La automoción pide más atención al Gobierno ante un 2021 cargado de nubarrones

Las cuatro patronales del sector reclaman un proyecto de país para defender el 10% del PIB y el 9% del empleo

De izquierda a derecha: Raúl Palacios, presidente de Ganvam; María Helena Antolin, presidenta de Sernauto; José Vicente de los Mozos, presidente de Anfac, y Gerardo Pérez presidente de Faconauto.
De izquierda a derecha: Raúl Palacios, presidente de Ganvam; María Helena Antolin, presidenta de Sernauto; José Vicente de los Mozos, presidente de Anfac, y Gerardo Pérez presidente de Faconauto.

Las principales patronales de la industria de la automoción española se han unido en bloque y reclaman más atención al Gobierno tras un 2020 en el que las ventas y la producción de coches se desplomarán alrededor de un 35% y un 19%, respectivamente, y ante un 2021 que llega cargado de nubarrones. 

Anfac (fabricantes), Faconauto (concesionarios), Ganvam (distribución) y Sernauto (proveedores), que han ofrecido una rueda de prensa conjunta este viernes, coinciden en que debe haber una mejor implementación del Plan de impulso de la cadena de valor de la industria de la automoción y en que el motor debe ser uno de los grandes beneficiados del mecanismo Next Generation EU, dado que, junto al turismo, es uno de los sectores con mayor peso en la economía española: 10% del PIB y 9% del empleo.

"El plan del Gobierno está en línea con nuestro plan Automoción 2020-40. Liderando la movilidad sostenible, pero no vale con anunciar un plan y que las cosas corran por su cuenta. Todas las estrategias, tanto la de vender coches como mejorar la competitividad, no se pueden implementar solas. Reyes Maroto (ministra de Industria, Comercio y Turismo) es una buena interlocutora, pero el resto de ministerios se deben integrar en la Mesa de Automoción", ha señalado el presidente de Anfac, José Vicente de los Mozos

Todas las patronales han solicitado que la Mesa de la Automoción cumpla su papel de interlocutor "único y eficaz", liderada por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y con la participación de los restantes ministerios y administraciones, además del sector y de los agentes sociales. En su opinión, hay dos bandos dentro del Ejecutivo: uno que apuesta por automóviles electrificados, de cero emisiones y digitalizados y otro que "no quiere coches".

En este sentido, las asociaciones han lamentado la negativa del Ejecutivo para posponer la adaptación del impuesto de matriculación a la nueva normativa de emisiones WLTP. En agosto de 2018, Industria aprobó una prórroga para que se siguiera usando el ciclo antiguo NEDC hasta el 31 de diciembre de 2020.

"Lamentamos la negativa a la moratoria del impuesto de matriculación en un año muy especial para el automóvil y las economías domésticas. Estamos alejando la compra de un vehículo de los españoles", ha advertido el presidente de Faconauto, Gerardo Pérez. Según el sector, los coches se encarecerán de media unos 800 euros a partir de enero.

De su lado, la presidenta de Sernauto, María Helena Antolin, ha indicado que los fabricantes de componentes verán reducidas sus ventas este curso entre un 20% y un 30% en comparación con el ejercicio precedente, mientras que el empleo caerá entre un 6% y un 8%. "Hay que poner en marcha dotaciones presupuestarias que cubran las necesidades reales del sector, que reactiven el mercado y que apoyen la transformación tecnológica. Otros países vecinos lo están haciendo y lo están haciendo bien", ha apuntado.

El Plan Renove (sustitución de un vehículo antiguo por otro más limpio y seguro), dotado con 250 millones de euros, tampoco está funcionando. Según el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, solo hay comprometidos 29 millones de euros del plan, lo que supone el 11% del presupuesto.

En este sentido, las patronales desean un Renove que ofrezca 1.000 euros de ayuda para la compra de un vehículo de combustión y no 400 euros como en la actualidad.

El presidente de Ganvam, Raúl Palacios, ha asegurado que medidas como el Plan Renove y el Moves deberían ser "estructurales", con continuidad en el tiempo y ser "más eficientes", con el fin de "no frenar la electrificación."

Ha resaltado que los fondos destinados a la puesta en marcha de puntos de carga se agotan mucho antes que los de para la compra de automóviles debido a que hacen falta más electrolineras.

De cara a 2021, el sector ha subrayado la dificultad para hacer previsiones, aunque espera un mercado "extremadamente débil", con unas 900.000 matriculaciones, lo que hará "muy complicado" que fabricantes y concesionarios se animen a invertir en España.

El Covid-19 ha dado un vuelco al sector de la automoción y lo está enfrentando a uno de los mayores retos, si no el mayor, de toda su historia. Los fabricantes de coches consiguieron sobreponerse con mucho esfuerzo a la crisis económica de 2008, pero la pandemia ha provocado algo que hasta ahora no se había vivido, como es el cierre temporal de plantas y concesionarios en todo el mundo.

Además, el automóvil nacional ha recibido este año otra de sus peores noticias en los últimos años, como es el cierre de las plantas de Nissan en Barcelona en diciembre del año que viene. La comisión de trabajo para la reindustrialización de las plantas de Nissan Motor Ibérica en Barcelona maneja distintos proyectos para salvar las factorías catalanas relacionados con la producción de baterías para abastecer al mercado europeo, el ensamblaje de vehículos eléctricos y un hub de electromovilidad integrado por varias empresas.

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