La sostenibilidad, una oportunidad inteligente para las empresas

La inclusión de criterios verdes en la estrategia y los planes de negocio de una empresa es necesaria y rentable, impulsa el crecimiento, la ventaja competitiva y favorece al planeta

La moderadora del encuentro, Marta González Novo, directora de 'Hoy por Hoy Madrid' en la cadena SER. A la derecha, arriba, Carlos Krohmer, director de desarrollo corporativo de la inmobiliaria Colonial, y Antoni Ballabriga, director global de negocio responsable de BBVA. Abajo, José María Ayuso, portavoz de sostenibilidad en el grupo González Byass, y Josep Roca, copropietario y sumiller de El Celler de Can Roca.
La moderadora del encuentro, Marta González Novo, directora de 'Hoy por Hoy Madrid' en la cadena SER. A la derecha, arriba, Carlos Krohmer, director de desarrollo corporativo de la inmobiliaria Colonial, y Antoni Ballabriga, director global de negocio responsable de BBVA. Abajo, José María Ayuso, portavoz de sostenibilidad en el grupo González Byass, y Josep Roca, copropietario y sumiller de El Celler de Can Roca.

No hay marcha atrás. Por obligación, necesidad o responsabilidad con el planeta y las generaciones futuras. Las empresas que incorporen la sostenibilidad en el corazón del negocio, en su ADN, crecerán y se recuperarán más rápido de la actual crisis económica, aumentarán su ventaja competitiva y generarán un mayor valor para la sociedad y sus accionistas. La anticipación es clave para no quedarse atrás, pese a la pandemia y al entorno de incertidumbre, porque la agenda verde marca la política económica de España y Europa para los próximos años. Es el futuro y una oportunidad única para crecer, ser rentables y revertir a la vez el cambio climático.

Esta es la conclusión a la que llegan cuatro empresas que apuestan por este modelo, más inclusivo, humano y colaborativo, en el encuentro digital Sostenibilidad: ¿necesidad o negocio?, organizado por CincoDías y BBVA.

José María Ayuso, portavoz de sostenibilidad del grupo González Byass, es optimista y cree que, además de tomar conciencia, hay que actuar. “Todavía estamos a tiempo de asegurar el bienestar de nuestros hijos. Es compatible la explotación de la tierra y el crecimiento sostenible”, afirma, tras relatar los efectos del calentamiento global en los viñedos. “Cada vez las vendimias están más adelantadas, tenemos problemas de sequía, el grado alcohólico de los vinos está subiendo...”.

La explotación de la tierra y el crecimiento sostenible es compatible; estamos a tiempo de revertir el cambio climático y asegurar el futuro de nuestros hijos

José maría ayuso, portavoz de sostenibilidad en González Byass

Esta empresa familiar ha puesto en marcha su plan estratégico 5+5, para que la generación actual, la quinta, y las cinco siguientes cuiden del medioambiente, se ha adherido al Pacto Mundial de la ONU y se ha fijado como meta cuatro de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, mide su huella de carbono y sus bodegas cuentan con certificaciones de sostenibilidad, detalla Ayuso.

El Celler de Can Roca es otro ejemplo. “Desde 2012 trabajamos en la idea de la proximidad, la temporalidad del producto, en la cocina espontánea que te regala la naturaleza en un momento concreto”, detalla Josep Roca, copropietario y sumiller de este restaurante de alta cocina, considerado uno de los mejores del mundo. Hoy, el 85% del producto que consume es local gracias a una labor de investigación por toda España y a la creación de una red de más de 88 productores a los que confía su despensa. Además, hace catas sobre la diversidad de semillas olvidadas con la Fundación Miquel Agustí para su recuperación y cuenta con un botánico en plantilla para reinterpretar el campo, desde el Pirineo al delta del Ebro, su estacionalidad, fragilidad a través del proyecto Tierra Animada.

Es cierto, no todo está perdido, hay que actuar, como defienden Ayuso y Roca. Pero Carlos Krohmer, director de desarrollo corporativo de la inmobiliaria Colonial, recuerda que no queda mucho tiempo. “El principal acelerador del calentamiento de nuestro planeta es la emisión de CO2. Si seguimos como ahora, nos quedan seis años, siete meses y menos de 28 días para que el mundo llegue a los 1,5 grados, según el diario de Múnich Süddeutsche Zeitung, que publica cada día un reloj”.

