El coste emocional de la pandemia en los médicos

Un tercio ha pensado en abandonar la profesión

La mayoría reclama más formación en situaciones límite

Médicos Pandemia
Dos profesionales sanitarios se dan apoyo mutuamente. Getty Images

A la médica de familia Carmen Llanos la pandemia la sorprendió alternando guardias entre la uvi móvil del municipio de Villarrobledo y las urgencias del Hospital General Universitario de Albacete, en Castilla-La Mancha. “No estábamos preparados para esto”, recuerda con la voz pesarosa.

Dice que, tras el desconcierto inicial, no tardaron en aparecer las secuelas emocionales de enfrentarse en primera línea a una enfermedad desconocida y devastadora. “Me afectó mucho. Pasaba días sin dormir. Lloraba antes de la guardia; después, durante la guardia, experimentaba una sensación de terror, y pensaba: ‘¿Y ahora con qué me voy a encontrar? ¿Llevaré bien la mascarilla? ¿Y si hay que intubar y no tengo respirador? ¿Y si luego contagio a mi pareja?’. Y así, día tras día. Es muy duro. De hecho, me planteé dejar la medicina. Con eso te lo digo todo”.

Un 27% duerme menos de seis horas, el doble de profesionales que antes del virus

El suyo, sin embargo, no es un caso aislado: más de un tercio de los médicos ha contemplado la idea de colgar la bata a raíz de su experiencia durante la pandemia. Así lo corrobora el estudio Repercusiones del Covid-19 sobre la salud y el ejercicio de la profesión de los médicos de España, realizado por la Fundación Galatea, la Organización Médica Colegial (OMC), el Colegio de Médicos de Barcelona, Mutual Médica y las profesoras Núria Mas, de IESE Business School, y Judit Vall, del Institut d’Economia de Barcelona (IEB-UB).

El estudio, que contó con la participación de 4.515 médicos españoles, ofrece una fotografía detallada del problema: el 51% de los facultativos afirma sentirse “sobrepasado”, 6 de cada 10 sufren el síndrome de burnout o del trabajador quemado y un 29,4% admite consumir tranquilizantes o hipnóticos para tratar aflicciones psicológicas como el estrés, la ansiedad, el insomnio o la depresión.

Un 27% duerme menos de seis horas, el doble de profesionales que antes de la pandemia, y un 23% cree que ahora su salud es mala o regular. “Al final van pasando los meses y te ves tan afectada que tienes que pedir ayuda. Fue mi caso y el de otros compañeros”, comenta Carmen Llanos.

La cifra

25% de los sanitarios ha buscado ayuda psicológica o se plantea hacerlo. El 83% se ha sentido apoyado por sus compañeros, pero solo uno de cada tres ha percibido el respaldo de la gerencia.

Antoni Calvo, director de la Fundación Galatea, recuerda que al principio de la crisis esta organización puso en marcha un servicio de teleapoyo psicológico para los sanitarios y que, después de solo 15 días, tuvieron que poner uno a los propios especialistas que estaban dando el servicio “porque el sufrimiento con el que estaban lidiando era demasiado alto e impactante”.

Aunque el contexto actual no es comparable al de la primera ola, Calvo advierte de que la situación sigue siendo delicada: “Se calcula que entre un 52% y un 60% de los profesionales de la salud van a sufrir alguna señal de estrés postraumático a lo largo de estos primeros seis meses de 2021”.

Cuidar al que cuida

“Si el modelo sanitario de España ha aguantado el impacto de la pandemia”, manifiesta el presidente de la Organización Médica Colegial, Tomás Cobo, “ha sido gracias al esfuerzo de los profesionales, que han tenido que lidiar con la falta de recursos, las intensas horas de trabajo, los dilemas ético-deontológicos y el contacto directo con una patología que puede llevar a la muerte en poco tiempo”.

Y eso, asegura, produce un fuerte desgaste. “Tenemos que cuidar al que cuida”, sostiene. Pero no basta con mejorar las condiciones laborales, también “hay que preparar a los médicos desde las facultades de medicina para gestionar sus emociones ante situaciones de alto estrés como la que hemos vivido”. Un 88% de los encuestados en el estudio así lo reclama.

Un 23% considera que después de la crisis sanitaria su salud es mala o regular

Carmen Llanos coincide. “Nadie nos ha enseñado cómo dar una mala noticia, cómo afrontar un proceso doloroso con tu paciente. Tampoco cómo tienes que trabajar en una pandemia”. Antoni Calvo incide en la cuestión: “Ese es un fallo de base que las autoridades políticas y sanitarias tienen que mejorar”.

A pesar de ello, Llanos resalta la resiliencia de los médicos, y destaca cómo, tras la confusión de los primeros días, fueron encontrando apoyo entre sus propios compañeros para hacer frente a la situación sanitaria. “Esto nos ha unido más”, comenta.

Ella, por su parte, dice que ya no piensa renunciar. “Tuve una crisis y me lo planteé, pero ya no”. Aunque no niega que la idea de una nueva ola como la de marzo y abril de 2020 la aterroriza.

Impacto laboral

Bajas. Luis Morales, presidente de Mutual Médica, resalta que una cuarta parte de los médicos (25,5%) ha estado de baja por la pandemia.

Economía. Morales afirma que han tenido que destinar un fondo especial de cerca de 2 millones de euros para ayudar a los profesionales a paliar el sufrimiento económico de muchos de sus afiliados.

Actividad privada. “Muchos médicos tienen que complementar sus salarios con la actividad privada, y si no pueden trabajar no cobran”, apunta Antonio López, director general de Mutual Médica. “Las bajas entre nuestros afiliados se duplicaron hasta las 12.000 y las prestaciones aumentaron en casi 6 millones de euros”.

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