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Crédit Agricole sigue apostando por España. Busca socios

El mercado prevé un fortalecimiento de su alianza con Abanca, mientras que González-Bueno da la vuelta a Sabadell, como se preveía

Logotipo de Crédit Agricole en una oficina bancaria de la entidad en Kiev (Ucrania).
Logotipo de Crédit Agricole en una oficina bancaria de la entidad en Kiev (Ucrania).

La fusión de CaixaBank y Bankia le ha explotado en uno de sus principales objetivos a Crédit Agricole. El holding francés tenía en su hoja de ruta crear una tela de araña en el sector financiero español con patas en gran parte del negocio relativo al consumo, al ahorro y la custodia. El grupo galo había creado una sociedad de crédito al consumo con Bankia, Soyou. La sociedad estaba participada en un 51% con la firma francesa, mientras que el 49% restante estaba en manos del banco que presidía José Ignacio Goirigolzarri. Se inauguró en el mercado en 2019, una mala fecha, ya que un año después llegó la pandemia, y el crédito al consumo fue, y es, uno de los segmentos del negocio bancario más afectados por la crisis, aunque parece que solo por el momento.

Ahora, Bankia ha unido su destino a CaixaBank. Desde el pasado 26 de marzo ambas entidades son ya una. Esta unión ha dejado descolgado a Crédit Agricole, que ha visto como su joint venture se deshacía sin casi previo aviso. El banco galo ha comprado el 49% en manos de la ya desaparecida entidad de origen madrileño, y ha colgado el letrero de “busco socio”.

Crédit Agricole, en vez de achicarse, ha optado por buscar un socio español para crecer en crédito al consumo. Su confianza en el próximo despegue de este negocio y del mercado español es pleno. Está convencido de que este segmento volverá a florecer una vez que la pandemia quede en el recuerdo, aunque sea reciente.

No hay nada oficial sobre la mesa, pero sabe que hay candidatos para llegar a alianzas, no solo con bancos, sino con otras firmas, como pueden ser eléctricas u operadoras de telefonía, por poner ejemplos, pero también pueden ser de distribución o textiles.

Telefónica, por ejemplo, tiene un acuerdo de crédito al consumo con CaixaBank, y El Corte Inglés con Santander. Ahora, Crédit Agricole sabe que hay candidatos para sumarse a su sociedad de consumo. Abanca puede ser uno de los principales socios. La firma francesa ya mantiene una alianza con el banco que preside Juan Carlos Escotet en seguros, acuerdo definido como estratégico por ambas partes. Y recientemente le compró Bankoa, una entidad muy especializada en banca de empresas en el País Vasco.

Abanca, no tiene socios en consumo, y, al igual que Crédit Agricole, pretende crecer con alianzas y con compras. Esta excaja de ahorros es una de las entidades más activa en compras en los últimos años. Desde 2014 hasta la fecha ha realizado seis adquisiciones. Quiere aprovechar el momento. Fuentes de la firma gallega no hacen comentarios, lógico si se tiene en cuenta que Crédit Agricole acaba de romper con Bankia y no se han producido avances oficiales para la venta de Soyou. Eso sí, el grupo galo mantiene su apuesta por mantener acuerdos en España y buscar socios. No hay que olvidar que Crédit Agricole cuenta ya con varias alianzas en el mercado ibérico.

El grupo galo también buscó estrechar más los lazos con Sabadell tras romperse las negociaciones del banco que preside Oliu con BBVA

Además de Abanca, el grupo galo tiene otra destacada alianza con Banco Sabadell, al que adquirió hace un año su gestora a través de Amundi. Esta operación permite a los clientes de Sabadell acceder a nuevas oportunidades de inversión y a una gama más amplia de productos, según explicó en su momento el grupo financiero.

Y es que Crédit Agricole si algo tiene es liquidez para invertir, como ocurre en gran parte del mercado europeo. Las medidas del BCE para impedir el colapso crediticio a causa de la pandemia han regado de liquidez al sistema. Y hay que invertir y aprovechar los precios tan baratos de ciertos activos, como reconocen varios expertos en España.

Estos expertos aseguran que, una vez que la población europea esté vacunada en su mayoría y la pandemia sea un mal recuerdo, “la economía despegará como un cohete”. Y el grupo francés quiere estar preparado para ese momento.

Crédit Agricole también es socio de Banco Santander en custodia de valores, tras la fusión de este negocio de ambas entidades, aunque la resultante da el mando a Caceis, la división de depositaría del grupo galo. Crédit Agricole controla así el 69,5% de Caceis y Santander el 30,5%.

Pero la apuesta del holding francés por España va más allá. Tras la ruptura de las negociaciones de Banco Sabadell con BBVA, la entidad que preside Josep Oliu, responsables de la entidad presidida por Josep Oliu se reunieron en París con responsables de Crédit Agricole. El objetivo era ampliar su alianza, con el cruce, incluso, de acciones, si se llegaba a un entendimiento. No sería una fusión, operación esta en la que nadie cree. No hay ni un solo experto, banquero o supervisor que ahora crea en las fusiones transfronterizas. No hay sinergias, ni normas bancarias o fiscales similares que alienten estas operaciones, pese a que el BCE insiste en ellas. Sabadell también habló con BNP Paribas. Pero, en ambos casos, nada serio.

Tanto es así que Sabadell fichó a César González-Bueno como CEO y máximo ejecutivo, con mando en plaza, con el objetivo de relanzar el banco en unos años.

De momento, el directivo ha dado la vuelta a la estructura de la entidad, la forma de gestionar el banco, y ha cambiado a una parte importante de sus directivos. Bien con salidas, bien con cambio de funciones.

Así, desde que tomó posesión de su cargo en marzo, además de que se eliminaron las funciones ejecutivas de Josep Oliu, por decisión del BCE, se han producido varios hitos. Jaime Guardiola dejó su cargo como consejero delegado al jubilarse (ahora está feliz como directivo de su equipo, el Barça); fichó a Leopoldo Alvear como director financiero (proviene de Bankia), en sustitución de Tomás Varela; y a José Luis Abelleira como nuevo responsable de particulares. Este ejecutivo, creador de Evo Banco, proviene ahora del ecuatoriano Banco Pichincha. También ha fichado a Jorge Rodríguez, que fue el encargado de la dirección de financiación de particulares de ING. En breve saldrá Blanca Montero, directiva que siempre ha estado vinculada a Sabadell, Cirus Andreu, que fue presidente de Sabadell Asset Management, que se suman a las también salidas de Jaume Oliu, hijo del actual presidente del banco, y que era responsable de estrategia y operaciones corporativas de la entidad; Pedro Dañobeitia, hasta ahora responsable de Sabadell Urquijo también ha salido y ha sido sustituido por Ramón de la Riva. En febrero también se fue Francesc Noguera, hasta entonces responsable de México.

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