Política monetaria

La Fed mantendrá las compras de deuda hasta que EE UU vuelva al pleno empleo

Powell reitera su compromiso de tipos cero tres años

Presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell
Presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell REUTERS

Última reunión del año y primera tras confirmarse la victoria de Joe Biden en las elecciones del pasado 3 de noviembre. El cambio de rumbo al frente de la Casa Blanca no afecta a la independencia de la Reserva Federal que tras años de presiones recibidas por la Administración Trump se enfrenta a un nuevo ciclo en el que la recuperación económica y del mercado laboral así como la estabilidad de los precios seguirán siendo los dogmas a seguir por la institución. No se esperaban cambios y no los hubo. La institución ha optado por mantener la artillería de las compras de deuda hasta ver un progreso sustancial en la recuperación económica. El organismo que preside Jerome Powell acordó mantener los tipos de interés en la horquilla entre el 0% y el 0,25%, nivel en el que permanecen desde el 15 de marzo, cuando la crisis desatada por la paralización de las economías llevó a los bancos centrales a convertirse en el salvavidas de los mercados, un papel que llevan jugando desde hace 12 años.

Como ya quedó patente en la reunión de septiembre, la primera después de que la Fed cambiara su orientación y aspirara a una media del 2% en el largo plazo, el banco central de EE UU se mantiene firme y prevé tipos cero al menos hasta 2023. Las nuevas proyecciones fueron acompañadas de una actualización de su programa de compras. Desde junio, la Fed ha adquirido mensualmente bonos del Tesoro por valor de 80.000 millones de dólares y 40.000 millones en títulos hipotecarios, estrategia que seguirá implementando hasta que se recupere el pleno empleo en el país –con una tasa de paro por debajo del 4%–.

La Fed mantiene su compromiso de seguir apoyando a la economía pero antes de actuar, prefiere esperar a ver cómo concluyen las negociaciones entre republicanos y demócratas para sacar adelante el quinto paquete de estímulos fiscales. Con este escenario como telón de fondo y en un momento en el que las vacunas han devuelto parte de la alegría perdida, los inversores han aprovechado el apetito por el riesgo y han acelerado la venta de dólares, uno de los activos refugio por excelencia. El resultado está siendo la depreciación del billete frente a la cesta de seis grandes divisas (euro, yen, libra esterlina, dólar canadiense, corona sueca y franco suizo). En su cruce contra el euro, la dólar se deprecia ya un 8,5% en el año, caída que impulsa a la moneda única por encima de los 1,215 billetes verdes, máximos de dos años y medio y que favorece las exportaciones estadounidenses. En niveles intradía el euro llegó incluso a rebasar los 1,22 dólares.

Pero la pérdida de vigor del billete verde no obedece única y exclusivamente a la venta de dólares sino que refleja la incertidumbre que sigue rodeando a las negociaciones entre los dos partidos estadounidenses. Después de unas semanas en la que el acuerdo para sacar adelante el paquete de estímulos parecía cada vez más cercano, en las últimas jornadas las discrepancias se han acrecentado y el importe del programa ha bajado. Los ansiados dos billones de dólares que esperaban poder sacar adelante los demócratas se han reducido a 900.000 millones. Pero las concesiones no quedan ahí. Algunos de los aspectos más controvertidos, como las ayudas a los gobiernos estatales y locales y las protecciones por responsabilidad civil, han quedado excluidas a fin de logra sacar adelante el ansiado acuerdo.

La Fed aprovechó la última cita del año para actualizar las previsiones económicas. El comité de mercado abierto (FOMC) ha mejorado su previsión para este año. Cree que el PIB de EE UU caerá un 2,4%, menos que el 3,7% estimado en septiembre. La recuperación llegará en 2021 cuando al calor de las vacunas y la vuelta a la normalidad la economía crecerá un 4,2%, dos décimas más que lo esperado hace tres meses. Para 2022 el crecimiento alcanzará el 3,2% y el 2,4%, un año después.

El Tesoro estadounidense, por otro lado, acusó a Suiza y Vietnam de manipuladores de divisas por limitar la apreciación de sus divisas mediante la intervención en el mercado.

Una inflación en el 2% para 2023

La inflación uno de los caballos de batalla de los bancos centrales en los últimos año seguirán estando deprimida. La Fed no espera recuperar el nivel del 2% hasta 2023. Este año cerrará en 1,2%, en línea con lo previsto en septiembre. En 2021 repuntará el 1,8%, una décima más que las pasadas proyecciones, y en 2022 subirá al 1,9%, frente al 1,8% previo. El mercado laboral, muy golpeado por el parón de la actividad en el primer trimestre del año, seguirá sufriendo. La tasa de desempleo cerrará el año de la pandemia en el 6,7%, por encima del 7,6% estimado en septiembre. Para 2021 se situará en el 5% y ya en 2022 y 2023 se reducirá al 4.2% y 3,7%.

La decisión de la Fed pasó de puntillas por el mercado. Al cierre de esta edición el Dow Jones cotizaba en tablas, mientras el S&P 500 y el Nasdaq avanzaban un 0,25% y un 0,58%, ascensos que le llevaban a marcar nuevos máximos, una tendencia que impera en el mercado estadounidense en los últimos tres meses. El bono a 10 años repuntaba levemente del 0,91% al 0,92%.

 

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