Una apuesta con valor

El parque inmobiliario es responsable de cerca del 40% del total de emisiones, apunta, y como cada vez la población se desplaza más a las grandes ciudades, la reducción del consumo de energía es fundamental en este sector. “En Colonial establecimos en 2015 un plan estratégico de descarbonización para reducir la emisión de carbono que se genera por el funcionamiento y uso de los inmuebles, y que, básicamente, ha consistido en poner energía renovable. Desde entonces hemos reducido un 71% nuestra huella de carbono”, indica el directivo de una de las mayores socimis de oficinas en Europa, presente en París, Madrid y Barcelona y que gestiona 12.000 millones.

Las compañías que adopten antes estos criterios se valoran y financian mejor en el mercado de capitales y generan una mayor rentabilidad al accionista

Carlos Krohmer, director de desarrollo corporativo de Colonial

Y lo más importante, es también una apuesta rentable, incide Krohmer. “Hay una ventaja competitiva para aquellas empresas que adopten antes criterios de alto estándar en sostenibilidad. Para esas empresas, los inversores están dispuestos a pagar un mayor precio, hay más demanda en el mercado de capitales, el coste de capital es más bajo, te puedes financiar mejor en el mercado de equity y en el de Bolsa, y también están emergiendo prestamos sostenibles con mucha fuerza”, enumera entre las bondades. Y en el inmobiliario, si el edificio tiene espacios verdes y el consumo de energía es menor y más eficiente, el precio es mayor, afirma. “Los que apuestan por esto van a tener una prima en valor, es decir, se les va a valorar más alto y van a generar una mayor rentabilidad para sus accionistas”, mantiene.

La banca, actor clave

Para Antoni Ballabriga, director global de negocio responsable de BBVA, la banca juega un rol fundamental en este proceso. “Tenemos que hacer posible que las personas, las empresas, las instituciones, los Estados y los Gobiernos consigan hacer esa transición con la financiación adecuada y que los flujos financieros se alineen con estos objetivos”.

De ahí que cuente con dos grandes objetivos: primero, movilizar 100.000 millones de euros entre 2018 y 2025 (el banco ya ha ejecutado la mitad y espera actualizar próximamente este objetivo), y el segundo, ser una empresa neutra en carbono en 2050. “BBVA ha situado la sostenibilidad en el centro neurálgico de su estrategia”, subraya Ballabriga.

La banca juega un rol fundamental porque tenemos que hacer posible que personas, empresas y Estados consigan la transición con la financiación adecuada

Antoni Ballabriga, director global de negocio responsable de BBVA

Esa lucha por conseguir que el calentamiento del planeta esté por debajo de los 2 grados y a un máximo de 1,5 requiere, según el directivo de BBVA, que la sociedad, la economía en su conjunto y las empresas adapten y transformen sus modelos de negocio, estrategias y, en definitiva, su modo de vida. “Desde lo que comemos, cómo viajamos, dónde vivimos a cómo trabajamos”.

Y BBVA quiere acompañar a las empresas, tanto a las que ya son sostenibles como a las que están en el proceso, grandes y pequeñas, con productos, asesoramiento, formación. “Tenemos acuerdos con Anese, para ayudarles a mejorar en eficiencia energética, o con Ateinsa, para acceder a ayudas públicas. Tenemos una oportunidad enorme, es un momento de resetear”, resalta.

Los riesgos

José María Ayuso, de González Byass, refiere también los cambios de hábitos en el consumidor. “Cada vez más nos piden vinos ecológicos, con menor contenido de alcohol, más frescos..., de variedades autóctonas, locales. Todos estos criterios sostenibles importan mucho a la hora de determinar qué es lo que nos está pidiendo nuestro consumidor, nuestro cliente”, ilustra.

Sin embargo, aquí entra una variable polémica, el precio. No todos los consumidores están dispuestos a pagar más por un producto ecológico, es decir, una “prima verde”, como la ha denominado Bill Gates en su último libro, Cómo evitar un desastre climático, y que cita Ayuso al abordar esta cuestión. Y cree que esta dicotomía se solucionará con mucha investigación y educación.

Los cambios regulatorios y tecnológicos suponen un reto en el corto plazo

“La sostenibilidad es una enorme oportunidad, no es una solución cara, es una solución inteligente”, añade Ballabriga. Josep Roca opina que el cliente debe comprender qué hay a cambio de ese precio. “Quizás en ese encuentro habrá una idea de cooperación, correlación, corresponsabilidad y de implicación”.

