BCE

Cos pide apoyo fiscal para las empresas para evitar que la crisis salte a la banca

El gobernador del Banco de España cree que "hay que evitar aumentos prematuros en los tipos de interés nominales" y aboga por un objetivo de inflación del 2%

 El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos,
El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, EFE

Los bancos se han convertido en pieza fundamental para que laos avales públicos y los estímulos monetarios del BCE lleguen a las empresas, pero la persistencia de la crisis amenaza con convertir los apuros de liquidez de numerosas compañías en verdaderos problemas de solvencia. Ante este escenario, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cosa, ha reclamado hoy una política fiscal activa de ayuda a las empresas que evite el extremo de que los impagos de crédito acaben por causar problemas también a la banca.

Según ha señalado Hernández de Cos, los problemas de solvencia “no solo provocarían una destrucción de tejido productivo y de empleo, sino que también acabarían afectando a la capacidad de resistencia del sector bancario, que podría responder con una restricción crediticia que realimentara los efectos negativos sobre la capacidad de recuperación y sobre el crecimiento económico a medio plazo”. En este sentido ha añadido que “la política fiscal podría ser particularmente eficaz para evitar estos potenciales círculos viciosos a través del apoyo a las empresas no financieras”.

En su opinión, el apoyo a las empresas “evitaría un deterioro, potencialmente relevante, de la posición patrimonial del sector bancario”, lo que podría ocasionar que a la actual crisis se sumara el componente financiero, que la haría mucho más grave y persistente, como sucedió en la crisis anterior. Sus palabras llegan en plena incertidumbre sobre cuál será el tratamiento que dé la banca a los créditos con aval público que entren en impago y la posible obligatoriedad de quitas.

Tipos de interés de la deuda

En un discurso pronunciado hoy en la Universidad Autónoma, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cosa, también ha reconocido que el BCE sigue muy de cerca la evolución de la rentabilidades de la deuda soberana en las últimas semanas y ha definido su postura sobre cuál debe ser el mandato de la institución ante su revisión estratégica.

En cuanto al alza reciente de las rentabilidades de la deuda, ha advertido que podrían llegar a afectar negativamente a la actividad económica y por tanto, a la inflación. Ha apuntado que las alzas de los tipos nominales de largo plazo no han ido acompañados por alzas en la misma magnitud de las expectativas de inflación a largo plazo, lo que ha provocado “un cierto aumento del tipo de interés real”. Y ha destacado “la importancia de evitar aumentos prematuros en los tipos de interés nominales que puedan poner en peligro la convergencia de la inflación en su objetivo de medio plazo”. No hay que olvidar que, según recuerda Cos, las expectativas de inflación a medio plazo se mantienen aún en niveles muy inferiores al objetivo del BCE.

"Ante un empeoramiento de las perspectivas de actividad, y en un contexto de inflación prevista a medio plazo muy por debajo de nuestro objetivo, no cabe bajar la guardia. La política monetaria deberá mantener un estímulo monetario significativo hasta que la recuperación sea sólida, con el objetivo de mantener unas condiciones de financiación favorables para todos los sectores de la economía.", ha señalado. 

Cos constata la desaceleración en la actividad en lo que va de año y avisa que de prolongarse de manera general las medidas de restricción frente a la pandemia, “no cabe descartar que se llegue a una nueva contracción en algunos países o sectores”.

Objetivo de inflación 

Por otro lado, el gobernador del Banco de España aboga abiertamente por establecer un nuevo objetivo de inflación en el 2%, frente a la meta actual de una tasa inferior, aunque cercana, al 2%. “Creo que sería deseable establecer un objetivo de inflación del 2 %, interpretado de forma simétrica”, ha señalado Hernández de Cos. Es decir, “que deje claro que nuestra respuesta ante desviaciones de la inflación por debajo de su objetivo será tan fuerte como ante desviaciones por encima”.

En su opinión, en el contexto actual de baja inflación y tipos de interés que difícilmente pueden adentrarse más en terreno negativo -la tasa de depósito está en el -0,5%- , “el objetivo de inflación habrá de tener en cuenta la necesidad de permitir un colchón suficientemente alto que dé más margen de maniobra a la política convencional de tipos de interés”.

Hernández de Cos también ha defendido la incorporación de manera permanente a las herramientas de política monetaria de las medidas que se han desarrollado ante la presente crisis, en alusión directa al programa extraordinario de compras antipandemia (PEPP por sus siglas en inglés). El gobernador del Banco de España argumenta que, ante crisis inesperadas y exógenas como la actual, el impacto económico por países puede ser muy diferente. “Ello sugiere la conveniencia de que nos dotemos de forma permanente de instrumentos lo bastante flexibles para evitar la reaparición de dinámicas de fragmentación que comprometan la correcta transmisión de la política monetaria en toda el área del euro”, ha añadido.

En cuanto al alza reciente de las rentabilidades de la deuda, ha advertido que podrían llegar a afectar negativamente a la actividad económica y por tanto, a la inflación. Ha apuntado que las alzas de los tipos nominales de largo plazo no han ido acompañados por alzas en la misma magnitud de las expectativas de inflación a largo plazo, lo que ha provocado “un cierto aumento del tipo de interés real”. Y ha destacado “la importancia de evitar aumentos prematuros en los tipos de interés nominales que puedan poner en peligro la convergencia de la inflación en su objetivo de medio plazo”. No hay que olvidar que, según recuerda Cos, las expectativas de inflación a medio plazo se mantienen aún en niveles muy inferiores al objetivo del BCE.

 

 

 

 

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