Anfac plantea al Gobierno un plan para coinvertir 54.000 millones en nueva movilidad

La patronal de coches en España presenta su plan 'Automoción 2020-40.Liderando la movilidad sostenible'

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con la junta directiva de Anfac.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con la junta directiva de Anfac.

La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) ha presentado al Gobierno su plan ‘Automoción 2020-40. Liderando la movilidad sostenible’. El presidente de la patronal, José Vicente de los Mozos, acompañado por la junta directiva, le ha transmitido este lunes al presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, la hoja de ruta diseñada por Anfac para plantar cara a la “mayor transformación” que ha vivido el sector de automoción en toda su historia.

Este plan estratégico aspira a mucho más que orientar los pasos de la industria del automóvil de cara a 2040. Según la propia asociación, busca convertirse en un “proyecto de país” que involucre a todos los agentes de la cadena de valor, a todo el ecosistema, a la Administración y al conjunto de la sociedad española para definir de manera “clara y homogénea” cuál es la movilidad que se quiere implantar en España.

Desde Anfac defienden que la nueva movilidad debe ser “inteligente, accesible y asequible”. De los Mozos ha explicado que sector y Gobierno deben trabajar de manera conjunta en el diseño de un marco estratégico a través del cual se desarrolle la nueva movilidad en el país y con el que se cumplan los objetivos de descarbonización del parque automovilístico que fija Europa.

Según cálculos de KPMG, que ha colaborado en la elaboración del plan, los efectos directos, indirectos e inducidos sobre la economía española de este nuevo ecosistema supondrán un aumento adicional de entre el 7% y el 12% del PIB. Además, se incrementaría la facturación de la industria de automoción en España hasta los 310.000 millones de euros en 2040, frente a los 210.000 millones actuales. También se crearían hasta 1,5 millones de puestos de trabajo en toda la cadena de valor y la recaudación fiscal se situaría entre 13.800 y 24.500 millones de euros.

En este nuevo mercado, la fabricación de vehículos será una parte más, mientras aumenta la relevancia el desarrollo de software, la gestión de datos, la conectividad y la movilidad bajo demanda. Para hacer realidad este nuevo ecosistema de movilidad y generar este valor, los actores involucrados (fabricantes de vehículos y componentes, Gobierno, distribución...) tendrían que invertir más de 54.000 millones, lo que supone el 5% del PIB anual español.

“Las adjudicaciones (de vehículos) de 2025 se están decidiendo hoy y España está compitiendo con otros países y fábricas de nuestro entorno para conseguirlas. No tenemos el efecto sede y, por lo tanto, hemos de ser mucho más competitivos”, ha subrayado De los Mozos.

El directivo insistió en que España, que cuenta con 17 plantas de ensamblaje de vehículos, necesita ser un “polo de atracción”, a través de una colaboración público-privada y el estímulo a las inversiones, para lo que, en opinión del directivo, es necesario establecer un marco “positivo, atractivo e innovador” que permita a la industria ser reconocida internacionalmente

Cuatro fases

El plan de la asociación marca una hoja de ruta definida por cuatro fases. El punto de partida estaría en unificar los mensajes de todos los sectores y agentes involucrados, mientras que hasta 2025 se debería continuar atrayendo inversiones y lograr la adecuación del ‘mix’ productivo a la demanda para 2030. Hacer efectivo el despliegue del ecosistema español de movilidad debería ser posible, según Anfac, para 2040.

De los Mozos, que también es director adjunto del grupo Renault y presidente del consejo de administración de Renault España, ha detallado que el automóvil necesita a corto plazo un refuerzo de la política industrial que apoye la inversión y la flexibilidad laboral; apoyo decidido a la electromovilidad; una nueva fiscalidad y la renovación del parque.

También asistieron a la reunión, que tuvo lugar en Moncloa, la vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera; la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, y el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos.

 

Costes de no actuar

PIB. Debido a la disminución de la producción de vehículos, disminuiría la facturación de la industria del automóvil. Este efecto, al que se añade el efecto de arrastre en otros sectores económicos, produciría un impacto en el PIB español del 2% (21.165 millones de euros), comparable con la crisis del año 2011.

Producción. Para poder cumplir con las exigencias de la normativa medioambiental europea, el mercado español debe alcanzar una cuota de penetración de al menos el 35% de vehículo electrificado. Si España no es capaz de atraer inversiones suficientes para la fabricación de vehículos electrificados, perderá presencia en Europa, traduciéndose en un recorte de su producción de 700.000 vehículos al año, el equivalente a un 22% de la producción total en 2018, y en una pérdida de empleo del 7,9% (194.000 puestos de trabajo).

Balanza comercial. Fruto de una situación en la que se haría más necesario importar vehículos y en la que se reducirían las exportaciones, se produciría en España un impacto negativo en el saldo de la balanza comercial, reduciéndose el saldo positivo de los últimos años en una cuarta parte, lo que supone unos 2.420 millones de euros anuales.

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