Desde el punto de vista financiero, la sostenibilidad entraña también otros riesgos. Uno físico, derivado del sobrecalentamiento del planeta, la escasez de recursos, la afectación a la biodiversidad y que tiene un impacto que los bancos tienen que integrar en sus políticas y planes. Y el otro, de transición, en sectores que sufrirán profundas disrupciones en los próximos años por cambios regulatorios y tecnológicos, o como ya sucede en el de energía o automoción, explica.

Pese al momento dramático y de supervivencia que vive nuestro sector, hoy ya no se puede comprender una empresa sin esa mirada de ecología

Josep Roca, copropietario y sumiller de El Celler de Can Roca

Ballabriga critica la falta de mecanismos de control para incentivar la inversión y que el precio del CO2 sea adecuado y ayude en la toma de decisiones. “La regulación tiene que ponerse por delante, tiene que impulsar”, recalca. Y avisa de que ya es obligatorio que las empresas publiquen su actividad sostenible. “Se va a pedir más información sobre sus aspectos ambientales, sociales y de buen gobierno, se van a pedir planes y objetivos y los bancos, no solo los inversores; el mercado de capitales, van a tener que ayudar a los clientes”.

Pese a la pandemia y al momento de incertidumbre, todos coinciden en que la sostenibilidad no puede dejarse a un lado. Las empresas, pymes incluidas, que no la integren en su negocio se quedarán atrás. “Es el momento de apostar por la emoción natural, por ser sensibles y escuchar a la gente que trabaja contigo..., pensando también en nuestros hijos, en el futuro. Aun siendo un momento dramático, de supervivencia, hoy ya no se puede comprender una empresa sin esa mirada de ecología; o tienen la sostenibilidad en el corazón, en su ADN, o no será. Implica pasar del posmaterialismo, cambiar la competitividad por cooperación y la codicia por generosidad”, concluye Josep Roca.

Recomendaciones de futuro

Fondos europeos. Antoni Ballabriga, director global de negocio responsable de BBVA, afirma que los fondos europeos van a ayudar a implantar la sostenibilidad en todos los sectores. “Hay que recordar que antes de la pandemia la nueva presidenta de la Comisión Europea [Ursula von der Leyen] se fijó como objetivo el New Green Deal para los próximos años. De los 140.000 millones que van a venir a España, el 37% tiene que estar vinculado a objetivos verdes y el sector bancario lo tendrá que multiplicar por cinco para que las empresas puedan aprovechar esta oportunidad”. Además, sugiere a las empresas que aprendan y participen en iniciativas colaborativas, que piensen fuera de lo convencional y se apoyen en las patronales.

Recuperación con fuerza. Carlos Krohmer, director de desarrollo corporativo de Colonial, vislumbra un crecimiento económico potente cuando pase la crisis sanitaria, por lo que recomienda a las empresas aprovechar este parón para resituarse y prepararse para la ola verde que viene con fuerza.

Hacer camino al andar. José María Ayuso, portavoz de sostenibilidad en González Byass, cree que hay que impulsar acciones concretas, como medir la huella de carbono, cambiar las luminarias, contratar energía renovable o instalar plantas de autoconsumo fotovoltaico; seleccionar a los proveedores e invertir más en I+D. “Tenemos hidrógeno, aerotermia, geotermia, calderas de biomasa. Estamos haciendo cosas con drones, inteligencia artificial y dosificando los fitosanitarios en la viña. Si la I+D nos ha salvado en la pandemia con las vacunas, nos va a salvar también frente al cambio climático. Hay que hacer camino al andar”.

Una segunda vida. Desde 2013, El Celler de Can Roca ha puesto en marcha su proyecto Roca Recicla para dar una segunda vida a productos e ingredientes que antes se desechaban. Así, las 80 botellas de vino que abren cada día en el restaurante se convierten en jarras, vasos y ceniceros, con el apoyo de una empresa vinculada a un programa de reinserción de mujeres de más de 50 años, cuenta el sumiller Josep Roca. Las cajas de polietileno en que llega el pescado se transforman en taburetes de diseño y las bolsas de envasar al vacío, en delantales y bolsos para la compra, mientras que los restos de café y hortalizas van al huerto de policultivos.

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