico.

La subida de las acciones ha permitido a los CEO y a sus consejos hacer caso omiso de los descuentos de los conglomerados y de las estructuras poco flexibles. Las revisiones estratégicas, aparentemente omnipresentes tras la pandemia deberían de ayudarles a reenfocarse, aunque no con la misma fuerza que una corrección. Pero como ha demostrado AT&T, nunca es tarde.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías