José Polo García: “Gravar con IVA la sanidad privada no es la mejor solución”

El nuevo presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria cree que la financiación del sistema sanitario público se debe hacer a través de los Presupuestos, otorgando recursos suficientes a las comunidades autónomas

José Polo García, Semergen
José Polo García, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen).

Este médico de familia cacereño, de 61 años, es desde septiembre pasado el nuevo presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen). Un cargo que asume en plena segunda ola del coronavirus, cuando la atención primaria, la puerta de entrada al sistema sanitario y dique de contención, vive con “tensión y estrés” por la falta de recursos económicos y humanos.

José Polo García, licenciado en Medicina y Cirugía por la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca, seguirá “peleando” para acabar con este déficit, elevar la capacidad de resolución de los profesionales en todo el territorio y potenciar la investigación.

¿Cómo vive la atención primaria la segunda ola del coronavirus?

En tensión y estrés continuo por la falta crónica de recursos humanos y de inversión que ha puesto al sistema en alerta estos años, provocando una gran sobrecarga.

¿No se han inyectado aún recursos tras lo sufrido en primavera y dadas sus reivindicaciones desde antes de esta crisis?

No, los recursos son escasos y durante años no se ha planificado. Sucede también que nuestros profesionales, muy bien formados, al no tener un incentivo claro y como el área tampoco es económicamente atractiva, han emigrado a otros sistemas de salud.

El Gobierno publicó hace poco un real decreto ley que permite la contratación excepcional de 10.000 profesionales extracomunitarios o sin especialidad, pero varias sociedades médicas, Semergen incluida, están en contra, ¿por qué?

Es improcedente porque puede generar, primero, una falta de atención de calidad, cosa que es muy peligrosa. Segundo, esos profesionales no están homologados, no tienen formación específica en atención primaria. Y tercero, poner a un R0 o a un pre-MIR, que lo recogía también el decreto, tampoco lo consideramos pertinente. La única solución es que a ese personal se le ponga tareas administrativas, de descarga de la gran carga burocrática que tenemos, es decir, de auxiliar administrativo. Pero, en vez de médicos, pueden contratar auxiliares.

Es improcedente contratar pre-MIR o extracomunitarios, no están formados y afecta a la calidad de la atención sanitaria

Cuando habla de cargas burocráticas, ¿a qué se refiere?

Parte de nuestro trabajo conlleva una carga de burocracia de cerca del 30%. Por ejemplo, la emisión de partes de incapacidad temporal; a cualquier paciente que se le decreta ahora aislamiento o confinamiento hay que hacerle muchas veces la baja. Todo eso supone una carga administrativa.

Otro de los problemas en marzo-abril era la falta de material de protección sanitario y de PCR, ¿cuentan hoy con más medios?

Sí, ahora se están haciendo PCR y tenemos bastante más material de protección, esperamos que no falte. El pico pandémico de marzo-abril nos pilló desnudos.

En total, ¿de cuánto es el déficit?

Se calcula entre el 8% y el 15% de necesidad de profesionales, entre 3.000 y 5.000 médicos de familia. Y la inversión en atención primaria no llega, en muchos casos, ni al 12% ni al 15%. Venimos pidiendo que aumente por lo menos al 20% dentro de nuestro gasto en sanidad. Esto ya se ha cronificado.

Una de las propuestas que se baraja en el borrador de los Presupuestos es gravar con IVA la sanidad privada para financiar el sistema, ¿qué opina?

Me hace una pregunta un tanto política, de gestión de recursos, un tema del que no soy especialista… Pero creo que todo lo que sea gravar con impuestos, en un país con una crisis tremenda, va a ser complicado. Dependemos del sector servicios y subir el IVA va a retraer todavía más el consumo y se va a recaudar menos. La financiación del sistema sanitario público debe ser a través de los Presupuestos y se debe dar suficientes recursos a las comunidades autónomas, a cargo de la gestión. La sanidad privada ha estado ayudando y a lo mejor no es la mejor forma de solucionarlo.

Los protocolos Covid han de ser claros y homogéneos, no por barrios ni por áreas. Somos una España de 17 servicios de salud

Tras lo ocurrido en Madrid, ¿qué protocolos se han de seguir para controlar los contagios?

Los protocolos cambian todos los días y no puede ser. Es cierto que no conocíamos bien la enfermedad, pero no se puede machacar porque genera confusión. Tienen que ser claros y homogéneos en todas las comunidades autónomas, no por barrios ni por áreas, pero somos una España de 17 servi­cios de salud. Como ya tenemos métodos diagnósticos (PCR) y de protección, se sabe qué hacer con el paciente. El problema es que somos bastante poco disciplinados. Hay que educar a los pacientes; la educación para la salud es una asignatura pendiente. El confinamiento ha demostrado que si no hay contacto, es complicado que se transmita el virus. Que los políticos no se metan en guerras políticas, de sanidad no saben.

¿Cuáles son los retos con la llegada de la gripe estacional?

Primero, el diagnóstico: saber si estamos ante gripe o Covid, para lo que usamos PCR. Y segundo, el aumento de patología estacional respiratoria también provoca complicaciones en los pacientes Covid, elevando la morbimortalidad. El enfermo de gripe se complica, muchas veces, con una neumonía o descompensación y debe ser trasladado también al hospital. Por lo que sube la sobrecarga no solo en atención primaria sino también en los hospitales, y podemos llegar al colapso.

¿Cuántos pacientes atienden en la actualidad?

Hay compañeros que ven 80 diarios [la media antes de la pandemia era de 40-50]. Es más o menos el mismo número que veíamos, pero la gestión es mucho más complicada entre el teletrabajo, las consultas telemáticas, por teléfono y los que están en la puerta de los centros. La gestión de todo esto genera, muchas veces, cierto nerviosismo.

Comienza la campaña de vacunación, ¿cuál será el protocolo?

Se pretende que el paciente vaya al centro de salud por un circuito. Cuantos más se vacunen, mejor.

En atención primaria, la lista de espera es de 2-4 días. A medio y largo plazo habrá que evaluar la factura del descontrol en los pacientes crónicos

¿Qué ha pasado con los pacientes no Covid? Hay quejas por mayores listas de espera...

Se intenta hacer lo humanamente posible. Tenga en cuenta que durante tres meses los hospitales han estado cerrados para determinado tipo de intervenciones y asistencias y esto ha generado un retraso mayor en las listas de espera. En atención primaria, son de 48-72 horas o 2-4 días, según los centros y zonas. La única forma de desatascar esto es aumentando los recursos de médicos y materiales. A medio y largo plazo habrá que evaluar la factura de este descontrol. Hay casos puntuales, pero no tenemos aún datos globales.

Es también miembro de los grupos de trabajo de hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular y hematología de Semergen. ¿Cómo está este colectivo?

En plena pandemia, en pleno confinamiento, nos extrañó que hubiera una disminución enorme de asistencia de pacientes por síndromes coronarios. Creemos que esos enfermos no acudieron por la misma situación. Habrá que valorar a largo plazo cómo ha sido el grado de control de la atención arterial y sus efectos.

Ante este nuevo reto que asume, ¿cuáles son sus peticiones?

Lo que venimos peleando, que los recursos en atención primaria sean suficientes, tanto humanos como económicos, para que el médico de familia pueda aumentar su capacidad de resolución, y sea equilibrado en todo el territorio, que no vaya por comunidades autónomas ni por áreas de salud porque eso genera inequidad. Además, que se potencie la investigación y, una cosa muy importante, volver a potenciar la salud pública.

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